sábado, 20 de mayo de 2017

Madres solas. Acerca del nuevo ideal de maternidad propuesto por algunas elites norteamericanas. Según la columnista Colleen Carroll Campbell, no sólo hay que temer la dominación del varón sino también la marginación del hombre, sobre todo en la vida de nuestros hijos.



Madres solas. Acerca del nuevo ideal de maternidad propuesto por algunas elites norteamericanas. Según la columnista Colleen Carroll Campbell, no sólo hay que temer la dominación del varón sino también la marginación del hombre, sobre todo en la vida de nuestros hijos. Cfr. Madres solas, de portada Juan Meseguer – Aceprensa - 8 Noviembre 2010 Las madres solas por elección son el nuevo ideal de maternidad propuesto por la cultura de masas americana. A juzgar por la portada de Vanity Fair en la que Angelina Jolie posaba con su último hijo adoptado o la nueva película de Jennifer Aniston, da la impresión de que la figura del macho –en este caso, Brad Pitt– está de más. A Brad Pitt le ha tocado desempeñar el papel de nuevo icono masculino. Se lo han asignado diversos reportajes que analizan los cambios que ha sufrido la imagen del varón en las últimas décadas. Del capitalista corta-cabezas que fue Gordon Gekko en los años ochenta hemos pasado al suave actor colgado de niños. Así de simple. No importa que la vida de Brad sea un poquito más compleja de lo que muestran estos reportajes. El caso es que el personaje encaje en la historia. Y la historia es muy sencilla... Por lo visto, un buen día se despertaron las mujeres y decidieron que no necesitaban un hombre para hacer hijos. Así lo explicaba Jennifer Aniston, la “soltera de oro” de Hollywood tras su divorcio de Brad Pitt en 2005, en la promoción de su película Un pequeño cambio: “Cada vez más, las mujeres se están dando cuenta de que no hace falta formalizar un compromiso ni entenderse con un hombre para tener un hijo”. Puede que la tesis de Aniston sirva para las bien pagadas actrices de Mujeres desesperadas u otras teleseries de éxito. Pero, por lo que se ve en la calle y en los bares, la inmensa mayoría de mujeres no parecen dispuestas a prescindir del hombre. La idea de las madres solas por voluntad propia (o sea, las que deciden desde el principio formar una familia sin padre) es un producto de laboratorio. Las elites culturales deciden qué ideas están pasadas de moda y cuáles, en cambio, merecen la atención del público. Éstas, además, reciben el prestigioso sello de “idea avanzada”. Claro que existen madres solas por elección, pero presentar este estilo de vida como el último grito fashion no es lo más realista. El estudio más completo realizado hasta hoy sobre personas concebidas con esperma de donante muestra que la realidad no es tan glamourosa como la pintan las pantallas (cfr. Aceprensa, 4-06- 2010). “La historia y la experiencia han enseñado a las mujeres a temer la dominación del varón”, explica la columnista Colleen Carroll Campbell. “Pero también deberíamos temer la marginación del hombre, sobre todo en la vida de nuestros hijos. Del mismo modo que la causa de la igualdad de las mujeres no avanza cuando se niegan nuestras diferencias específicas en el trabajo, tampoco prospera cuando denigramos la fortaleza característica que el hombre aporta a la vida familiar”. “Los hombres y las mujeres se necesitan mutuamente por razón – y no a pesar – de sus diferencias. En una época que se enorgullece por celebrar la diversidad, ésa es una verdad sólida que vale la pena recuperar” (cfr. St. Louis Post-Dispacth, 19-08-2010). Artículos relacionados • Mujeres y niños, con familia (24 Septiembre 10) www.parroquiasantamonica.com

Familia. La natalidad en la Unión Europea. El matrimonio y otras formas de vida en pareja. Conclusiones de un estudio de France Prioux, Magali Mazuy y Magali Barbieri publicado en la revista Population del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED). Se constata que “el matrimonio es más tardío y menos frecuente”, y que se desarrollan otras formas de vida en pareja o en solitario: unión libre, pacto civil de solidaridad (PACS), celibato, familias monoparentales, familias recompuestas...



