sábado, 28 de enero de 2017

Aborto. La financiación pública del aborto en USA complica la reforma sanitaria de Obama




1 Aborto. La financiación pública del aborto en USA complica la reforma sanitaria de Obama Cfr. Aceprensa, 28 agosto 2009, firmado por Ignacio Aréchaga Aunque Obama lo niega, sus críticos temen que en su versión actual la reforma sanitaria promueva la financiación del aborto. ¿La reforma sanitaria que impulsa Obama incluye la financiación del aborto con dinero público? La cuestión no es secundaria, ya que políticos que estarían dispuestos a apoyar la reforma le retirarían su aprobación si el aborto se incluyera como una prestación básica en los seguros médicos. Los críticos piden que el aborto se excluya explícitamente del mínimo de prestaciones obligatorias en los seguros médicos financiados con dinero público Un texto tan farragoso como el que preparan en distintas versiones la Cámara y el Senado se presta a muchas interpretaciones. En el caso del aborto, la falta de claridad da lugar a interpretaciones contradictorias. Los críticos mantienen que los proyectos aprobados en la Cámara y en el Senado incluyen una cobertura obligatoria del aborto y su financiación, y esto es algo por lo que no están dispuestos a pasar. Obama lo niega. En un pronunciamiento del 22 de agosto, en el que pretendía desmentir algunos “mitos” sobre la reforma, mencionaba también este: “Algunos están diciendo que con esta reforma la cobertura del aborto será obligatoria. Falso. En lo que se refiere a la actual prohibición de utilizar dinero público para el aborto, nada va a cambiar con esta reforma”. La llamada enmienda Hyde de 1976 prohíbe que se utilice financiación federal en los programas Medicare y Medicaid para cubrir el aborto en la mayoría de los casos. Lo que se teme es que si la reforma sanitaria reconoce el aborto como una prestación de la cobertura sanitaria, se utilice el dinero del contribuyente para este fin. El problema está en la terminología: qué se entiende por el conjunto de prestaciones esenciales que la ley cubriría. Como los planes privados y públicos de cobertura sanitaria deben ofrecer un mínimo obligatorio de prestaciones, si se incluye el aborto entre ellas el contribuyente estaría financiando el aborto, considerado como un derecho. Si el problema es de interpretación, lo más útil sería aclararlo en el texto de la ley. Por eso, los críticos piden que el aborto se excluya explícitamente del mínimo de prestaciones obligatorias o de los beneficios financiados por el gobierno. Entre los que han hecho cuestión de este tema se encuentra un grupo de congresistas demócratas pro vida, que están dispuestos a no apoyar la reforma si no se excluye la financiación del aborto. Bart Stupak, congresista por Michigan, es uno de los líderes de este grupo, y está convencido de que 40 demócratas comparten su visión. Otras fuentes no partidistas piensan que en su versión actual la reforma permitiría la financiación del aborto. La web FactCheck.org, de la Universidad de Pennsylvania, llega a la conclusión de que “a pesar de lo que dice Obama, la ley preparada en la Cámara de Representantes permitiría que los abortos fueran cubiertos por un plan federal y por planes privados subsidiados por fondos públicos”. También la revista Time escribe que si se aprueba esta legislación “de hecho marcaría un cambio significativo en el papel del gobierno federal respecto a la financiación del aborto”. A su juicio, aun sin anular la enmienda Hyde, la nueva ley establece un camino para que el gobierno federal amplíe la cobertura del aborto a través del seguro público gestionado por el gobierno. Time explica también que los seguros privados, que pueden recibir subsidios públicos para asegurar a personas de baja renta, pueden decidir usar esos fondos para proporcionar abortos. o A través del seguro público Por su parte, los obispos católicos han manifestado que consideran necesaria una reforma que proporcione a todos acceso a una atención sanitaria de calidad; que respete la vida humana desde su concepción hasta su muerte y que reconozca los derechos de la conciencia. En una carta dirigida el 11 de agosto a los congresistas por el cardenal Justin Rigali, presidente del comité pro vida de la Conferencia episcopal, se pide que “la necesaria reforma no se utilice como instrumento para promover los objetivos del ‘derecho al aborto’ o para revisar las políticas de hace tiempo contra la financiación federal del aborto”. En este aspecto, se pide que la reforma sea “neutral”, es decir, que no cambie las regulaciones actuales. 2 Rigali reconoce que la ley se ha mejorado con algunas enmiendas, como la que prohíbe que los organismos públicos que reciban financiación federal según los términos de esta ley no puedan discriminar a los seguros y a los proveedores de servicios que no quieran intervenir en abortos. Sin embargo, dice en su carta, la legislación propuesta sigue teniendo defectos. Por una parte, delega en el Secretario de Sanidad la potestad de incluir el aborto como una prestación obligatoria en el seguro público que el gobierno gestionaría. Además, como algunos programas federales quedan fuera de esta legislación, no resultan afectados por la prohibición de financiar abortos con fondos públicos. Cuando, tras el receso de agosto, los congresistas vuelvan a debatir las tres distintas versiones de la reforma propuesta, la cuestión del aborto volverá a primer plano. www.parroquiasantamonica.com

Con el reconocimiento del aborto como un derecho de la mujer, deja de haber una ponderación entre la libertad de la madre y la protección de la vida del feto, y se abre la puerta a prácticas nada normales, como la posibilidad del aborto en función del sexo o el aborto por motivos eugenésicos.



