miércoles, 13 de diciembre de 2017

BUENA LITERATURA 2017 – CON LA NAVIDAD DE FONDO ADOLFO TORRECILLA - 11.DIC.2017



BUENA LITERATURA 2017CON LA NAVIDAD DE FONDO
ADOLFO TORRECILLA - 11.DIC.2017

Ø «Aceprensa»  pone a consideración de sus lectores una selección de 27 títulos literarios de temática

 variada (policíaca, histórica, psicológica, periodística, humorística…). Con la Navidad de fondo, y puestos a felicitar a familiares y amigos, un buen libro es siempre un obsequio de agradecer.


  • Thriller
  • Maestros del género policíaco

:: Thriller ::


Luca D’Andrea
Alfaguara. 472 págs. 20,90 €.
Thriller psicológico y terrorífico que tiene a la naturaleza como uno de sus protagonistas. El norteamericano Jeremiah Salinger pasa una temporada en un pueblo de las montañas de los Alpes italianos donde se obsesiona con un trágico suceso en el que estuvieron implicados su suegro y otros vecinos. Salinger investiga sobre algunos pormenores de aquel hecho del que nadie parece dispuesto a que se sepa la verdad. Intuye, además, que se está metiendo en un avispero.

El Ángel
Sandrone Dazieri
Alfaguara. 544 págs. 21 €.
La primera novela de Dazieri, No estás solo, sorprendió por la originalidad de la pareja investigadora. En la segunda de la serie, ha construido un argumento de los que enganchan con unos personajes que se salen de lo normal. Y como telón de fondo, asuntos turbios que aparecen cada dos por tres en los medios de comunicación. Con los investigadores Dante y Colomba llevando el peso de la novela, el italiano urde una trama destacable que evita los tópicos de hiperpresencia de violencia (aunque la hay) y sexo (también hay detalles) tan comunes en estos territorios.

Sophie Hénaff
Alfaguara. 304 págs. 18,90 €
La Brigada 36, que dirige Anne Capestan, ha de colaborar junto con otras dos en el esclarecimiento del asesinato de Serge Rufus, padre del ex marido de Anne y también policía, quien aparece asesinado. Anne y sus excéntricos compañeros –ya presentados en la novela anterior de la serie, La brigada de Anne Capestan– realizan algunas indagaciones, aunque el caso se complica muy pronto, cuando aparecen conexiones de este delito con crímenes ocurridos en otras ciudades de Francia.

:: Maestros del género policiaco ::


Josephine Tey
Hoja de Lata. 382 págs. 22,90 €.
En un pueblo inglés, la policía acusa a dos mujeres, las Sharpe, madre e hija, de haber secuestrado a una chica durante un mes. Ellas lo niegan, pero los pormenores que da la chica, Betty Kane, son de una asombrosa exactitud. El abogado Robert Blair se hace cargo de un caso cuya intriga resulta complicada de resolver, aunque los hechos se desarrollan con rapidez. Esta obra fue elegida como una de las cien mejores novelas policiales de todos los tiempos en una votación de hace unas décadas.

Christianna Brand
Siruela. 248 págs. 19,95 €.
Un hospital militar en el condado de Kent durante los bombardeos de la Luftwaffe sobre Inglaterra. Una variopinta galería de médicos, enfermeras y voluntarias. Un cartero asesinado en el quirófano con anestesia manipulada. Y Cockrill, “el policía más excéntrico de Torrington”, para desenredar este y otros enigmas. Con la destreza de Agatha Christie, Brand presenta un ambiente muy limitado, casi opresivo, en el que unas pocas pinceladas bastan para perfilar a los personajes y considerar los motivos que los hacen sospechosos del crimen.

C. Bentley
Siruela. 226 págs. 17,95 €.
Un hombre de negocios aparece muerto en su casa. Tanto su viuda como los empleados domésticos dan explicaciones convincentes de que no tuvieron nada que ver con su muerte. Sin embargo, el detective Philip Trent reconstruye lo sucedido minuciosamente y lo deja por escrito a la viuda para que use sus revelaciones como le parezca. A continuación, se marcha del país y prefiere no averiguar más. Pero, pasados unos meses, le llegan noticias que le chocan mucho y decide volver. Resulta atractivo su protagonista, Philip Trent, un aristócrata y periodista que domina las técnicas policiales del momento.

:: Memorias literarias ::


William Saroyan
Acantilado. 224 págs. 18 €.
El escritor Yep Muscat llega a Nueva York desde California en 1955 para reencontrarse con su mujer, de la que se ha divorciado, y con sus dos hijos. También aprovecha el viaje para hacer algunas gestiones con editoriales. Hay un recuerdo entrañable de lugares que frecuentó en Nueva York, y también momentos que reflejan las dificultades económicas que está atravesando. Todo ello con una mirada amable, nada trágica, en la que tienen cabida personajes agradables que se mueven por una ciudad que se describe con cariño.

Serguéi Dovlátov
Fulgencio Pimentel. 320 págs. 21,85 €.
Dovlátov (1941-1990) es un escritor ruso que se exilió en Estados en 1978. Esta novela, basada en su biografía, está compuesta de dos partes: El libro invisible, en la que cuenta su fracasada vida como escritor en la URSS, y El periódico invisible, ya en Estados Unidos, donde relata su participación en un periódico para emigrados rusos. Su estilo elegante, preciso, ligero, rápido y satírico aleja sus historias y sus personajes, a menudo disparatadas y extravagantes, de la grandilocuencia de la tragedia rusa.

:: Conflictos contemporáneos ::


Roberto Saviano
Anagrama. 377 págs. 21,90 €.
Historia napolitana sobre el crimen organizado, inspirada en una banda de delincuentes juveniles. El protagonista es un joven, Nicolás, apodado el Marajá, que domina y controla a sus jóvenes secuaces: DientecitoDragónEstabadiciendoBizcochitoDron… Para medrar económicamente, deciden ligar sus destinos al del crimen organizado. Desde ese momento –todo lo han aprendido en las películas y en la dura realidad que les rodea-, imitan en las formas y en los rituales a las peligrosas mafias criminales, con algunos momentos sórdidos.

