martes, 24 de enero de 2017

Aborto y mortalidad materna. Entre 1980 y 2008, la tasa de mortalidad materna global disminuyó un 35%. Lo que demuestra que es un problema resoluble con recursos adecuados, a la vez que desmiente la necesidad de legalizar el aborto con este fin.



1 Aborto y mortalidad materna. Entre 1980 y 2008, la tasa de mortalidad materna global disminuyó un 35%. Lo que demuestra que es un problema resoluble con recursos adecuados, a la vez que desmiente la necesidad de legalizar el aborto con este fin. Cfr. La mortalidad materna se ha reducido más de lo que se creía Firmado por Juan Meseguer Velasco Aceprensa - 19 Abril 2010 Un estudio publicado en la revista médica The Lancet (12-04-2010) ha logrado probar que, entre 1980 y 2008, la tasa de mortalidad materna global disminuyó un 35%. Lo que demuestra que es un problema resoluble con recursos adecuados, a la vez que desmiente la necesidad de legalizar el aborto con este fin. El empeño por disminuir las muertes de las mujeres relacionadas con el embarazo y el parto llevó a que Naciones Unidas fijara como uno de los 10 objetivos del milenio la reducción en un 75% de la mortalidad materna para 2015 El problema es que, desde entonces, algunas agencias de Naciones Unidas y otros organismos internacionales han convertido la estrategia para reducir la mortalidad materna en un pretexto para legalizar el aborto. Para estos organismos, buena parte de las muertes maternas se deben a complicaciones del aborto, en especial cuando este se realiza en condiciones deficientes. Los abortos inseguros se suelen identificar con los clandestinos, y ello sirve de argumento a favor de que se legalice el aborto en los países donde está prohibido o permitido solo por excepción. Ésta ha sido la lógica empleada en algunos trabajos patrocinados por el Fondo de la ONU para la población (UNFPA) o la Organización Mundial de la Salud (OMS). Lógicamente, este planteamiento ha hecho fortuna entre las organizaciones abortistas. Por ejemplo, International Planned Parenthood Federation (IPPF) asegura en su página web que la mortalidad materna se reduciría fácilmente mediante la provisión y el acceso de las mujeres al aborto seguro. Llama la atención la rotundidad de este tipo de afirmaciones si se compara con la prudencia que suelen emplear los expertos en este tema. En realidad, hay muy pocos datos fiables sobre la relación entre aborto y mortalidad materna. Así lo explica, por ejemplo, Donna Harrison, presidenta de la Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos por la Vida (cfr. Aceprensa, 9- 09-2009). o Aparcar los prejuicios El estudio publicado por The Lancet ofrece una oportunidad de oro para aparcar los prejuicios y ver qué es lo que funciona. Con los datos en la mano, si algo queda claro es que la reducción de la mortalidad materna se logra mejorando los sistemas sanitarios locales, el nivel educativo y los ingresos de las mujeres. Según el estudio, realizado por investigadores de las Universidades de Washington y Queensland (Australia), las muertes relacionadas con la maternidad pasaron de 526.300 en 1980 a 342.900 en 2008. Lo que significa que la ratio de mortalidad materna global cayó un 35% en ese período. Este trabajo ofrece unos datos muy diferentes a los que aportaba otro publicado en The Lancet en 2007. Tal investigación, llevada a cabo por un equipo de investigadores diferentes, situaba el número de muertes maternas ocurridas en 2005 en 535.900. Esta cifra impedía hablar de una caída de la mortalidad materna. Pero el nuevo estudio ha rectificado esa conclusión gracias al empleo de unos métodos más precisos. Además, el nuevo equipo de investigadores ha utilizado todo tipo de datos provenientes de actas de defunción, censos y estadísticas de 181 países, lo que les ha permitido acumular un volumen de información casi tres veces mayor que el empleado en el estudio anterior. Aunque sólo hay 23 países en vías de alcanzar el ambicioso objetivo del milenio fijado por la ONU, el estudio destaca los rápidos progresos realizados por países como Egipto, China, Ecuador y Bolivia. La mejora en la atención sanitaria, la educación y mayores ingresos son factores