1 Con el reconocimiento del aborto como un derecho de la mujer, deja de haber una ponderación entre la libertad de la madre y la protección de la vida del feto, y se abre la puerta a prácticas nada normales, como la posibilidad del aborto en función del sexo o el aborto por motivos eugenésicos. Cfr. El proyecto de ley del aborto consagra la libre disposición de la mujer sobre el feto Aceprensa 7 octubre 2009 – Firmado por Ignacio Aréchaga La reforma de la ley del aborto adoptada por el gobierno español se presenta como una “solución moderada” y adecuada a lo que es normal en el entorno europeo. Pero con el reconocimiento del aborto como un derecho de la mujer, deja de haber una ponderación entre la libertad de la madre y la protección de la vida del feto, y se abre la puerta a prácticas nada normales, como la posibilidad del aborto en función del sexo o el aborto por motivos eugenésicos. Para avalar la ley de 1985, el Tribunal Constitucional estableció una ponderación entre los derechos de la mujer y el bien jurídico de la vida del feto, sin que ninguno de los dos tuviera primacía absoluta. Esta condición desaparece. De delito a derecho El auténtico cambio conceptual del proyecto es que si en la ley vigente el aborto es un delito, menos en una serie de indicaciones supuestamente excepcionales, ahora pasaría a convertirse en un derecho jurídicamente exigible y con financiación pública. En vez de la situación actual, en la que en un 97% de los casos se invoca el subterfugio de riesgo para la salud psíquica de la madre, habría una ley de plazos. Durante las primeras 14 semanas del embarazo, la mujer podría abortar sin necesidad de dar explicaciones ni necesitar autorización de nadie. Pero, además, el plazo se extendería hasta las 22 semanas, en el caso de malformaciones fetales y de grave riesgo para la salud física o psíquica de la madre, con un dictamen emitido por dos médicos especialistas. Como el riesgo para la salud de la madre ha sido hasta ahora el coladero para el aborto a petición, cabe anticipar que en la práctica sería una ley de plazos de 22 semanas. Pero el gobierno dice que se trata de una solución “moderada”. Incluso se quiere transmitir la idea de que supone acotar el aborto, porque con la ley actual no hay ningún plazo para abortar si se invoca el grave riesgo para la salud de la madre, lo cual –se reconoce ahora– ha dado lugar a abusos innegables. Mirando al extranjero Si confrontamos el proyecto con la legislación extranjera, lo primero que se advierte es que una ley de plazos no es lo más común en las legislaciones sobre el aborto. El plazo de 14 semanas propuesto en España, y que se puede ampliar hasta las 22, no se sitúa entre los más moderados sino entre los más extremos Organizaciones dedicadas a defender los derechos de los discapacitados han expresado su preocupación porque el proyecto admite el aborto por razones 2 Según el resumen sobre “World Abortion Politics 2007” que ofrece la División de Población de la ONU, el porcentaje de países que permiten el aborto para salvar la vida de la madre es el 97%, mientras que el aborto a petición como el que consagra una ley de plazos es admitido en el 28% de los países, que representan el 40% de la población mundial. En cuanto a los países con ley de plazos en Europa (ver cuadro), el periodo varía desde las 10 semanas (Portugal, Eslovenia, Turquía) hasta las 24. La mayoría fijan el plazo en 12 semanas, cinco lo extienden hasta las 13-14, y más allá van Suecia (18) y Holanda (24). En Inglaterra no es en teoría una ley de plazos, pero en la práctica rige el aborto libre también hasta las 24 semanas. Así que el plazo de 14 semanas propuesto en España no se sitúa entre las más moderados sino entre los más laxos. Y si se amplía hasta las 22 en caso de malformaciones fetales o grave riesgo para la salud de la mujer, de hecho se situaría en el punto más extremista, solo superado por Holanda. 22 semanas de plazo Según los datos del Ministerio de Sanidad, actualmente el 88% de los abortos se realizan antes de las 12 semanas de gestación, el 10% entre las 13 y 20 semanas, y un 2% a partir de las 20 (aunque, tratándose de datos facilitados por las clínicas abortistas, hay muchas razones para ponerlos en duda, habida cuenta de los abusos detectados en las clínicas que han sido objeto de investigaciones judiciales). En el nuevo proyecto de ley, el aborto entre las semanas 14 y 22 se admite como medida para situaciones excepcionales. Sin embargo, no hay que olvidar que también en la ley anterior, de aborto por indicaciones, se autorizaba hasta la semana 22 en caso de “grave peligro para la vida o la salud psíquica de la embarazada” o de “graves taras físicas o psíquicas en el feto”. Pero, por mucho que se hablara de peligros “graves”, en la práctica ha sido un coladero para el aborto a petición. ¿Cabe esperar que ahora sea distinto? Ciertamente, hasta las 14 semanas ya no será necesario ese fraude de ley, pues no hay que dar razones para abortar. Pero entre las 14 y las 22 semanas, se vuelve a admitir el aborto “siempre que exista grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada” (art. 15, a), como en la ley anterior. Y no estamos hablando de un riesgo de vida o muerte, pues en el art. 2 se entiende por salud “el estado de completo bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de afecciones o enfermedades”. La misma contrariedad que supone un embarazado no deseado pondría ya en grave riesgo ese “completo bienestar”. Cosas posibles con la nueva ley La consideración del aborto como derecho de la mujer y los plazos previstos permiten eliminar la vida del feto por motivos que nada tienen que ver con la sanidad. Una de ellas es el aborto por razón de sexo. Ya hay técnicas que permiten determinar el sexo del feto y algunas enfermedades genéticas antes de la semana 14 de gestación. Por lo tanto, una pareja que sepa que el hijo esperado no va a ser del sexo que desean, podrá decidir el aborto sin más explicaciones. En países de Asia, los abortos por este motivo han llevado a un preocupante desequilibrio entre sexos, por el feticidio femenino. En Europa no existen los mismos prejuicios contra las niñas, pero también pueden darse situaciones en que una pareja busque una selección de sexo de esta forma. Este mismo año, en Suecia, la Dirección Nacional de Sanidad y Bienestar Social ha dictaminado que no se puede negar el aborto a la mujer que no quiere tener un hijo de determinado sexo. La eugenésicas 3 aclaración ha venido provocada por el caso de una mujer que ha abortado ya dos veces para no tener una niña, porque ya tenía otras. El personal del hospital se sentía involucrado contra su voluntad en la eliminación de un feto porque era del “sexo no deseado”, y por eso reclamó al Ministerio, pero este dio la razón al “cliente” (ver Aceprensa 14-05-2009). En España, podría darse así una curiosa contradicción entre la Ley de Reproducción Asistida, que considera infracción muy grave la selección de sexo con fines no terapéuticos, y la ley del aborto, que abriría la puerta a la eliminación del feto por razón de su sexo. Discriminación con la discapacidad Otra consecuencia de esta ley es la licitud del aborto por motivos eugenésicos. Según el proyecto de ley, se puede abortar hasta la semana 22 si existe riesgo de “graves anomalías en el feto”, con un dictamen de dos especialistas (art. 15, b); y más allá de las 22 semanas “cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida” o “una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico”, con autorización de un comité clínico formado por especialistas en ginecología y diagnóstico prenatal. ¿Qué se entiende por graves anomalías en el feto? En la práctica, la gravedad depende más de la sensibilidad social que de las razones médicas. Y parece que la sociedad española se muestra cada vez menos acogedora a la discapacidad prenatal. Según datos de 2007, en el 2,91% de los abortos el eufemístico motivo es el “riesgo fetal”, lo que equivale a 3.263 fetos eliminados por alguna discapacidad. En los casos de los bebés con síndrome de Down, prácticamente el 95% son abortados, aunque luego parezca muy “solidario” que el festival de cine de San Sebastián premie la actuación de Pablo Pineda, joven con esta afección. Se comprende que Ana Peláez, vicepresidenta del Comité Internacional para los Derechos de las Personas con Discapacidad, declarara en El Mundo (22-03-2009) la “enorme preocupación” que para las organizaciones dedicadas a defender los derechos de los discapacitados representa el proyecto de reforma de la regulación del aborto, que constituye “una clara discriminación hacia las personas con discapacidad”. Peláez advierte que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por España, prohíbe la discriminación basada en las discapacidades y garantiza igual protección legal para todos. Aborto de fetos viables El aborto más allá de las 22 semanas cuando el feto sufra “una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico” (art. 15,c) supone la destrucción de un feto viable. En una nota publicada en julio de 2008, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia advertía de que a partir de ese momento ya no se puede hablar de aborto, sino de “destrucción intrauterina de un feto viable, ya que entre las semanas 23 y 24 las posibilidades de que el feto sobreviva son del 59% y en la siguiente semana del 77%”. Los ginecólogos proponían reforzar el diagnóstico prenatal para detectar antes las posibles malformaciones, y cuando el feto sea ya viable permitir que el niño con malformaciones nazca, ya que “si son graves morirá y, si no, vivirá”. La treta del aborto de menores 4 Otra innovación de la reforma es que las menores de 16 y 17 años puedan abortar sin el consentimiento ni el conocimiento de sus padres. Esta disposición se ha convertido en el centro de la polémica, lo cual ha actuado como un señuelo para distraer la atención sobre el radicalismo de otros puntos de la reforma. Pero, por preocupante que sea el aborto de adolescentes, no hay que perder de vista que es una pequeña parte del total. Entre las jóvenes de 16 y 17 años, a las que afectaría el cambio legal, en 2006 se produjeron 4.297 abortos, lo que suponía el 4,2% del total de abortos. En cuanto a la tasa de abortos por mil mujeres de cada grupo de edad, las menores de 19 años tenían en 2007 una tasa del 13,79 por mil, por debajo de las de 20-24 años (20,65) y de las de 25-29 años (15,57). Así pues, la mayor aportación al crecimiento del número de abortos no corresponde a chicas inexpertas y carentes de educación sexual, sino a mujeres hechas y derechas en la veintena y la treintena. El proyecto de ley del gobierno sigue manteniendo que estas menores pueden abortar sin consentimiento paterno. Pero no sería extraño que, durante la tramitación parlamentaria, el gobierno admitiera algún cambio en este asunto para demostrar su “actitud dialogante” y “en busca del mayor consenso social”. Podría requerirse el conocimiento de los padres, aunque no se exigiera su autorización. ¿Aumentaría el número de abortos con la nueva ley? No necesariamente, pues ya en la situación actual se ha podido abortar por cualquier motivo y en cualquier plazo. Pero esto no es porque la ley de 1985 lo admita, sino por un masivo fraude de ley que ningún gobierno –ni del PSOE ni del PP– ha querido atajar. Tampoco ninguna mujer ha ido a la cárcel por no respetar la ley. Ya actualmente, según datos de 2007, los 112.138 abortos suponen que la tasa alcanza casi un aborto por cinco embarazos. Esto indica con claridad que la interrupción voluntaria del embarazo se ha convertido en un medio de control de natalidad de última instancia. ¿Es previsible que vaya a disminuir si la ley reconoce el aborto como derecho y da más facilidades para abortar? Fuentes: World Abortion Politics, Abortion statistics and other data (cfr. "La escalada abortiva en España") 5 Artículos relacionados • Aumenta el rechazo social a la ampliación del aborto (7 Octubre 09) • Aborto: Obama no lo financia, Zapatero sí Aceprensa (7 Octubre 09) • Cómo el aborto da más poder... a los hombres (28 Septiembre 09) www.parroquiasantamonica.com

El discurso pro-choice tiende a presentar la legalización del aborto como una ganancia de poder para las mujeres. Aunque esto puede ser cierto en algún caso, la realidad es que para la mayoría de las mujeres el aborto se ha convertido en una nueva fuente de sometimiento a la voluntad de otros.