Por ley superior
Giorgio Fontana
Libros del Asteroide. 266 págs. 19,95 €.
Esta novela es anterior a Muerte de un hombre feliz, libro que recibió muy buenas críticas. También está protagonizada por un magistrado (en este caso, Roberto Doni, fiscal general sustituto de Milán) y tiene que ver con el funcionamiento de la justicia. Su argumento, muy actual, gira en torno a la acusación de asesinato de una mujer por parte de un inmigrante tunecino. Una joven periodista consigue entrevistarse con Doni porque está convencida de la inocencia del acusado. Las entrevistas que mantienen hacen que Doni, un magistrado moderado, recto y cumplidor, se cuestione los procedimientos y el sentido y fin de la justicia.

Kazuo Ishiguro
Anagrama. 256 págs. 9,90 €.
En 1989 se publicó esta novela, considerada como la mejor del último Premio Nobel de Literatura. En ella se cuenta la historia de Stevens, durante treinta años mayordomo en Darlington Hall. En 1956, realiza por sugerencia de su nuevo señor, un millonario norteamericano, un viaje por Inglaterra. Jornada a jornada, hace partícipe a los lectores de sus recuerdos, de su búsqueda de un sentido profundo a su trabajo y de sus reflexiones sobre su anterior señor, Lord Darlington, al que siempre consideró un gran hombre. Poco a poco, una dolorosa verdad se irá abriendo camino en sus reflexiones.

:: Víctimas de los totalitarismos ::



Magda Hollader-Lafon
Periférica. 135 págs. 16 €.
Superviviente del Holocausto, la autora es de los judíos húngaros que fueron deportados en 1944 y exterminados en su mayoría en los campos nazis. De manera milagrosa, pudo salvar su vida a base de arrojo, valentía y fortaleza. En los dos relatos que componen este libro, no pretende volver a contarnos los horrores de esos tremendos días, sino más bien mostrar los aspectos humanos que están presentes incluso en situaciones tan extremas.

Lidia Chukóvskaia
Errata naturae. 200 págs. 17,50 €.
Su anterior novela publicada en España, Sofia Petrovna, una ciudadana ejemplar, tardó cincuenta años en publicarse por culpa de la censura soviética. En Inmersión, en primera persona, cuenta la estancia de la protagonista en una casa de reposo para escritores. Se traslada para tener unos días de descanso, escribir y, sobre todo, para encontrarse consigo misma y superar la detención, en 1938, de su marido, al que han condenado a “diez años sin derecho de correspondencia”.

Monika Zgustova
Galaxia Gutenberg. 272 págs. 20,50 €.
Zgustova retrata en este libro a nueve mujeres que sobrevivieron al Gulag. Aunque todas las historias se parecen, cada una de ellas aporta una nota distintiva. Por ejemplo, Zayara fue detenida por el KGB en una fiesta familiar: “Me fui de casa vestida como para un baile. Llevaba una falda estrecha negra hasta las rodillas, una elegante blusa roja con muchos botoncitos y zapatos de tacón”. Otra fue condenada a 25 años por participar en una organización clandestina de estudiantes. Historias dramáticas que también sirvieron a las protagonistas para valorar la vida y la amistad.

:: Periodismo literario ::


Joseph Mitchell
Jus. 464 págs. 24 €
Considerado el precursor del Nuevo Periodismo, Mitchell (1908-1996) se hizo famoso en New Yorker por sus Perfiles dedicados a personajes excéntricos de Nueva York. Este volumen reúne veinte reportajes de gran calidad literaria en los que predominan los personajes estrafalarios; en otros, descubre ciudadanos anónimos que destacan por su desbordante humanidad. Asombra la capacidad de empatía de Mitchell, su oído para reproducir las múltiples variedades del lenguaje callejero.

Egon Erwin Kisch
Minúscula. 280 págs. 19,50 €.
Erwin Kisch fue un viajero infatigable: visitó China, Estados Unidos y la Unión Soviética. Durante la Segunda Guerra Mundial fue recluido en la cárcel de Spandau, hasta que fue deportado por ser ciudadano checo. Esta personalidad tan ecléctica se refleja en estos artículos centrados en acontecimientos de los que fue testigo o protagonista. El libro se abre con reportajes sobre los albores de la Primera Guerra Mundial, para seguir con retratos del periodo de entreguerras y del principio del régimen nazi. Al autor no le importa tanto la relevancia como la verdad que puede rastrear tras las acciones que relata.

:: En medio de la adversidad ::


Gail Honeyman
Roca. 320 págs. 18,90 €.
Eleanor, una mujer de 30 años, culta, con una durísima vida a sus espaldas, lleva una vida rutinaria y está sumida en una profunda soledad, ya que tiene poca empatía con sus compañeros de trabajo. Todo cambia en su vida cuando conoce a Raimond, un nuevo empleado, que le abre al mundo de las relaciones humanas. Divertida novela, con una protagonista curtida por la vida, en que la autora toca temas de fondo en torno a las relaciones humanas.

Julie Klassen
Palabra. 509 págs. 19,95 €.
La sombra de Jane Austen y Jane Eyre sigue siendo alargada, como se demuestra en esta novela romántica, ambientada en los años de la regencia inglesa, a principios del siglo XIX, en Devonshire. La protagonista, Emma Smallwood, mujer de mucho carácter y atractivo, debe trasladarse a Cornualles con su padre, que va a ejercer de tutor allí. El proceso de adaptación resulta difícil, porque no son bien recibidos. Además, empiezan a suceder en la casa sucesos extraños que añaden una inquietante intriga a la trama.