que contribuyen a reducir la mortalidad materna La propuesta de legalizar el aborto para reducir la mortalidad materna tiene poco fundamento 2 Un dato interesante es la incidencia del VIH en las muertes maternas: entre 1980 y 2008, unas 60.000 mujeres embarazadas murieron a causa del sida. “Esto explica por qué la mortalidad materna está subiendo en el este y el sur de África”, dice Christopher J. L. Murray, director del Institute for Health Metrics and Evaluation de la Universidad de Washington y uno de los autores del estudio. Entre los factores que han contribuido a reducir las muertes relacionadas con la maternidad, el estudio destaca las siguientes: la disminución de las tasas de embarazo en algunos países; el aumento de los ingresos femeninos, que contribuyen a mejorar la alimentación y el acceso a los cuidados sanitarios; la mejora del nivel educativo de las mujeres; y la creciente disponibilidad de cuidados realizados por expertos durante el parto. También ha influido mucho en el descenso de la tasa de mortalidad materna global el que hayan mejorado países tan grandes como China e India. En China, se ha pasado de las cerca de 144-187 muertes por cada 1.000 nacimientos en 1980 a unas 35-46 en 2008. Y en la India, el descenso ha sido de 408-1.080 muertes por cada 1.000 nacimientos en 1980 a 154-395 en 2008. o Optimismo, bajo presión Los resultados del estudio han supuesto una inyección de optimismo en la comunidad científica, sobre todo porque ha logrado disipar los temores de estar ante un problema irresoluble. “El mensaje principal es que, por primera vez en una generación, hay pruebas de un constante y bienvenido progreso”, escribió Richard Horton, editor de The Lancet, en la presentación del estudio. Quienes no se han alegrado tanto son los impulsores del mito de la mortalidad materna por aborto. En declaraciones al International Herald Tribune (15-04-2010), Horton explicó que había recibido presiones por parte de algunos defensores de “los derechos reproductivos” de la mujer para que The Lancet retrasara la publicación del estudio. El motivo que alegaron, según Horton, es que en los próximos meses se van a celebrar una serie de conferencias sobre la salud materna: una, dentro de una semana en el seno de la ONU; y otras dos en junio, en Washington y Londres. Además, en diciembre se reunirá la Asamblea General de Naciones Unidas. Se ve que éste es uno de esos temas “donde la ciencia y el activismo pueden colisionar”, concluye Horton. o Dinero, ¿para qué? Horton confía en que la investigación se traduzca en consecuencias políticas. A su juicio, los gobiernos deberían replantearse a qué destinan el dinero y qué estrategias promueven para reducir las muertes relacionadas con el embarazo y el parto. En este sentido, no deja de ser inquietante el acuerdo que ha firmado estos días el gobierno español con el Fondo de Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM); un organismo que, según informó ABC (15-04- 2010), acaba de manifestarse en contra de las restricciones al aborto en 18 estados mexicanos. Según el nuevo acuerdo, el ejecutivo destinará a UNIFEM en los próximos tres años un total de 99,5 millones de euros. Hasta la fecha, el gobierno ya ha firmado convenios parecidos con el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) y con el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF). En general, estos tres organismos tienden a plantear la estrategia para reducir las muertes relacionadas con la maternidad como si fuera un dilema entre liberalizar o restringir el aborto. Pero lo cierto es que la correlación entre la legalización del aborto y bajo índice de mortalidad materna tiene poco fundamento. Como demuestra el estudio publicado en The Lancet, países con leyes permisivas del aborto pueden coexistir con una subida de la mortalidad materna. Por ejemplo, Estados Unidos ha pasado de unas 12 muertes por cada 1.000 nacimientos en 1980 a 17 en 2008; Canadá oscila entre las 6 y las 7; y Noruega ha subido de 7 a 8. Y países donde hay leyes restrictivas, como Irlanda, pueden tener una mortalidad baja. www.paroquiasantamonica.com

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