1 El discurso pro-choice tiende a presentar la legalización del aborto como una ganancia de poder para las mujeres. Aunque esto puede ser cierto en algún caso, la realidad es que para la mayoría de las mujeres el aborto se ha convertido en una nueva fuente de sometimiento a la voluntad de otros. Cfr. Cómo el aborto da más poder... a los hombres Fuente: First Things - Fecha: 28 Septiembre 2009 El discurso pro-choice tiende a presentar la legalización del aborto como una ganancia de poder para las mujeres. Aunque esto puede ser cierto en algún caso, la realidad es que para la mayoría de las mujeres el aborto se ha convertido en una nueva fuente de sometimiento a la voluntad de otros. Así lo explica Richard Stith, profesor en la Valparaíso University School of Law (Indiana, Estados Unidos), en la revista First Things (agosto-septiembre 2009). “Se suponía que la legalización del aborto iba a suponer una gran libertad para las mujeres; pero ha tenido el efecto perverso de liberar a los hombres y de atrapar a las mujeres”, escribe Stith. Desde el momento en que es posible separar el sexo de la procreación, muchos jóvenes no ven por qué tendrían que privarse del placer sexual; se han dado cuenta de que el aborto es un recurso más para poner fin a un embarazo no deseado. Algunos piensan: “En el caso de que algo falle y ella se quede embarazada, siempre podrá recurrir al aborto”. Stith recuerda el caso de una estudiante muy lista, que vivía con su novio y sabía cómo resolver este problema. “Cuando le pregunté si estaba a favor o en contra del aborto, ella respondió: ‘Soy pro-choice, pero a mi novio le digo que soy pro-vida’. Estaba convencida de que razonando así, su novio tomaría las precauciones necesarias para evitar un embarazo”. Pero esta mentira, dice Stith, no sirve a todas las chicas que están en esa situación. “Si alguna le dice que es pro vida para que su novio descarte el aborto como una alternativa, podría ocurrir que él la acabe dejando por otra chica con una mente más ‘abierta’ respecto al aborto”. En consecuencia, una chica podría verse sometida a una verdadera extorsión. Y al final, con tal de que no le deje su novio, acaba haciendo todo aquello que no quería hacer: mantener relaciones sexuales desprotegidas, tener un embarazo y recurrir al aborto que ha estado intentando evitar. Aunque no se puede decir que le han obligado a abortar, ciertamente la presión ha sido fortísima. o Una herramienta para manipular a la mujer La legalización del aborto concede así al hombre un nuevo medio para obtener lo que quiere. Esto es particularmente cierto en los países en desarrollo, donde a menudo la mujer depende del hombre.: “En una cultura que está construida en buena medida sobre el machismo, la legalización del aborto coloca a las mujeres en una posición inferior; el aborto concede a los hombres una nueva herramienta para manipularlas como objetos sexuales”. Los grupos de activistas que hacen campañas para la legalización del aborto en estos países, deberían tenerlo en cuenta. “En estos países, solo una reducida elite de mujeres independientes puede resultar no perjudicada por la disponibilidad del aborto, porque solo en su caso el aborto depende de su elección.” Pero esto no es lo normal. Por eso, “proclamar en esos países el derecho al aborto es adoptar el punto de vista de esas profesionales acomodadas. A menudo en los foros internacionales donde se discute el aborto solo se oye la voz de estas élites”. o El problema es de la madre La legalización del aborto a petición hace que haya también menos simpatía hacia las jóvenes que deciden seguir adelante con su embarazo. “Desde el momento en que una chica decide dar a luz, la 2 compasión hacia ella se debilita. Al fin y al cabo, podía haber puesto fin a todos sus problemas si hubiera elegido el aborto. Así que si ella decide asumir esas dificultades, es porque sabe que puede superarlas”. En lugar de recibir apoyo en esos momentos, quienes deciden tener el hijo se enfrentan muchas veces a la soledad. “Puesto que sólo la madre tiene derecho a elegir que el hijo nazca, el padre puede concluir que sólo a ella corresponde asumir la responsabilidad de educarlo. El bebé es culpa suya”. “Cuando se aprobó el aborto, los hombres empezaron a pensar que no eran responsables del niño y, en consecuencia, que tampoco tenían obligación de casarse. A medida que gana terreno la opción del aborto, cada vez más mujeres pierden la opción de casarse”. También puede parecer injusto que la mujer pueda eludir su responsabilidad como madre por el aborto, mientras que al hombre se le niega la posibilidad de escapar a la paternidad (obligándole a pagar por el mantenimiento del niño). “Si el sexo consentido no implica el consentimiento para actuar como madre, ¿por qué habría de suponer el consentimiento a ser padre?” La mujer está todavía en peor situación si se descubre durante el embarazo que el niño es discapacitado: “Los médicos a menudo presionan a la mujer para que aborte; de modo que en el futuro ella no les culpe y no presente una demanda por el coste de criar a uno de estos niños. (...) Y si decide tener al bebé, es posible que hasta sus vecinas y conocidas le hagan sentirse culpable por no haber abortado”. El resultado de todo esto es que, al final, la madre se queda sola con su derecho a elegir, como la única responsable. “Por primera vez en la historia, el padre, el médico y el seguro médico pueden apuntarla con el dedo como la persona concreta que permitió que viniera al mundo un ser humano inconveniente”. www.parroquiasantamonica.com

2016/03/20 - Celebración de la Pascua del Señor

Monseñor Agrelo (Arzobispo de Tánger)
SEMANA SANTA 2016
Celebración de la Pascua del Señor




20 de Marzo del 2016







«Tened los sentimientos de Cristo»

Queridos:

Hemos entrado en los días santos en que la Iglesia celebra la fuerza de la cruz, y, en comunión con Cristo Jesús, nos disponemos a vivir los misterios de su pasión salvadora y de su resurrección gloriosa.

En comunión con Cristo:
Considera, Iglesia amada del Señor, la gracia que se te ha concedido, pues en los misterios que vas a celebrar, no haces memoria de una historia que no sea tuya o de acontecimientos en los que no hayas participado, sino que recuerdas lo que también tú has vivido, porque el Hijo de Dios se hizo hombre por ti y para ti, por ser tuyo y porque fueses suya, por ser tu esposo y que fueses su esposa, por ser tu cabeza y porque fueses su cuerpo: Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

Él se rebajó. Dios lo levantó:
No te separes, amada, del Cristo que se rebaja hasta hacer suya tu muerte; y Dios no te separará del Cristo al que su fuerza levanta para darle el «Nombre-sobre-todo-nombre.»

Aprende el camino que él recorre, el camino que él es, el camino de Dios que reconoces como tuyo y del que no quieres desviarte.

Contempla, asómbrate y sigue al que “se despojó de su rango, tomó la condición de esclavo, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de cruz”.

Ésa es la humanidad nueva, la de aquellos que, en Cristo y con Cristo, van por el camino del abajamiento, de la obediencia, del servicio, de la humildad, hombres y mujeres que, por tener entre ellos los sentimientos propios de Cristo Jesús, no se encierran en sus propios intereses sino que buscan el interés de los demás, tienen entrañas compasivas, y se mantienen unánimes y concordes en un mismo amor.

No imitéis al viejo Adán, que quiso enaltecerse a sí mismo, apropiarse de la condición divina, hacer alarde de Dios, hacer por sí mismo lo que sólo a Dios corresponde hacer. Imitad a Cristo, y dejad que sea el Padre el que os dé un nombre embellecido con la gloria de su Unigénito.

Los días de la pasión del Señor nos recuerdan que el abajamiento, la obediencia, la entrega, la cruz, son la patria de Cristo Jesús, y que ésa es también nuestra patria.

El versículo con que la comunidad eclesial se dispone a escuchar el evangelio de la pasión, nos ayuda a entrar en el corazón del misterio: Jesús escogió esa patria “por nosotros”, escogió la cruz por amor, entró en la angustia de la desdicha para abrir a sus hermanos pobres las puertas de la alegría. Esa luz de amor que ilumina la cruz de Jesús, es la que ha de penetrar la cruz de nuestra entrega; y donde con la Iglesia que mira a Jesús, dijimos: “por nosotros”, con la Iglesia que habla de sí misma, decimos: “por los hermanos”, “por los pequeños”, “por los pobres”, “por el Señor”.

Hágase tu voluntad”:
Jesús nos enseñó a decirlo cuando oramos al Padre del cielo: “Padre nuestro… hágase tu voluntad”.

Él lo dijo cuando entraba en su agonía: “Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad”.

Hágase tu voluntad”: nosotros lo decimos con Jesús en su hora, y él lo dice con nosotros en nuestra oración; nosotros lo decimos y comulgamos con la obediencia de Jesús, y él lo dice y comulga con la humildad de nuestra fe; nosotros lo decimos aceptando con Jesús el cáliz que él ha de beber, y él lo dice abrazando con nosotros la cruz que hemos de llevar.

Hágase tu voluntad”: Dichas por Jesús, las palabras llevan dentro la piedad del Hijo que aprendió, sufriendo, a obedecer. Dichas por nosotros, llevan dentro la humilde confesión de la fe, el aguante en la esperanza de los pequeños, la fuerza con que los pobres se oponen a la violencia de los poderosos.

Hágase tu voluntad”: Para Jesús y para ti el alimento “es hacer la voluntad del que os ha enviado y llevar a término su obra”.

A ti, como a Jesús, se “te ha dado una lengua de iniciado” en la resistencia al mal, para que sepas decir al abatido las palabras de aliento que aprendiste en la comunión con tu Señor y con el sufrimiento de los pobres.

Tú dices: “Hágase tu voluntad”, y “endureces el rostro como pedernal, sabiendo que no quedarás defraudada”.

Tened los sentimientos de Cristo”, aclamad con vuestra vida al que viene en nombre del Señor. Llevad la luz de la Pascua, la paz y la gloria de Dios a la vida de los pobres.

Tánger, 17 de marzo de 2016.

+ Fr. Santiago Agrelo



Arzobispo

Ejercicios espirituales en Becerril de la Sierra del 31/03/2017 al 02/04/2017


Las bienaventuranzas. Domingo 4 del tiempo ordinario, Año A, 29 de enero de 2017. Forman parte de la llamada de Dios, de su designio amoroso, de la vocación cristiana para todos. Las bienaventuranzas son «el carné de identidad del cristiano».



Las bienaventuranzas. Domingo 4 del tiempo ordinario, Año A, 29 de enero de 2017. Forman

parte de la llamada de Dios, de su designio amoroso, de la vocación cristiana para todos. Las bienaventuranzas son «el carné de identidad del cristiano».