Elizabeth Strout
Duomo. 288 págs. 17,80 €.
Tras el éxito de Me llamo Lucy Barton, Strout regresa con una serie de narraciones breves ambientadas en Amgash (Illinois), pueblo natal del personaje Lucy Barton. La atmósfera es la de un pueblo un tanto inhóspito de la América profunda del Medio Oeste. Son las pequeñas historias de una comunidad muy unida. La autora consigue que el lector conecte con esta galería de tipos humanos, en los que, por encima de sus miserias, destaca su humanidad.

La canción de la llanura
Kent Haruf
Literatura Random House. 293 págs. 18,90 €.
Haruf elige para sus novelas personajes pertenecientes a pequeñas comunidades de Colorado, de donde es oriundo. Esta novela sigue las vidas paralelas de algunos habitantes de Holt que tienen en común ser miembros de familias desestructuradas, agobiados por el sufrimiento que provocan sus dificultades vitales. Sin embargo, Haruf trata a sus personajes con ternura, de forma que no nos sitúa ante un grupo de personas inadaptadas, sino que a medida que avanza la trama, las relaciones entre ellos se afianzan y se hace más evidente la necesidad que tienen de los demás.

:: Bajo la sombra de la guerra ::


Jiří Weil
Impedimenta. 298 págs. 23,50 €
Historia de superación ambientada en Checoslovaquia durante la invasión nazi. Josef Roubicek es un joven que vive solo en una buhardilla en la que ha quemado la mayor parte de sus muebles para poder calentarse. Acosado por el hambre y el frío, se conforma con adquirir un trozo de manteca o unos huesos para hacer un caldo. En medio de la ocupación nazi, es obligado a llevar la estrella amarilla sobre su pecho y es testigo de numerosas prohibiciones y vejaciones. Josef se convierte en un héroe entrañable y discreto que pasa oculto.

Israel Yehoshua Singer
Acantilado. 680 págs. 29 €
Al igual que La familia Karnowsky, esta novela es la historia de una saga familiar, centrada en una familia polaca que representa el drama que vivieron los judíos en muchos países de Centroeuropa y Rusia. Inspirada en sucesos autobiográficos, se describe el enfrentamiento entre los hermanos Sinya y Yanke, y, con ellos y sus familias, se retratan tres generaciones con las que se expone la permanente persecución contra los judíos, en el convulso ambiente social y político de la ciudad polaca de Lodz hasta la Primera Guerra Mundial y la independencia polaca.

:: Derroche de humanidad ::


Kazumi Yumoto
Nocturna. 178 págs. 14,50 €.
Como en su libro Los amigos, la autora vuelve a tratar sobre la muerte de modo sorprendente. A una enfermera joven, su madre le comunica que ha muerto la propietaria de la Casa del Álamo, en la que vivió de niña durante cuatro años. Se dispone a viajar al funeral y, con ese motivo, va recordando aquel tiempo. Es magistral la descripción que hace la narradora de su mundo interior cuando era niña.

Petra Hartlieb
Siruela. 150 págs. 15,90 €.
En 2004, la autora, alemana, reabrió una conocida librería vienesa, experiencia que dio a conocer en Mi maravillosa librería. Ahora estamos ante una novela muy amable, casi un cuento de Navidad, que narra la historia de una niñera que el psiquiatra, dramaturgo y novelista austriaco Arthur Schnitzler (1862-1931) contrata para cuidar a sus dos hijos pequeños. La niñera es una joven que proviene de un pueblo austriaco y no tiene estudios, pero sabe leer, le gusta la lectura y transmite a los niños el entusiasmo por los cuentos.


Meritxell
Rosa María Echeverría
Verbum. 398 págs. 21,99 €.
Historia de una saga familiar cuyo recorrido se extiende desde 1931, en una aldea de Castilla, hasta 2017 en Nueva York. Sus protagonistas son cinco mujeres valientes que rompen esquemas y logran abrirse camino en la vida profesional. Una trama en la que hay amor, tragedia y sentido del humor, temas que la autora trata con brillante estilo narrativo.
:: Humor ::


Patrick Dennis
Acantilado. 149 págs. 20 €.
Dennis (1921-1976), el autor de la divertida La tía Mame, publicó en 1962 esta comedia, cuya acción se sitúa en el México de los años sesenta y gira en torno al director de cine Leander Starr, un hombre carismático y extravagante, que ha huido de Estados Unidos para escapar de amoríos y acreedores, y que persigue a toda costa el éxito y el dinero con la producción de una nueva película, de la que Dennis se convierte en el guionista. Juntos protagonizan todo tipo de aventuras, a cual más hilarante, en torno al rodaje del filme.





Vida Cristiama

martes, 12 de diciembre de 2017

Los padres del siglo XXI Cfr. Alfa y Omega , n. 1050 – 7 de diciembre de 2017


Los padres del siglo XXI
Cfr. Alfa y Omega , n. 1050 – 7 de diciembre de 2017

Ø El 85,5 % de los madrileños pide una mayor presencia del padre en el hogar, según indica el último Informe Familia. Conciliación y paternidad  positiva son las claves para una nueva generación de padres.


Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

¿Cuál es el padre que piden los madrileños para el siglo XXI? El 85,5 % demanda de un padre más presente; el 77,7 %, más cariñoso, y el 64,8 %, menos autoritario. Para el 95 %, la mejor herramienta para conseguirlo es la conciliación laboral y familiar. Son datos del Informe Familia 2017, presentado la semana pasada en Madrid por el Instituto Universitario de la Familia con el patrocinio de la Fundación Casa de la Familia del Arzobispado de Madrid.
El informe, basado en una encuesta realizada en la capital con datos extrapolables a todo el territorio nacional, muestra que la mayor parte de los encuestados piensa que la ausencia del padre afecta al desarrollo personal y académico de los hijos, y que también influye negativamente en la relación con la pareja. Además, para nueve de cada diez personas, la clave de la paternidad es el tiempo de convivencia con los hijos, para lo que es necesario apostar por la conciliación familiar-laboral, la concienciación y la educación en la igualdad.
Pero estos datos no se quedan solo en las encuestas. Desde hace años se han multiplicado los hombres que han decidido optar por un nuevo modelo de paternidad, y son muchos los que han comenzado a plasmar por escrito en blogs sus vivencias como padres corresponsables, dando lugar a una comunidad virtual que inspira a miles de hombres en su lucha por mejorar su vida familiar y laboral.
Uno de ellos es Alfonso Sánchez, conocido como el hombre palet por el nombre de su blog, en el que recoge sus experiencias con la paternidad. Divorciado y vuelto a casar de nuevo, hoy se define como «un hombre feliz y un padre implicado al cien por cien en la crianza de mis hijas».
Alfonso desvela que «no es que antes yo no estuviera implicado, pero sí es verdad que me dejaba llevar en temas como la alimentación o las vacunas. Iba como a rebufo… A raíz de la separación vi que podía implicarme más con los críos y educarlos de la manera que mejor pensaba, con una crianza lo más natural posible».
Alfonso pasó hace años por una época profesional de alta intensidad, con jornadas de hasta 15 horas delante de un ordenador, «pero en un momento dado pude parar con todo eso y supuso un cambio total de vida. Monté un negocio por mi cuenta y ahora la prioridad principal la tengo clara: los niños, y no esa locura». Por eso desmonta la trampa del tiempo de calidad: «El mejor tiempo de calidad es pasar todo el tiempo que puedas con tu familia. Para mí es una alegría poder recoger a mi hija del colegio y que me cuente su día, eso es lo mejor».
Eso se traduce en una segunda jornada laboral, la que empieza al llegar a casa: «A veces se carga a la mujer con la responsabilidad de todo, y eso no puede ser. Nuestra misión como padres es cuidar a nuestra mujer y hacer todo lo posible en casa. Poner lavadoras y cocinar, y estar con los niños cuanto más tiempo mejor».
La relación con sus hijos ha cambiado también, porque «intentamos pasar las tardes juntos, haciendo actividades sencillas, prescindiendo incluso de las extraescolares, porque los niños no necesitan tanto eso como pasar tiempo con sus padres. Hemos ganado en calidad de vida y ahora no tenemos que meter prisa al niño para no llegar tarde a danza». De ahí que Alfonso reconozca que «es algo precioso disfrutar de tus hijos. Yo intento no perderme nada».

«Pasa más tiempo con tus hijos»
Raúl Díaz es otro de estos padres que cuelgan sus vivencias en internet. En su blog Vidas de familia numerosa cuenta cómo es su vida como padre de tres niños, y cuáles son las elecciones y las renuncias que ha hecho para que su mujer y sus hijos puedan tener un marido y un padre de calidad.
Raúl tiene claro que «esto no es cosa solamente de madres», y por eso anima a los padres: «Pasa más tiempo con tus hijos, haz lo imposible para pasar más tiempo con ellos. Parece difícil, pero siempre se puede más. Porque llegará un momento en el que los niños se harán mayores»; así que «concilia, reduce jornada, pide excedencia en verano, cambia de trabajo, busca tus opciones».
Padre de una niña de 5 años y de dos mellizos de 20 meses, Raúl dice con humor que «nuestra vida a veces consiste más en sobrevivir que en vivir». Y aclara: «Mi mujer y yo tiramos hacia delante como podemos, apoyándonos siempre el uno en el otro. A veces se nos hace difícil, pero nuestra prioridad es la familia», afirma con claridad. Para ello, en los últimos años han tenido que ir improvisando en su manera de conciliar: primero ella se cogió una excedencia que ha ido prolongando; luego él se cogió el permiso de lactancia, que puede ser compartido; después él se redujo una hora al día, y luego pasó a trabajar cuatro horas diarias mientras montaban de forma paralela un pequeño negocio de puericultura. Todo ello para poder estar juntos por las tardes, que los niños puedan estar con ambos padres y evitar así que la carga de la educación y de las tareas domésticas recaigan solo sobre uno de los miembros del matrimonio. «Es una lucha continua, porque tienes que estar mirando todo el rato tus posibilidades económicas, pero tenemos claro que es lo importante y qué no. Nosotros pensamos que el trabajo es un medio, y que hay que trabajar para vivir y no al revés. Es cuestión de prioridades, y para nosotros lo prioritario es la familia, aunque tengamos que estar más achuchados de dinero», explica Raúl.
¿Compensa pasar por tantas elecciones y renuncias? Raúl tiene claro que sí: «Compensa y mucho», por lo que lamenta que haya «tan pocos hombres que apuesten por la conciliación o que incluso opten por reducir su jornada laboral para estar con sus hijos. No existe tiempo de calidad suficiente como compensación a no poder pasar el tiempo suficiente con tus hijos. Parece que tienen que ser solo las madres las que tienen que sacar la familia adelante; que el padre es el que debe estar todo el día trabajando y luego llegar a casa tarde para el beso de buenas noches. Yo si viviera así, me lo perdería todo, y no quiero hacerlo».

La familia en datos

Un pueblo que no cuida de la familia, «va a la deriva», dijo el cardenal Carlos Osoro durante la presentación la semana pasada del Informe Familia (informefamilia.org). El estudio muestra que «la familia es algo moderno y necesario. No es una historia pasada», sino que es fundamental para la sociedad. «Hay que se proactivos en el trabajo por la familia. No basta con decir: “qué mal está esto”», dijo el arzobispo.
Uno de los datos más llamativos del informe es que el 42,5 % de las parejas no puede constituir un hogar como consecuencia del impacto de la crisis. En el caso de los jóvenes, los problemas económicos son un impedimento mayor, pues dos tercios de los menores de 35 años que viven con sus padres no puedan formar un hogar propio por este motivo.
El informe desvela, asimismo, que cerca de dos tercios de las personas está satisfecha con su pareja, aunque no esconde que la mitad de ellas ha sufrido al menos una crisis grave en su relación; un dato interesante es que la proporción de parejas que pensaron separarse y luego no lo hicieron es la mitad entre los católicos.
Entre las mayores dificultades que sufren las parejas está la larga jornada de trabajo (el 72,1 % manifiesta su insatisfacción por esta causa). A la hora de valorar las relaciones anteriores, los encuestados reconocen las malas relaciones actuales (68,7 %) y muestran su pesimismo (88,8 %) sobre la posibilidad de que algo o alguien hubiera ayudado a continuar su relación.