1 Corintios, 26-31: 26 Y si no, fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; 27 sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso. 28 Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, 29 de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor. 30 A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención. 31 Y así –como está escrito–: el que se gloríe, que se gloríe en el Señor.
Mateo 5, 1-12a: 1 Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; 2 y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo: Las bienaventuranzas 3 «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. 5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. 12 Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo

1. Introducción 1

- Las bienaventuranzas son el tema central del mensaje de Jesús sobre la vida cristiana,
según se desprende de la lectura del Evangelio de hoy, del capítulo 5º según san Mateo. Se podría decir que la esencia de las palabras de Jesús sobre las bienaventuranzas ha sido resaltada en todos los comentarios con expresiones como:
- son la “carta magna” del Reino de Cristo; son el resumen del Evangelio y de la vida misma de
Jesús; están en el centro de su predicación; “el carné de identidad del cristiano”.
- proponen un radical cambio de los valores en los que se inspira la mentalidad corriente; en
los tiempos de Jesús y en los actuales.
- forman parte de la llamada de Dios, de su designio amoroso, de su elección en Cristo, de la
vocación cristiana para todos, como aparece claramente en la segunda Lectura de hoy, de la 1ª Carta de San Pablo a los Corintios; de una vocación común que Dios dirige a cada uno de los hombres. Nos invitan a purificar nuestro corazón de sus malvados instintos y a buscar el amor de Dios por encima de todo.
- La «bienaventuranza» era una forma literaria que en el AT se usaba para celebrar la
felicidad del justo que confía su vida al camino indicado por Dios, sin dejarse seducir por la fascinación del mal. “Feliz quien no sigue el consejo de malvados ... sino que se recrea en la ley de Yahvé, susurrando su ley día y noche. Será como árbol plantado entre acequias, da su fruto en sazón, su fronda no se agosta”. (Salmo 1).
- El mensaje del Señor es positivo, puesto que quiere llevar a los hombres a la bienaventuranza, es
decir, a la felicidad.
-

Por lo que se refiere a la bienaventuranza de la pobreza

- La pobreza viene a parecerse a la «infancia espiritual» necesaria para entrar en el Reino (Mateo
18, 1s; Marcos 9,33s; ver Lucas 9,46; Mateo 19,13 …).
- Por ejemplo, los “pobres de espíritu” no se identifican con los pobres desde el punto de vista
socio-económico, sino con aquellos que en todas las circunstancias de la propia vida confían solamente en Dios.

En definitiva

Cfr. Alfa y Omega, jueves 26 de enero de 2017.p. 18: IV Domingo del tiempo ordinario, Daniel
 A. Escobar Portillo: Bienaventurados.

o Ser discípulos del Maestro

- “La salvación que nos viene a traer el Señor está dirigida en último término a que seamos
dichosos. Pero algo llama la atención: se llama bienaventurados precisamente a los que a los ojos del mundo son considerados desgraciados. Parece algo paradójico. En realidad lo que Jesús plantea constituye una revolución con respecto a los valores dominantes tanto para la sociedad judía de entonces como para el mundo actual. Jesús no está, por ejemplo, defendiendo la desigualdad social; está llamándonos a todos a no vivir apegados a los bienes materiales. Tampoco desea que lloremos o que seamos perseguidos o nos insulten o persigan. El Señor quiere provocar que dirijamos nuestra mirada a la segunda parte de la afirmación que hace: <<Porque de ellos es el reino de los cielos>>, <<porque ellos serán consolados>>, <<porque vuestra recompensa será grande>>. Sólo así se comprende que alguien pueda elegir la sobriedad y la moderación frente al derroche, la paz frente a la venganza o la esperanza frente a la desesperación. Sin embargo, esto no basta con saberlo. Llevar esto a cabo únicamente es posible haciéndonos discípulos del Maestro”.
               

2. Las bienaventuranzas se proclaman no de un modo puramente teórico sino en la misteriosa alegría de quien sigue plenamente al Señor.

  Cfr. Benedicto XVI, en Jesús de Nazaret, p. 101
- (...) “las Bienaventuranzas expresan lo que significa ser discípulo. Se hacen más concretas y
reales cuanto más se entregan los discípulos a su misión, como hemos podido comprobar de un modo ejemplar en Pablo. Lo que significan no se puede explicar de un modo puramente teórico; se proclama en la vida, en el sufrimiento y en la misteriosa alegría del discípulo que sigue plenamente al Señor. Esto deja claro un segundo aspecto: el carácter cristológico de las Bienaventuranzas. El discípulo está unido al misterio de Cristo y su vida está inmersa en la comunión con El: «Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí (Ga2, 20). Las Bienaventuranzas son la transposición de la cruz y la resurrección a la existencia del discípulo. Pero son válidas para los discípulos porque primero se han hecho realidad en Cristo como prototipo”.

3. Acerca de la primera bienaventuranza

  Cfr. Benedicto XVI, Jesús de Nazaret: varios aspectos que no se contradicen.
o a) La pobreza no es un simple fenómeno material pp. 104-105
La pobreza de que se habla nunca es un simple fenómeno material. La pobreza puramente material no salva, aun cuando sea cierto que los más perjudicados de este mundo pueden contar de un modo especial con la bondad de Dios. Pero el corazón de los que no poseen nada puede endurecerse, envenenarse, ser malvado, estar por dentro lleno de afán de poseer, olvidando a Dios y codiciando sólo bienes materiales.
o b) La pobreza tampoco es simplemente una actitud espiritual. Pero a la cultura del tener hay que contraponer la cultura de la libertad interior, creando las condiciones para la justicia social. El poseer es un servicio. p. 105
Por otro lado, la pobreza de que se habla aquí tampoco es simplemente una actitud espiritual. Ciertamente, la radicalidad que se nos propone en la vida de tantos cristianos auténticos, desde el padre del monacato Antonio hasta Francisco de Asís y los pobres ejemplares de nuestro siglo, no es para todos. Pero la Iglesia, para ser comunidad de los pobres de Jesús, necesita siempre figuras capaces de grandes renuncias; necesita comunidades que le sigan, que vivan la pobreza y la sencillez, y con ello muestren la verdad de las Bienaventuranzas para despertar la conciencia de todos, a fin de que entiendan el poseer sólo como servicio y, frente a la cultura del tener, contrapongan la cultura de la libertad interior, creando así las condiciones de la justicia social.
o c) No es un programa social: pero la fuerza de la renuncia y de la responsabilidad por el prójimo y por la sociedad surge como fruto de la fe: sólo allí puede crecer la justicia social. p. 105
El Sermón de la Montaña como tal no es un programa social, eso es cierto. Pero sólo donde la gran orientación que nos da se mantiene viva en el sentimiento y en la acción, sólo donde la fuerza de la renuncia y la responsabilidad por el prójimo y por toda la sociedad surge como fruto de la fe, sólo allí puede crecer también la justicia social. Y la Iglesia en su conjunto debe ser consciente de que ha de seguir siendo reconocible como la comunidad de los pobres de Dios. Igual que el Antiguo Testamento se ha abierto a la renovación con respecto a la Nueva Alianza a partir de los pobres de Dios, toda nueva renovación de la Iglesia puede partir sólo de aquellos en los que vive la misma humildad decidida y la misma bondad dispuesta al servicio.

4. Las bienaventuranzas son “el carné de identidad del cristiano”.

  Cfr. Papa Francisco, Homilía en la capilla de Santa Marta, 9 de junio de 2014
  Cfr. L’Osservatore Romano, ed. sem. en lengua española, n. 24, viernes 13 de junio de 2014

“¿Cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano?”», la respuesta es sencilla: es necesario hacer lo que dice Jesús en el sermón de las bienaventuranzas.

Las bienaventuranzas son «el carné de identidad del cristiano». Por ello el Papa Francisco —en la homilía de la misa que celebró el lunes 9 de junio— invitó a retomar esas páginas del Evangelio y releerlas más veces, para poder vivir hasta el final un «programa de santidad» que va «contracorriente» respecto a la mentalidad del mundo.
El Pontífice se refirió punto por punto al pasaje evangélico de Mateo (5, 1-12) propuesto por la liturgia. Y volvió a proponer las bienaventuranzas insertándolas en el contexto de nuestra vida diaria. Jesús, explicó, habla «con toda sencillez» y hace como «una paráfrasis, una glosa de los dos grandes mandamientos: amar al Señor y amar al prójimo». Así, «si alguno de nosotros plantea la pregunta: “¿Cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano?”», la respuesta es sencilla: es necesario hacer lo que dice Jesús en el sermón de las bienaventuranzas.
Un sermón, reconoció el Papa, «muy a contracorriente» respecto a lo «que es costumbre, a lo que se hace en el mundo». La cuestión es que el Señor «sabe dónde está el pecado, dónde está la gracia, y Él conoce bien los caminos que te llevan a la gracia». He aquí, entonces, el sentido de sus palabras «bienaventurados los pobres en el espíritu»: o sea «pobreza contra riqueza».

o Pobres de espíritu

«El rico —explicó el obispo de Roma— normalmente se siente seguro con sus riquezas. Jesús mismo nos lo dijo en la parábola del granero», al hablar de ese hombre seguro que, como necio, no piensa que podría morir ese mismo día.
«Las riquezas —añadió— no te aseguran nada. Es más: cuando el corazón se siente rico, está tan satisfecho de sí mismo, que no tiene espacio para la Palabra de Dios». Es por ello que Jesús dice: «Bienaventurados los pobres en el espíritu, que tienen el corazón pobre para que pueda entrar el Señor». Y también: «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados».
Al contrario, hizo notar el Pontífice, «el mundo nos dice: la alegría, la felicidad, la diversión, esto es lo hermoso de la vida». E «ignora, mira hacia otra parte, cuando hay problemas de enfermedad, de dolor en la familia». En efecto, «el mundo no quiere llorar: prefiere ignorar las situaciones dolorosas, cubrirlas». En cambio «sólo la persona que ve las cosas como son, y llora en su corazón, es feliz y será consolada»: con el consuelo de Jesús y no con el del mundo.

o Mansos

«Bienaventurados los mansos», continuó el Pontífice, es una expresión fuerte, sobre todo «en este mundo que desde el inicio es un mundo de guerras; un mundo donde se riñe por doquier, donde por todos lados hay odio». Sin embargo «Jesús dice: nada de guerras, nada de odio. Paz, mansedumbre». Alguien podría objetar: «Si yo soy tan manso en la vida, pensarán que soy un necio». Tal vez es así, afirmó el Papa, sin embargo dejemos incluso que los demás «piensen esto: pero tú sé manso, porque con esta mansedumbre tendrás como herencia la tierra».

o Hambre y sed de la justicia

«Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia» es otra gran afirmación de Jesús dirigida a quienes «luchan por la justicia, para que haya justicia en el mundo». La realidad nos muestra, destacó el obispo de Roma, cuán fácil es «entrar en las pandillas de la corrupción», formar parte de «esa política cotidiana del “do ut des”» donde «todo es negocio». Y, añadió, «cuánta gente sufre por estas injusticias». Precisamente ante esto «Jesús dice: son bienaventurados los que luchan contra estas injusticias». Así, aclaró el Papa, «vemos precisamente que es una doctrina a contracorriente» respecto a «lo que el mundo nos dice».

o Misericordiosos

Y más: «bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia». Se trata, explicó, de «los que perdonan, comprenden los errores de los demás». Jesús «no dice: bienaventurados los que planean venganza», o que dicen «ojo por ojo, diente por diente», sino que llama bienaventurados a «aquellos que perdonan, a los misericordiosos». Y siempre es necesario pensar, recordó, que «todos nosotros somos un ejército de perdonados. Todos nosotros hemos sido perdonados. Y por esto es bienaventurado quien va por esta senda del perdón».

o Limpios de corazón

«Bienaventurados los limpios de corazón», es una frase de Jesús que se refiere a quienes «tienen un corazón sencillo, puro, sin suciedad: un corazón que sabe amar con esa pureza tan hermosa».

o Trabajadores por la paz

Luego, «bienaventurados los que trabajan por la paz» hace referencia a las numerosas situaciones de guerra que se repiten. Para nosotros, reconoció el Papa, «es muy común ser agentes de guerras o al menos agentes de malentendidos». Sucede «cuando escucho algo de alguien y voy a otro y se los digo; e incluso hago una segunda versión un poco más amplia y la difundo». En definitiva, es «el mundo de las habladurías», hecho por «gente que critica, que no construye la paz», que es enemiga de la paz y no es ciertamente bienaventurada.

o Perseguidos por causa de la justicia

Por último, proclamando «bienaventurados a los perseguidos por causa de la justicia», Jesús recuerda «cuánta gente es perseguida» y «ha sido perseguida sencillamente por haber luchado por la justicia».
Así, puntualizó el Pontífice, «es el programa de vida que nos propone Jesús». Un programa «muy sencillo pero muy difícil» al mismo tiempo. «Y si nosotros quisiéramos algo más —afirmó— Jesús nos da también otras indicaciones», en especial «ese protocolo sobre el cual seremos juzgados que se encuentra en el capítulo 25 del Evangelio de Mateo: “Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber... estuve enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”».

Un camino para «vivir la vida cristiana al nivel de santidad

He aquí el camino, explicó, para «vivir la vida cristiana al nivel de santidad». Por lo demás, añadió, «los santos no hicieron otra cosa más que» vivir las bienaventuranzas y ese «protocolo del juicio final». Son «pocas palabras, palabras sencillas, pero prácticas para todos, porque el cristianismo es una religión práctica: es para practicarla, para realizarla, no sólo para pensarla».
Y práctica es también la propuesta conclusiva del Papa Francisco: «Hoy, si tenéis un poco de tiempo en casa, tomad el Evangelio de Mateo, capítulo quinto, al inicio están estas bienaventuranzas». Y luego en el «capítulo 25, están las demás» palabras de Jesús. «Os hará bien —exhortó— leer una vez, dos veces, tres veces esto que es el programa de santidad».

Vida Cristiana



1  Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 716; 1716; 1723. 

2017/01/29 - El pueblo de las bienaventuranzas




El pueblo de las bienaventuranzas:

No son una paradoja: las bienaventuranzas son una locura.
¿Cómo decir al que no tiene trabajo y tiene hijos: “dichosos los pobres”? ¿Cómo decir al pueblo de los excluidos: “dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia”? ¿Cómo decir a las víctimas: “dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa”?
Tal vez, si quieres evitar que las palabras sepan a burla, ironía u ofensa, más que preguntar cómo se puede decir, te convenga preguntar quién lo puede decir. Observarás que lo dice un pobre a los pobres, un excluido a los excluidos, una víctima a las víctimas; observarás que lo dice el que se hizo pobre por los pobres, el que bajó a tu pobreza por ti, para hacerte justicia, para enriquecerte con su pobreza.
Sólo si consideras quién dice las bienaventuranzas, empezarás a intuir por qué las dice, se te revelará el misterio de gracia que encierran, te acercarás a la verdad que anula el sarcasmo y llena de luz el corazón de los pobres.
Oíste que lo decía el profeta: “Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor”. Lo oíste y te preguntaste por ese pueblo, y a tu corazón subió la memoria de Jesús, pues de él se puede decir con toda verdad, que Dios lo dejó en medio de nosotros, pobre más que nosotros, humilde como creyente, y confiado como hijo.
Y empezaste a pronunciar las bienaventuranzas admirado de su luz, de su gracia, de su verdad: Dichoso este hijo pobre y humilde, porque suyo es el Reino de los cielos; dichoso este hambriento de justicia, porque quedará saciado; dichoso este excluido, porque el Reino le pertenece… dichoso tú, Jesús, porque Dios es tu Padre y cuida de ti.
Ya sé que el profeta habla de “un pueblo” y no de una persona. Pero no podrás entender la bienaventuranza del pueblo, si no entiendes el misterio que se te revela en la persona de Jesús. “Pueblo pobre y humilde que confía en el Señor” es el pueblo en el que Cristo se reconoce a sí mismo, conforme a lo que se nos ha manifestado: “Tuve hambre, tuve sed, fui forastero, estuve enfermo, estuve en la cárcel”, me negaron un trabajo, me desahuciaron, me violaron en los caminos, temblé de frío en las fronteras, con vallas y cuchillas me apartaron de mi futuro, me sacrificaron sobre el altar de las garantías con que ha de ser protegido el dinero y no el hombre. “Pueblo pobre y humilde que confía en el Señor” es el pueblo de los que se parecen a Cristo Jesús.
Hoy comulgamos con él, que es como decir que hoy comulgamos con su pobreza, lo seguimos humildes, aprendemos su confianza en el amor del Padre. Hoy comulgamos para ser con Cristo el pueblo de las bienaventuranzas.
Feliz domingo.




viernes, 27 de enero de 2017

Aborto. Una encuesta realizada por el Pew Forum on Religion and Public Life revela que, durante el 2009, el apoyo al aborto en Estados Unidos sigue cayendo.