Las ventajas de la paternidad positiva

Experto en masculinidades y paternidad positiva: así se presenta Ritxar Bacete, uno de los encargados de presentar el Informe Familia 2017. Ritxar habla de un nuevo modelo de ser padre «que se está creando a raíz de las nuevas relaciones entre padres e hijos». Echando la vista atrás, observa que «partimos de un aprendizaje de la masculinidad en el que los cuidados y las emociones no han sido la prioridad, pero ahora se trata de legitimarnos en competencias expresivas, algo tradicionalmente vinculado solo a lo femenino».
Este modo de vivir la paternidad tiene «efectos muy claros y positivos en los hijos y en los padres. Hay evidencias científicas de ello, que muestran que este modo de apego tiene beneficios hasta en la salud». Todo esto se traduce en «estar presente, pasar horas juntos, cuidar…, y también cambiar la concepción del trabajo», porque «no estaríamos hablando de paternidad positiva si el hecho de ser padre no cambia en nada tu forma de trabajar».
El camino que han de recorrer los padres pasa por «adquirir las habilidades necesarias para cuidar. Esto exige un esfuerzo para aprender, responsabilizarte y hacerlo, y dedicar el tiempo suficiente para ser corresponsable en todo lo que necesitan los hijos».
Pero la paternidad positiva no se queda solo en la relación paterno-filial, sino que influye también en la pareja: «Hay evidencia de que las parejas igualitarias son más resistentes a las crisis y están más satisfechas con su vida en común y con su vida sexual. Además, la paternidad positiva refuerza el papel de la mujer, y reduce la posibilidad de violencia en la familia: a mayor presencia del padre en el hogar, menos violencia. Incluso las hijas de hombres presentes es menos probable que sufran violencia machista, porque buscarán parejas igualitarias y pacíficas. Y también hay datos que indican que los miembros de estas parejas viven más años».
Para Ritxar, «esto no es un simple discurso, sino que hay mucha evidencia científica. Hasta la propia bilogía masculina se transforma: descienden los niveles de testosterona y aumentan las hormonas del cuidado y del bienestar. ¡No hay más que ventajas!».





Vida Cristiana

viernes, 8 de diciembre de 2017

Domingo 2º de Adviento año B 10 de diciembre de 2017. Isaías 40, 1-5.9-11; Salmo 84; 2 Pedro 3, 8-14; Marcos 1, 1-8.



Ø 2º Domingo de Adviento Año B (2017). Importancia del inicio del evangelio de hoy: “Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios». El Espíritu Santo tiene que madurar (purificar, aclarar, dar luz …) nuestra conciencia para que percibamos el significado de los nombres (Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Señor), y entender así mejor la Navidad, es decir, al Niño Dios. ¿Qué significa que Jesús es el Señor de nuestra vida? Importancia de madurar la propia conciencia, de convertirnos, para acoger en nuestras vidas a Jesús como Cristo, Hijo de Dios, Señor. ¿Con quién deseamos encontrarnos en nuestra vida diaria? Jesús: sus palabras y obras, sus señales y milagros.


v  Cfr. Domingo 2º de Adviento año B

10 de diciembre de 2017. Isaías 40, 1-5.9-11; Salmo 84; 2 Pedro 3, 8-14; Marcos 1, 1-8.

Isaías 40, 1-5.9-11: 1 Consolad, consolad a mi pueblo - dice vuestro Dios. 2. Hablad al corazón de Jerusalén y decidle bien alto que se ha cumplido su servidumbre y ha sido expiada su culpa, pues ha recibido de mano de Yahveh castigo doble por todos sus pecados. 3 Una voz clama: « En el desierto abrid camino a Yahveh, trazad en la estepa una calzada recta a nuestro Dios. 4 Que todo valle sea elevado, y todo monte y cerro rebajado; vuélvase lo escabroso llano, y las breñas planicie. 5 Se revelará la gloria de Yahveh, y toda criatura a una la verá. Pues la boca de Yahveh ha hablado. 9 Súbete a un alto monte, alegre mensajero para Sión; clama con voz poderosa, alegre mensajero para Jerusalén, clama sin miedo. Di a las ciudades de Judá: « Ahí está vuestro Dios. » 10 Ahí viene el Señor Yahveh con poder, y su brazo lo sojuzga todo. Ved que su salario le acompaña, y su paga le precede. 11 Como pastor pastorea su rebaño: recoge en brazos los corderitos, en el seno los lleva, y trata con cuidado a las paridas.
2 Pedro 3, 8-14: 8 . Mas una cosa no podéis ignorar, queridos: que ante el Señor un día es como mil años y, mil años, como un día. 9 No se retrasa el Señor en el cumplimiento de la promesa, como algunos lo suponen, sino que usa de paciencia con vosotros, no queriendo que algunos perezcan, sino que todos lleguen a la conversión. 10 . El Día del Señor llegará como un ladrón; en aquel día, los cielos, con ruido ensordecedor, se desharán; los elementos, abrasados, se disolverán, y la tierra y cuanto ella encierra se consumirá. 11 Puesto que todas estas cosas han de disolverse así, ¿cómo conviene que seáis en vuestra santa conducta y en la piedad, 12 esperando y acelerando la venida del Día de Dios, en el que los cielos, en llamas, se disolverán, y los elementos, abrasados, se fundirán? 13 Pero esperamos, según nos lo tiene prometido, nuevos cielos y nueva tierra, en lo que habite la justicia. 14 Por lo tanto, queridos, en espera de estos acontecimientos, esforzaos por ser hallados en paz ante él, sin mancilla y sin tacha.
Marcos 1, 1-8: 1 Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. 2 Conforme está escrito en Isaías el profeta: Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino. 3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas, 4 apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados. 5 Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 6 Juan llevaba un vestido de pie de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre. 7 Y proclamaba: « Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. 8 Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

 

Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios (Marcos 1,1).
Significado de los nombres de Jesús
en el Catecismo de la Iglesia Católica:
Jesús, Cristo («Ungido», «Mesías»), Hijo de Dios, Señor.