1 Aborto. Una encuesta realizada por el Pew Forum on Religion and Public Life revela que, durante el 2009, el apoyo al aborto en Estados Unidos sigue cayendo. Cfr. EE.UU.: crece la tendencia hacia la postura pro-vida en un año - Se trata del mayor cambio de opinión registrado desde 1995. Aceprensa - Firmado por Juan Meseguer Velasco - Fecha: 13 Octubre 2009 Una encuesta realizada por el Pew Forum on Religion and Public Life revela que, durante el 2009, el apoyo al aborto en Estados Unidos sigue cayendo: los que se manifiestan a favor del derecho al aborto han bajado del 54% al 47%; los que se declaran en contra crecieron del 40% al 44%; y los indecisos subieron del 6% al 9%. Se trata del mayor cambio de opinión registrado desde 1995, fecha en que se empezaron a hacer encuestas sobre las actitudes hacia el aborto. Para Greg Smith, investigador principal del Pew Forum, estamos ante un cambio “bastante poco común”. “En 2007 y 2008, los partidarios del aborto superaban a sus oponentes por un margen de 14 puntos. Ahora la brecha está en 3 puntos. Se podría decir que las dos posturas están muy igualadas”. La encuesta, realizada en agosto de 2009 con una muestra nacional de 4.013 personas mayores de 18 años y un margen de error del 2%, revela también el distinto interés que la población tiene hacia el aborto. Mientras que la mayoría de los “progresistas” ya no consideran el aborto como un tema prioritario, los “conservadores” cada vez están más empeñados en reducir la cifra de los 1,2 millones de abortos al año. Otro dato relevante de la encuesta es que el apoyo al aborto ha caído entre los católicos de todas las tendencias políticas. En concreto, entre los católicos que van a misa semanalmente, la caída ha sido de 10 puntos. También ha descendido el apoyo al aborto en las demás confesiones: un 10% entre los judíos, un 10% entre los protestantes y un 12% entre los evangélicos que acuden de vez en cuando a una iglesia. o Nuevo clima de opinión Los resultados de la encuesta del Pew Forum on Religion and Public Life están en sintonía con los últimos sondeos sobre las actitudes hacia el aborto. Aunque puedan variar algunos datos, todos coinciden en señalar la misma tendencia: la opinión pública estadounidense se está moviendo a favor de la postura pro-vida. En mayo de 2009, la encuesta anual de Gallup sobre valores y creencias mostró que los contrarios al aborto son mayoría en Estados Unidos: el 51% se declara contrario al aborto o pro vida, y el 42% está a favor del aborto o pro elección. Este resultado contrasta con el del año pasado, en el que el 50% se declaraba prochoice y el 44% pro vida (cfr. “Los estadounidenses pro vida son mayoría por primera vez desde 1995”, Aceprensa, 18 mayo 2009). En octubre de 2008, una encuesta llevada a cabo por el Marist College Institute of Public Opinion tuvo el mérito de mostrar que incluso entre los que se declaran pro-choice hay muchos que son partidarios de restringir el aborto (cfr. “EE.UU.: mayoría partidaria de restringir el aborto”, Aceprensa, 22 octubre 2008). Según este sondeo, el 44% de los estadounidenses se declara pro-vida, el 6% se muestra indeciso, y el 50% está a favor del aborto legal. Pero decantarse por esta última opción no significa necesariamente apoyar el aborto libre sin restricciones. De hecho, el 71% de los que se declaran pro-choice está a favor de introducir restricciones al aborto: el 43% lo restringiría a los tres primeros meses, y el 23% lo aceptaría sólo en casos de violación, incesto o peligro para la madre. o Un ambiguo terreno común La última encuesta del Pew Forum on Religion and Public Life muestra también los cambios de actitudes con respecto a la idea que lanzó Obama sobre la necesidad de encontrar un “terreno común” para los pro vida y los partidarios del aborto. Mientras que entre los cristianos evangélicos el apoyo a esta idea ha caído 21 puntos desde 2006 (del 61% al 40%), entre los católicos ha subido 4 puntos (del 63% al 67%). 2 Aunque la idea del “terreno común” es por ahora bastante difusa –sobre todo, en boca del presidente Obama–, el fruto más granado de esta causa fue un proyecto de ley que presentó en el Congreso el grupo de parlamentarios demócratas que se llaman Democrats for Life (cfr. “La ayuda a la mujer embarazada, una causa común”, Aceprensa, 11 mayo 2009). El objetivo principal de esta propuesta es facilitar ayuda económica y médica a la mujer que tiene dificultades con el embarazo. Con ello se pretende evitar los abortos practicados por problemas económicos. Para lograr esto, el proyecto articula una serie de medidas de apoyo a la mujer gestante tales como garantizar un seguro sanitario, reforzar los programas de nutrición, subvencionar centros de ayuda que ofrecen alternativas al aborto, facilitar la adopción, etc. El enfoque positivo del proyecto motivó que la Conferencia Episcopal norteamericana mostrara su apoyo a la iniciativa. Convencidos de que la propuesta de ley ofrecía alternativas realistas a las mujeres embarazadas, los obispos manifestaron su firme compromiso de trabajar junto a cualquiera que apoye programas que puedan reducir el número de abortos. El problema es que luego Obama ha utilizado la expresión “terreno común” con más ambigüedad que los Democrats for Life. Aunque sus discursos en este asunto suelen ser bastante conciliadores, la realidad es que a la hora de legislar da la impresión de que sólo tiene en cuenta los argumentos de los abortistas (cfr. “En el terreno común de Obama”, Aceprensa, 21 mayo 2009). Esto explicaría la fuerte oposición de las comunidades evangélicas a la idea del “terreno común”. www.parroquiasantamonica.com

La nueva ley sobre el aborto en España: del dictamen del Consejo de Estado solo se ha destacado que el Consejo estima la constitucionalidad de una ley de plazos; pero no es menos cierto que advierte la necesidad de hacer una serie de cambios, que en su mayoría el proyecto aprobado por el gobierno no ha recogido.



La nueva ley sobre el aborto en España: del dictamen del Consejo de Estado solo se ha destacado que el Consejo estima la constitucionalidad de una ley de plazos; pero no es menos cierto que advierte la necesidad de hacer una serie de cambios, que en su mayoría el proyecto aprobado por el gobierno no ha recogido. Cfr. Lo que el Consejo de Estado dijo sobre la ley del aborto Aceprensa - Firmado por José Ignacio Moreno - Fecha: 29 Septiembre 200 El Consejo de Ministros aprobó el pasado 26 de septiembre el Proyecto de la nueva ley del aborto. Pocos días antes se hacía público el dictamen del Consejo de Estado, que tiene un carácter consultivo. Del dictamen solo se ha destacado que el Consejo estima la constitucionalidad de una ley de plazos; pero no es menos cierto que advierte la necesidad de hacer una serie de cambios, que en su mayoría el proyecto aprobado por el gobierno no ha recogido. Es destacable que ha sido la Comisión permanente del Consejo, y no su totalidad, quien ha elaborado el Dictamen –al ser solicitada la ley por trámite de urgencia–; provocándose así un hecho sin precedentes. El Consejo dice explícitamente que no pretende hacer ninguna valoración ética ni política, sino meramente jurídica y de oportunidad. Su dictamen recoge la jurisprudencia emitida por el Tribunal Constitucional en la que se afirma que el nasciturus es un bien jurídico que merece la protección del Estado, argumento reiterado en la Sentencia 212/96 del Constitucional. Otras sentencias han mantenido que a pesar de todo el feto humano no es un titular de derechos (Sentencias 212/1996 y 116/1999). El Consejo de Estado ha dado finalmente por constitucional –a diferencia del otro dictamen del Consejo Fiscal– la regulación del aborto mediante una ley de plazos, pero al mismo tiempo afirma que no hay un derecho al aborto ni en la legislación europea ni en nuestro marco jurídico. El Tribunal Europeo de derechos humanos ha rehusado pronunciarse al respecto. Por tanto es evidente que el Consejo de Estado rechaza explícitamente la consideración del aborto como un derecho humano de la mujer. o Reducir el plazo El Dictamen considera oportuna una nueva ley del aborto habida cuenta de que la legislación vigente es ampliamente incumplida. Esta regulación puede ser una ley de plazos –tal y como propone esta ley–, pero el Consejo se atreve a afirmar que tal ley no va a solucionar el problema del aborto. La futura ley otorga libertad para practicar el aborto hasta la semana 14 y hasta la 22 en caso de riesgo de la vida o salud de la mujer o graves anomalías en el feto. El Consejo de Estado ha pedido que se redujera el margen de 14 semanas a 12 por ser éste el plazo que reconocen otras legislaciones europeas. Pero el proyecto definitivo del gobierno mantiene el aborto a petición durante las 14 semanas. Respecto del aborto en menores, entre 16 y 18 años, el Consejo de Estado recomienda que los padres tengan conocimiento y capacidad de asesoramiento a sus hijas en tan vital decisión. Tampoco se ha atendido a esta demanda del Dictamen. En cuanto al derecho a la objeción de conciencia, el Consejo reitera que está tutelado en la Constitución Española como un derecho fundamental: “En relación con el aborto el Tribunal Constitucional ha declarado expresamente que el derecho de objeción de conciencia existe y puede ser ejercido con independencia de que se haya dictado o no tal regulación. La objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa reconocido en el artículo 16.1 de la Constitución” El proyecto de ley establece que si después de la semana 22 se detectara una grave anomalía del feto, solo un comité clínico podría autorizar el aborto. El proyecto remitido al Consejo excluía de tal comité a los médicos contrarios a la práctica del aborto. El Consejo de Estado afirma que esto sería una discriminación por razón de opinión. Finalmente, el proyecto del gobierno establece que el comité clínico estará formado por un equipo pluridisciplinar de personas expertas en diagnóstico prenatal, y que una vez confirmado el diagnóstico por el comité, será la propia mujer la que decida sobre su intervención. En cuanto al procedimiento el Consejo de Estado considera de especial relevancia la falta del Informe del Consejo General del Poder Judicial, y la citada opinión del Consejo Fiscal que considera esta ley inconstitucional por desproteger la vida del nasciturus. La futura ley contempla la enseñanza de la educación sexual. El Consejo de Estado reconoce el derecho constitucional de los padres al tipo de educación moral y religiosa de los hijos, pero estima que tal derecho no es incompatible con una educación sexual pública. El Dictamen insiste en que tal educación ha de tratarse desde un punto de vista científico, sin intentos adoctrinadores y sin que se incite a la promiscuidad precoz. o Información a la gestante El Consejo de Estado propone que la información que se dé a la gestante debería fomentar la “opción libre e ilustrada sin promover particularmente el aborto”, como ha aconsejado la Asamblea Consultiva del Consejo de Europa. La información que debe recibir la mujer que se plantea abortar debe contemplar las posibilidades de seguir adelante con el embarazo buscando el bien para ella y para el nasciturus. En la redacción final del proyecto de ley se dice que “se informará a la mujer específicamente sobre las consecuencias médicas, psicológicas y sociales que conlleva continuar el embarazo o su interrupción”. El Dictamen critica el uso de expresiones ambiguas como “perspectiva de género”, así como definiciones de “salud” que se extienden semánticamente hasta incluir factores sociales, ajenos al sentido originario del concepto de salud. También ha echado de menos la alusión de referencias jurídicas internacionales como el Convenio de Oviedo, especialmente defensor de la dignidad del embrión humano. Por otra parte, el Consejo habla de la utilización de otras citas referentes al Parlamento Europeo de un modo confuso e impreciso. Respecto a la punibilidad de actuaciones ilegales, refiere los instrumentos adecuados para que la mujer no sea objeto de sanción, si bien no anula las posibles penas de profesionales de la salud que incumplan con la legalidad. www.parroquiasantamonica.com