1.    Vigilante espera. ¿Con quién deseamos encontrarnos en nuestra vida diaria?

v  Significado de cuatro nombres de Jesús, según el Catecismo de la Iglesia Católica. 


·         n. 452: El nombre de Jesús significa «Dios salva». El niño nacido de la Virgen María se llama
«Jesús» «porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mateo 1, 21); «No hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos» (Hechos 4, 12).
«Jesús es el nombre propio del que es Dios y hombre, el cual significa Salvador, y no le fue impuesto casualmente ni por disposición humana, sino por consejo y mandato de Dios» (Catecismo Romano 1,3,5).

·         n. 453: El nombre de Cristo significa «Ungido», «Mesías». Jesús es el Cristo porque «Dios le
ungió con el Espíritu Santo y con poder» (Hechos 10, 38). Era «el que ha de venir» (Lucas 7, 19), el objeto de «la esperanza de Israel» (Hechos 28, 20).
La palabra Cristo proviene del latín «christus» y ésta del griego «jristós», que, a su vez, es una traducción del hebreo «mashíaj» (en español, «mesías»), que significa «ungido». La palabra ungido era el título o calificativo con el que los judíos se referían a sus sacerdotes, reyes y profetas, quienes por la unción se consagraban a su labor en el nombre de Dios. Los discípulos de Jesús de Nazaret, como tenían la certeza de que era el «mesías» prometido por las profecías judías, le aplicaron este título, llamándole Cristo Jesús o Jesucristo. Por la fe en él somos salvados.
Es importante la primera y  breve frase del inicio del evangelio de hoy: “comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios:”  Se ha escrito que Marcos expone las “credenciales” de Jesús.  El  Evangelista nos da el nombre del protagonista de su obra (Jesús), nos indica el título con el que quiere que sea reconocido (Cristo=Mesías), proclama su condición (Hijo de Dios) y declara expresamente que se trata de una «buena noticia», es decir, de un «feliz anuncio» (Evangelio).
Indica el título con el que ha de ser reconocido Jesús: es el Cristo, el Mesías. E indica su  condición: es el Hijo de Dios. Todo ello es una «buena noticia», «un feliz anuncio», «el Evangelio».

·         n. 454: El nombre de Hijo de Dios significa la relación única y eterna de Jesucristo con Dios su
Padre: Él es el Hijo único del Padre (Cf Juan 1, 14. 18; 3, 16. 18) y El mismo es Dios (Cf Juan 1, 1). Para ser cristiano es necesario creer que Jesucristo es el Hijo de Dios (Cf Hechos 8, 37; 1 Juan 2, 23).   

·         n. 455: El nombre de Señor significa la soberanía divina. Confesar o invocar a Jesús como
Señor es creer en su divinidad. «Nadie puede decir: "¡Jesús es Señor!" sino por influjo del Espíritu Santo» (1 Corintios 12, 3).
            Vid. ¿Es Jesús «el Señor de mi vida?»: número 4, página 5.   

o   La confesión de fe de San Pedro

            Confesión de fe de San Pedro (Cf. Marcos 8, 27-30 y Mateo 16, 16): después de que los apóstoles le han dicho al Señor, ante una pregunta suya,  que  los hombres piensan que es Juan el Bautista, o Elías, o alguno de los profetas, Pedro declara: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”.
            “El Señor pregunta a sus Apóstoles qué es lo que los hombres opinan de Él, y en lo que coinciden sus respuestas reflejan la ambigüedad de la ignorancia humana. Pero cuando urge qué es lo que piensan los mismos discípulos, el primero en confesar al Señor es aquel que también es primero en la dignidad apostólica” (San León Magno, Sermo 4 in anniversario ordinationis suae 2-3).

o   La confesión de fe de San Pablo

            b) San Pablo: “No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús” ( 2 Corintios 4,5).
Con esa confesión de fe acerca de Jesús de Nazaret, nació y se desarrolló la fe cristiana, es decir, alrededor de la certeza de que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios. Por ejemplo el centurión romano que estuvo presente en la muerte de Jesús, al que se podría calificar como “creyente pagano”: “El centurión, que estaba enfrente de él, al ver cómo había expirado, dijo: «En verdad este hombre era Hijo de Dios»” (Marcos 15, 39).

¡ La madurez de la conciencia !

2.    La preparación para la celebración de la Navidad: debe madurar nuestra

conciencia acerca de quién es el Niño Jesús: el Cristo, el Hijo de Dios, el Señor. Es el Espíritu Santo quien madura la conciencia en este sentido.


v  Para encontrarnos con el Señor es necesario percibir de modo correcto su presencia.

o   Para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

§  El Señor no tarda en cumplir su promesa, como piensan algunos, sino que espera con paciencia por amor de nosotros.
·         Para encontrarnos con  el Señor es necesario percibir de modo correcto su presencia. Es
necesario que madure nuestra conciencia, donde se perciben las realidades. Algunas indicaciones tenemos en la liturgia de hoy para entender al Señor:  
a) el tiempo del Señor es diverso del nuestro: “un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día” (2 Lectura, de la 2 Carta de San Pedro);
b)  el Señor  cumplirá sus designios, también cuando parece que tarda, porque él conoce los tiempos y los modos y hace falta que nos convirtamos: “No tarda el Señor su promesa, como algunos piensan, sino que espera con paciencia por amor de nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos se conviertan a penitencia” (2 Lectura,  de la 2 Carta de San Pedro);
c)  en la espera del Señor, le pedimos “ser hallados por El en paz, inmaculados e irreprensibles” (2 Lectura,  de la 2 Carta de San Pedro).

o   Es el Espíritu Santo quien madurará nuestra conciencia: quien la clarificará con  su luz.  