El día en que nos encontremos a gusto en un ambiente vital que consagra el aborto como «derecho» habremos dejado de merecer el calificativo de humanos; porque simplemente habremos dimitido de la razón, que es -según nos enseñaba Aristóteles- capacidad de discernimiento sobre lo que es justo y lo que es injusto. Cuando el aborto se acepta como una conquista de la libertad o del progreso, cuando se niega o restringe el derecho a la vida de las generaciones venideras, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer.



1 El día en que nos encontremos a gusto en un ambiente vital que consagra el aborto como «derecho» habremos dejado de merecer el calificativo de humanos; porque simplemente habremos dimitido de la razón, que es -según nos enseñaba Aristóteles- capacidad de discernimiento sobre lo que es justo y lo que es injusto. Cuando el aborto se acepta como una conquista de la libertad o del progreso, cuando se niega o restringe el derecho a la vida de las generaciones venideras, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer. Cfr. Nadadores a contracorriente Juan Manuel de Prada, ABC 17 de octubre de 2009 Escribía Chesterton que sólo quien nada a contracorriente sabe con certeza que está vivo. Se trata, desde luego, de un ejercicio nada plácido, pues la energía que el nadador a contracorriente emplea en cada brazada no se corresponde con un avance proporcional; y basta con que flojee en su ímpetu para que la tentación del desistimiento haga mella en él. Quien nada a favor de la corriente, en cambio, no tiene que molestarse en bracear; y ni siquiera es preciso que esté vivo, pues la corriente seguiría arrastrándolo como si tal cosa. Las grandes batallas del pensamiento, las conquistas que han ensanchado el horizonte humano, siempre se han librado a contracorriente; y, con frecuencia, quienes se atrevieron a protagonizarlas fueron contemplados por sus contemporáneos como retrógrados, incluso como peligrosos delincuentes. Pero, junto al rechazo o incomprensión de su época, estos pioneros que osaron contrariar el «espíritu de los tiempos» pudieron proclamar con orgullo que estaban vivos; y con su sacrificio irradiaron vida en un mundo acechado por la muerte, convocaron a la vida a quienes por cobardía, por estolidez, por conformidad con las ideas establecidas nadaban a favor de la corriente. Así debió ocurrir con los primeros patricios que, en la época de máximo esplendor del Imperio Romano, empezaron a manumitir esclavos, como aquel Filemón que, siguiendo las instrucciones de San Pablo, decidió acoger a su esclavo Onésimo como si de un «hermano querido» se tratase. Cuando Filemón manumite a Onésimo, la esclavitud no era tan sólo una institución jurídica plenamente reconocida, auspiciada y protegida por la ley; era también el cimiento de la organización económica romana. Según establecía el derecho de gentes de la época, los esclavos eran individuos que, aun perteneciendo a la especie humana, no eran «personas» en el sentido jurídico de la palabra, sino «bienes» sobre los que sus amos podían ejercer un «derecho» de libre disposición. Los nadadores a contracorriente como Filemón alegaron entonces que, más allá de los preceptos legales, existía un estado de naturaleza que permitía reconocer en cualquier ser humano una dignidad inalienable; y que tal dignidad era previa a su consideración de ciudadano romano. Aquella subversión del sistema legal establecido ponía en peligro el progreso material de Roma; y quienes entonces nadaban a favor de la corriente se emplearon a fondo en el mantenimiento de un orden legal que favorecía sus intereses. Tan a fondo se emplearon que la abolición de la esclavitud aún tardaría muchos siglos en imponerse; y no lo hizo hasta que el ímpetu pionero de nadadores a contracorriente como Filemón propició una metanoia social, un cambio de mente que antepuso ese meollo irrenunciable de humanidad que nos permite distinguir la dignidad inalienable de cualquier persona sobre los indudables beneficios económicos de la esclavitud. Y en el largo camino que condujo a esa conquista muchos Filemones fueron señalados como retrógrados, perseguidos y condenados al ostracismo. Como ocurriera hace dos mil años a los primeros patricios romanos que empezaron a manumitir esclavos, ocurre hoy a quienes se oponen al aborto. Los nadadores a favor de la corriente los anatemizan y escarnecen, los calumnian presentándolos como detractores de los «derechos de la mujer», los caracterizan como sombríos «retrógrados» que amenazan el progreso social. Pero, como aquellos primeros patricios romanos que reconocieron en cualquier persona una dignidad inalienable, quienes hoy se oponen al aborto no hacen sino velar por ese meollo irrenunciable de humanidad que nos constituye, que nos permite reconocer como miembro de la familia humana a quien aún no tiene voz para proclamarlo, que nos impone proteger la vida gestante, la más desvalida e inerme, como garantía de nuestra propia supervivencia moral, para que no nos ocurra lo que Marcel Proust denunciaba, al describir el clima de corrupción en el que se desenvolvían sus personajes: «Desde hacía tiempo ya no se daban cuenta de lo que podía tener de moral o inmoral la vida que llevaban, porque era la de su ambiente. Nuestra época, para quien lea su historia dentro de dos mil años, parecerá que hubiese hundido estas conciencias tiernas y puras en un ambiente vital que se mostrará entonces como monstruosamente pernicioso y donde, sin embargo, ellas se encontraban a gusto». El día en que nos encontremos a gusto en un ambiente vital que consagra el aborto como «derecho» habremos dejado de merecer el calificativo de humanos; porque simplemente habremos dimitido de la razón, que es -según nos enseñaba Aristóteles- capacidad de discernimiento sobre lo que es justo y lo que es injusto. 2 Y cuando el hombre se desprende de la razón es como cuando las ramas se desprenden del árbol, que no les aguarda otro destino sino amustiarse. Cuando el aborto se acepta como una conquista de la libertad o del progreso, cuando se niega o restringe el derecho a la vida de las generaciones venideras, nuestra propia condición humana se debilita hasta perecer; y entonces nos convertimos, irrevocablemente, en esos nadadores a favor de la corriente que, sin advertirlo, aceptan su propia muerte con tal de no bracear. Porque muertos están quienes por cobardía, por estolidez, por conformidad con las ideas establecidas defienden el aborto; y también quienes con su silencio o indiferencia lo amparan, quienes con su anuencia sorda respiran sus miasmas, fingiendo que no les contagian. A los soldados aliados que, en su avance hacia Berlín, liberaban los campos de concentración donde durante años se habían hacinado prisioneros famélicos, puras radiografías de hombre despojadas de su dignidad, no les estremecía tanto el espectáculo dantesco que se desplegaba ante sus ojos como la pretendida ignorancia de los lugareños vecinos, que habían visto llegar trenes abarrotados de presos al apeadero de su pueblo, que habían visto humear las chimeneas de los hornos crematorios, que habían visto descender la ceniza de los cadáveres incinerados sobre sus tierras de labranza y, sin embargo, habían fingido no enterarse de lo que estaba sucediendo ante sus narices. Con esta nueva forma de holocausto que es el aborto ocurre lo mismo: llegará el día en que las generaciones venideras, al asomarse a los cementerios del aborto, se estremezcan de horror, como hoy nos estremecemos ante las matanzas que ampararon los totalitarismos de hace un siglo (sólo que, para entonces, las cifras del aborto serán mucho más abultadas, vertiginosas de tan abultadas); pero se estremecerán, sobre todo, ante la complicidad tácita de una sociedad que, dimitiendo de su humanidad, prefirió volver el rostro hacia otro lado cuando se trataba de defender la vida más inerme, que incluso aceptó el aborto como un instrumento benéfico, entronizándolo en la categoría de «derecho». A esas generaciones futuras les consolará, sin embargo, saber que, mientras muchos de sus antepasados renegaba de su condición humana, acatando la barbarie y bendiciéndola legalmente, hubo unos cientos de miles de españoles que el sábado 17 de octubre de 2009 salieron a la calle para gritarle a una sociedad que yacía agusanada en la tumba: «Levántate y anda». Y, agradecidos, comprobarán que, con su gustoso sacrificio de nadadores a contracorriente, aquellos cientos de miles de españoles irradiaron vida en un mundo acechado por la muerte. www.parroquiasantamonica.com

2016/03/13 - Quinto Domingo de Cuaresma

V DOMINGO DE CUARESMA




13 de Marzo del 2016






Enjuiciada y amada:

El evangelio es el de aquella “mujer sorprendida en adulterio”. Pero la comunidad que hoy celebra la eucaristía sabe que ése es su evangelio.

A Jesús “le traen” una pecadora, con Jesús se queda una redimida. A Jesús “le traen” una mujer condenada por la ley, con Jesús se queda una mujer pacificada por el amor. A Jesús “le traen” una humanidad aplastada por la tristeza de la muerte, con Jesús se queda una Iglesia que ya celebrará para siempre la alegría de la vida.

Quiero recordar con vosotros las últimas palabras de este evangelio “de la adúltera” y nuestro:
Jesús se incorporó y le preguntó: _Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?

Ella contestó: _Ninguno, Señor.

Jesús dijo: _Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más”.

San Agustín lo contempló así: “la Miserable y la Misericordia, quedaron allí los dos solos”.

Ahora se puede entender que ella y nosotros podamos olvidar lo de antaño, y dejemos de pensar en lo antiguo, pues el Señor cambió nuestra suerte: el Señor ha estado grande con nosotros, con él hemos recorrido el camino de una pascua nueva, él nos ha devuelto la alegría, y por él la vida se nos han hecho de casa. ¡La luz de la misericordia ha irrumpido en la oscuridad de nuestra miseria!

Considera ahora cómo la Misericordia se quedó allí en medio con la Miserable: Se inclinó Jesús, hasta escribir con el dedo en el suelo. Se inclinó la Palabra divina hasta la condición humana. Se inclinó la gracia sobre los pecadores cuando Jesús, para  rescatarnos, bajó al abismo de la muerte.

Cuando hoy recibas al Señor en el misterio de la santa comunión, escucharás una voz que alcanzará lo más hondo de tu ser: “Mujer, ¿ninguno te ha condenado? Ninguno, Señor. Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más”.

Y aunque te parezca un sueño, Iglesia enjuiciada y amada, hoy, en Cristo, habrás pasado de la muerte a la vida.




Feliz domingo.

Celebración mensual de Santa Monica. Todos los días 27 de cada mes.


jueves, 26 de enero de 2017

Aborto. «La mano de Dios», una autobiografía y la conversión del médico que fue llamado “rey del aborto”.



Aborto. «La mano de Dios», una autobiografía y la conversión del médico que fue llamado “rey del aborto”. Cfr. Bernard Nathanson, La mano de Dios, Ed. Palabra www.parroquiasantamonica.com

Libros. Sobre el aborto. Experiencias de madres a favor de la vida que hacen frente a la presión del aborto.


Libros. Sobre el aborto. Experiencias de madres a favor de la vida que hacen frente a la presión del aborto. Cfr. Ondina Vélez Fraga – Pablo F. Gutierrez Carreras, Ángeles en la tierra, Ediciones Palabra www.parroquiasantamonica.com

Aborto. La conversión de la directora de una clínica abortista en Texas. “Alcancé mi punto de ruptura tras presenciar un tipo concreto de aborto a través de ultrasonidos”. “Yo sólo pensé: no puedo hacer esto nunca más; y fue como un flash que me golpeó y pensé: esto es todo”. Abby Johnson señaló que actualmente ella estaba recibiendo instrucciones de sus jefes regionales para incrementar el número de abortos realizados, para aumentar los beneficios.


Aborto. La conversión de la directora de una clínica abortista en Texas. “Alcancé mi punto de ruptura tras presenciar un tipo concreto de aborto a través de ultrasonidos”. “Yo sólo pensé: no puedo hacer esto nunca más; y fue como un flash que me golpeó y pensé: esto es todo”. Abby Johnson señaló que actualmente ella estaba recibiendo instrucciones de sus jefes regionales para incrementar el número de abortos realizados, para aumentar los beneficios. Cfr. La directora de una clínica abortista se convierte - Una campaña en EEUU reivindica 542 vidas salvadas y 8 abortistas arrepentidos BRYAN, 3 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Abby Johnson, ex directora de un centro de Planned Parenthood en Estados Unidos, abandonó esta organización abortista tras ver el aborto de un niño, y ahora trabaja con aquellos que rezaban por su conversión. Johnson, de 29 años, trabajó para Planned Parenthood durante ocho años hasta que vio, a través de una transmisión por ultrasonidos, un feto “estrujado” al ser aspirado del vientre de su madre el pasado mes de septiembre. El 6 de octubre, dejó su trabajo como directora del centro de Bryan (Texas). Y fue a la Coalition for Life (Coalición por la Vida), un grupo provida que en ese momento estaba participando en diversas ciudades de los Estados Unidos en la campaña “40 Días por la Vida”. David Bereit, el director nacional de “40 Días por la Vida”, explicó a ZENIT que en la última campaña, que acabó este domingo, otros siete trabajadores de clínicas abortistas abandonaron su profesión, y además se salvaron 542 vidas. Y “esos son sólo los casos que nosotros conocemos”, añadió, resumiendo los resultados inmediatos de la campaña que ha unido a 212 ciudades de 25 estados, a 5 provincias de Canadá y a Dinamarca. El programa actual de los “40 Días” comenzó en la clínica de Bryan en el año 2004 como una iniciativa basada en la oración y el ayuno. Los colaboradores provida se han concentrado frente a este centro de la organización Planned Parenthood durante seis campañas hasta la fecha, celebrando una oración de un día entero por los que se plantean y defienden el aborto. Bereit afirmó: “Desde la primera campaña en 2004, hemos rezado por Abby -y por todos los que trabajan en el aborto- para que ella pudiera llegar a ver lo que en realidad es el aborto, y abandonara este negocio de la muerte”. “En este caso, esas oraciones han sido respondidas -continuó-. Estamos muy orgullosos de la valentía de Abby al dejar la industria del aborto y anunciar públicamente las razones por las que la dejaba”. También destacó que la historia de su conversión “demuestra la importancia de una presencia orante constante y pacífica frente a las instalaciones del aborto”. Punto de ruptura Johnson, que ahora está apareciendo en programas de radio y televisión de todo el país, explicó que experimentó un “cambio de corazón respecto a esta cuestión”, informó “40 Días por la Vida”. Ella explicó: “En los últimos meses, había visto un cambio en las motivaciones del impacto financiero de los abortos y realmente alcancé mi punto de ruptura tras presenciar un tipo concreto de aborto a través de ultrasonidos”. “Yo sólo pensé: No puedo hacer esto nunca más; y fue como un flash que me golpeó y pensé: esto es todo”, dijo a KBTX.com. Johnson, episcopaliana, describió este momento como una “conversión definitiva” de corazón, una “conversión espiritual”. También explicó que, a pesar de que inicialmente se había involucrado con Planned Parenthood porque quería ayudar a las mujeres, había estado dudando porque el centro estaba cambiando su modelo de negocio. “El dinero no estaba en la prevención”, afirmó, “el dinero estaba en el aborto”. Johnson señaló a FoxNews.com que actualmente ella estaba recibiendo instrucciones de sus jefes regionales para incrementar el número de abortos realizados, para aumentar los beneficios. “Cada reunión que teníamos era “No tenemos suficiente dinero, no tenemos suficiente dinero, tenemos que mantener esos abortos que vienen” -explicó-. Es un negocio muy lucrativo y por eso quieren incrementar los números”. A pesar de que el antiguo puesto de trabajo de Johnson sólo practicaba abortos dos días al mes, cada día estaba allí el doctor, y podía hacer más de 40. Ahora, Johnson está ayudando a mujeres, pero desde el otro lado. Ella empezó rezando con voluntarios, en el exterior de Planned Parenthood, por aquellos que antes eran sus compañeros. El poder de la oración El director de Coalition for Life, Shawn Carney, afirmó: “Esto está siendo realmente un testimonio del poder de la oración y de la valentía de Abby para dejar un trabajo que ella sentía que no podía mantener con buena conciencia”. “Ha sido una alegría para todos nuestros voluntarios que han rezado fuera de la clínica por la conversión de los trabajadores de la clínica, ser testigos de que las conversiones realmente suceden”. A pesar de que Johnson todavía no ha encontrado otro trabajo, ha estado colaborando estrechamente con Carney y con otros miembros de la coalición. Bereit explicó a ZENIT: “La gente provida está acogiendo a estos antiguos trabajadores del aborto con amor y con los brazos abiertos”. Y añadió que la web de su organización ha publicado en sus blogs centenares de comentarios de personas de todo el mundo que están expresando su apoyo a Abby. Bereit destacó que esta conversión tendrá resultados de largo alcance, “realmente alentará a otras ciudades a llevar a cabo múltiples campañas “40 Días por la Vida”, y presencias orantes regulares”, incluso cuando el programa no esté en marcha. Y continuó: “Nos hemos comprometido a presionar hasta el día en que ninguna mujer llore y ningún niño muera”. También explicó a ZENIT que se han planificado dos nuevas campañas para el 2010, una durante la Cuaresma, que empezará el 17 de febrero, y otra en otoño, del 22 de septiembre al 31 de octubre. “Además -añadió Bereit-, “40 Días por la Vida” está desarrollando activamente herramientas y recursos para formar, capacitar y dar autoridad a los provida locales para ampliar y expandir el impacto de sus esfuerzos”. [Por Genevieve Pollock, traducción del original inglés por Patricia Navas] www.parroquiasantamonica.com

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