·         Pedimos al Espíritu Santo – luz de las conciencias – que clarifique la nuestra para acoger
verdaderamente a Jesús en nuestras vidas, como nuestro Mesías, Salvador, etc. La conciencia de cada uno “es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, donde él se encuentra a solas con Dios” (Gaudium et spes, 16). Es el lugar del encuentro entre el hombre y Dios y expresión de la dignidad humana.
            El Espíritu Santo es el «Espíritu de Verdad» (Juan 16, 13), que conduce  a los discípulos por los caminos de la verdad (Cf. Juan 8,32), con el fin de que obedezcamos  al mensaje de amor que Cristo nos ha transmitido de parte de Dios (Cf Juan 18,37; 1 Juan 3, 18-19). Él es la  «luz de los corazones», (Cf. Secuencia Veni, Sancte Spiritus) es decir de las conciencias (Cf Juan Pablo II, Dominum et vivificantem, 42).
§  La conciencia tiene mucho que ver con la dignidad humana: es la propiedad clave del sujeto personal
·         La conciencia es “la propiedad clave del sujeto personal” (San Juan Pablo II, Dominum et
vivificantem, 43): “El Concilio Vaticano II ha recordado la enseñanza católica sobre la conciencia, al hablar de la vocación del hombre y, en particular, de la dignidad de la persona humana. Precisamente la conciencia decide de manera específica sobre esta dignidad. En efecto, la conciencia es « el núcleo más secreto y el sagrario del hombre », en el que ésta se siente a solas con Dios, cuya voz resuena en el recinto más íntimo. Esta voz dice claramente a « los oídos de su corazón advirtiéndole ... haz esto, evita aquello ». Tal capacidad de mandar el bien y prohibir el mal, puesta por el Creador en el corazón del hombre, es la propiedad clave del sujeto personal”.
§  Es necesaria la intervención del Espíritu Santo a causa de la “fatiga de la conciencia o del corazón” debido a los innumerables condicionamientos de la misma.  
·         Es necesaria absolutamente la intervención del Espíritu Santo para reconocer al Niño Dios como
nuestro Salvador, a causa de la “fatiga de la conciencia o del corazón”, que se manifiesta  en  los innumerables condicionamientos de la conciencia, en los desequilibrios que hunden sus raíces en el corazón humano, en las limitaciones compatibles con el hecho de que el hombre “se siente ilimitado en sus deseos y llamado a una vida superior”. El hombre “atraído por muchas solicitaciones”, tiene que elegir y que renunciar. Más aún, como enfermo y pecador, no raramente hace lo que no quiere y deja de hacer lo que querría llevar a cabo »  (Cf. Gaudium et spes, 10;   Enc. Dominum et vivificantem ,44). 
§  Los condicionamientos son causados por la enfermedad, por los malos hábitos, por el temperamento, por la ignorancia, por las malas pasiones, etc. 
·         Son los condicionamientos de la libertad causados por  la  enfermedad, por los malos hábitos,
por el temperamento, por la ignorancia, por las malas pasiones, por dificultades patológicas y por la violencia, etc. En lo más íntimo del hombre “el Espíritu Santo infunde constantemente la luz y la fuerza de la vida nueva según la libertad de los hijos de Dios”; “la madurez del hombre en esta vida está impedida por los condicionamientos y las presiones que ejercen sobre él las estructuras y los mecanismos dominantes en los diversos sectores de la sociedad .... que en vez de favorecer el desarrollo y la expansión del espíritu humano, terminan por arrancarlo de la verdad genuina de su ser y de su vida - sobre la que vela el Espíritu Santo -, para someterlo así al  «Príncipe de este mundo»”  (cfr. Dominum et vivificantem, n. 60).

3.    Como preparación para  esta Navidad podemos reafirmar en nosotros, bajo

la  acción del Espíritu Santo, el convencimiento de que el fundamento de nuestra fe  de nuestra religiosidad, etc. es Jesucristo Nuestro Señor.

v  Queremos conocerle y darle a conocer

o   Queremos identificarnos con Él, para vivir en comunión con Él, ya que en esto consiste la vida cristiana. Es el  único camino hacia Dios, la plenitud de la revelación.

§  Cristo es la plenitud de toda revelación: sus palabras y obras, señales y milagros.
Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración «Dominus Iesus», 6 agosto 2000:
·         n. 10. Fiel a la palabra de Dios, el Concilio Vaticano II enseña: « La verdad íntima acerca de
Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la revelación en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda la revelación ». Y confirma: « Jesucristo, el Verbo hecho carne, “hombre enviado a los hombres”, habla palabras de Dios (Juan 3,34) y lleva a cabo la obra de la salvación que el Padre le confió (cf. Juan 5,36; 17,4). Por tanto, Jesucristo —ver al cual es ver al Padre (cf. Juan 14,9)—, con su total presencia y manifestación, con palabras y obras, señales y milagros, sobre todo con su muerte y resurrección gloriosa de entre los muertos, y finalmente, con el envío del Espíritu de la verdad, lleva a plenitud toda la revelación y la confirma con el testimonio divino [...]. La economía cristiana, como la alianza nueva y definitiva, nunca cesará; y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Timoteo 6,14; Tito 2,13) ».
§  Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. La trasmisión de la fe cristiana es ante todo el anuncio de Jesucristo para llevar a la fe en Él.
Catecismo de la Iglesia Católica
·         n. 65: (...) Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del
Padre. En Él lo dice todo, no habrá otra palabra más que ésta. S. Juan de la Cruz, después de otros muchos, lo expresa de manera luminosa, comentando Hebreos 1, 1-2:
Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra...; porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado todo en El, dándonos al Todo, que es su Hijo.  Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación,  no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad (Carm. 2,22).
·         n. 2470: El discípulo de Cristo acepta «vivir en la verdad», es decir en la simplicidad de una
vida  conforme al ejemplo del Señor y permaneciendo en su Verdad. «Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos conforme a la verdad» (1 Juan 1, 6).
·         n.  425: «Anunciar... la inescrutable riqueza de Cristo» (Efesios 3, 8) - La transmisión de la fe
cristiana es ante todo el anuncio de Jesucristo para llevar a la fe en El. Desde el principio, los primeros discípulos ardieron en deseos de anunciar a Cristo: «No podemos nosotros dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» (Hechos 4, 20). Y ellos mismos invitan a los hombres de todos los tiempos a entrar en la alegría de su comunión con Cristo:
Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida -pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, que estaba con el    Padre y se nos manifestó-, lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su           Hijo, Jesucristo. Os escribimos esto para que vuestro gozo sea completo (1 Juan 1, 1-4).

4.    ¿Es Jesús el Señor de mi vida?

·         Es Cristo que pasa, 11 (La vocación cristiana, homilía en el I domingo de Adviento,
2/12/1951): “Es preciso que no haya recovecos en el alma, donde no pueda entrar el sol de Jesucristo. Hemos de echar fuera todas las preocupaciones que nos aparten de Él; y así Cristo en tu inteligencia, Cristo en tus labios, Cristo en tu corazón, Cristo en tus obras. Toda la vida - el corazón, las obras, la inteligencia y las palabras -  llena de Dios. (...) Todo el panorama de nuestra vocación cristiana, esa unidad de vida que tiene como nervio la presencia de Dios, Padre Nuestro, puede y debe ser una realidad diaria.”  

o   ¿Para quién trabajamos y por qué lo hacemos? ¿Para nosotros mismos o para Cristo, por nuestra gloria o por la de Cristo? Estas preguntas nos ayudarán a preparar en este Adviento una cuna acogedora a Cristo que viene en Navidad.

·         Raniero Cantalamessa, La fe en Cristo hoy y en el inicio de la Iglesia, predicación sobre el
Adviento en el Vaticano, 2/12/05: “Elegir a Jesús como Señor - Hemos partido de la pregunta: «¿qué lugar ocupa Cristo en la sociedad actual?»; pero no podemos terminar sin plantearnos la cuestión más importante en un contexto como éste: «¿qué lugar ocupa Cristo en mi vida?». Traigamos a la mente el diálogo de Jesús con los apóstoles en Cesarea de Filipo: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? ...Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (Mateo 16,13-15). Lo más importante para Jesús no parece ser qué piensa de él la gente, sino qué piensan de él sus discípulos más cercanos.

§  Decir ¡«Jesús es el Señor»! es como decir Jesucristo es «mi» Señor.
            He aludido antes a la razón objetiva que explica la importancia de la proclamación de Cristo como Señor en el Nuevo Testamento: ella hace presentes y operantes en quien la pronuncia los eventos salvíficos que recuerda. Pero existe también una razón subjetiva, y existencial. Decir «¡Jesús es el Señor!» significa tomar una decisión de hecho. Es como decir: Jesucristo es «mi» Señor; le reconozco todo derecho sobre mí, le cedo las riendas de mi vida; no quiero vivir más «para mí mismo», sino «para aquél que murió y resucitó por mí» (Cf. 2 Corintios 5,15).
            Proclamar a Jesús como propio Señor significa someter a él toda región de nuestro ser, hacer penetrar el Evangelio en todo lo que hagamos. Significa, por recordar una frase del venerado Juan Pablo II, «abrir, más aún, abrir de par en par las puertas a Cristo».
            Me ha ocurrido a veces ser huésped de alguna familia y he visto lo que sucede cuando suena el telefonillo y se anuncia una visita inesperada. La dueña de la casa se apresura a cerrar las puertas de las habitaciones desordenadas, con la cama sin hacer, a fin de conducir al invitado al sitio más acogedor. Con Jesús hay que hacer exactamente lo contrario: abrirle justamente las «habitaciones desordenadas» de la vida, sobre todo la habitación de las intenciones... ¿Para quién trabajamos y por qué lo hacemos? ¿Para nosotros mismos o para Cristo, por nuestra gloria o por la de Cristo? Es la mejor forma de preparar en este Adviento una cuna acogedora a Cristo que viene en Navidad.”

·         Raniero Cantalamessa, La parola e la vita, Anno B, Cittá Nuova IX edizione giungo 2001, p.
20: “Es la hora de volver a la “buena noticia sobre Jesús Cristo Hijo de Dios, y para gritarla con fuerza (¡éste es el sentido del kerygma!) en Jerusalén y en las ciudades de Judea, es decir en la Iglesia y fuera de la Iglesia. Isaías nos ofrece el modelo sobre cómo se debería anunciar hoy el Evangelio (…) Nos enseña cómo hacer de este anuncio un anuncio de liberación y de consolación para el hombre de hoy, que está curvado bajo el peso de tantas esclavitudes: : “Consolad, consolad a mi pueblo - dice vuestro Dios - . Hablad al corazón de Jerusalén y decidle bien alto que se ha cumplido su servidumbre y ha sido expiada su culpa”. Decidle: ha acabado tu esclavitud.  Ha acabado con tal que reconozcamos el tiempo de su visita (cf. Lucas 19, 44: del llanto de Jesús sobre Jerusalén: “y no dejarán sobre ti piedra sobre piedra, porque no has reconocido el tiempo de la visita que se te ha hecho”).


Vida Cristiana


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