1 Familia. La natalidad en la Unión Europea. El matrimonio y otras formas de vida en pareja. Conclusiones de un estudio de France Prioux, Magali Mazuy y Magali Barbieri publicado en la revista Population del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED). Se constata que “el matrimonio es más tardío y menos frecuente”, y que se desarrollan otras formas de vida en pareja o en solitario: unión libre, pacto civil de solidaridad (PACS), celibato, familias monoparentales, familias recompuestas... Cfr. Francia: El aumento de rupturas hace que más adultos no vivan en pareja. Aceprensa, 18 enero 2011 Francia junto con Irlanda está a la cabeza de la natalidad en la Unión Europea, con una tasa de fecundidad de 2,01 hijos por mujer en 2010, según los datos que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INSEE). Mientras que la media europea es de 1,6, y los países del sur están en torno al 1,4, y los de Europa Central todavía peor, Francia, Irlanda y los países nórdicos mantienen una natalidad relativamente alta. Con 802.000 bebés nacidos en 2010, la población francesa supera por primera vez los 65 millones de habitantes. Francia es el segundo país más poblado de Europa, tras Alemania (81,8 millones), cuya población decrece. La edad media de la primera maternidad sigue subiendo, y se sitúa ya en los 30 años. Pero varía según el nivel de estudios de la madre: en 2008 era 25,3 años en las mujeres sin título, 28,3 años para las de nivel de bachillerato y 30 años para las de título universitario. A más estudios, se retrasa tanto el matrimonio como la maternidad. o El efecto título Según los datos del INSEE, el aumento de la fecundidad en 2010 se debe esencialmente a las mujeres de más de 30 años, y sobre todo a las de más de 35. Pero aquí se nota el “efecto título”: en 2008, las francesas sin estudios tenían una tasa de 2,5 hijos por mujer, contra un 1,8 para las de título de bachillerato o superior. Entre las mujeres sin hijos –un 13% de las generaciones nacidas en los años 60–, las mujeres con título universitario están sobrerrepresentadas. El aumento de la población (358.000 habitantes más en 2010) se debe en su mayor parte al exceso de nacimientos sobre muertes (283.000) y mucho menos al saldo migratorio (75.000). La idea de que la buena marcha de la fecundidad francesa se debe sobre todo a la inmigración no se ve confirmada por los datos. En 2008, la tasa de fecundidad, que era de 1,79 para las mujeres nacidas en Francia, aumentaba hasta 1,86 con la aportación de las nacidas en el extranjero o en los territorios de ultramar. o Su influencia es, pues, positiva, pero no determinante. El título universitario abre muchas puertas a las mujeres, pero no precisamente las del matrimonio. En Francia las universitarias se casan más tarde, tienen su primer hijo con mayor edad y también es más probable que no tengan hijos y vivan solas, en comparación con las de menos estudios. Esta es una de las conclusiones de un estudio de France Prioux, Magali Mazuy y Magali Barbieri publicado en la revista Population del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED). El estudio constata que “el matrimonio es más tardío y menos frecuente”, y que se desarrollan otras formas de vida en pareja o en solitario: unión libre, pacto civil de solidaridad (PACS), celibato, familias monoparentales, familias recompuestas... Si bien la constitución de parejas es más frecuente, las rupturas son aún más habituales, por lo que los adultos de 25 a 65 años –hombres o mujeres– viven solos en mayor proporción que antes. Da la impresión de que la mera cohabitación no contribuye a afianzar el compromiso. De 1999 a 2006, han ido en aumento los hogares unipersonales, si bien esta regla no se aplica por igual a ambos sexos: el título universitario tiende a En natalidad Francia sigue siendo la campeona de la Unión Europea, con una tasa de fecundidad de 2,01 hijos por mujer El título universitario tiende a favorecer a los hombres en el mercado matrimonial, mientras que entre las mujeres estimula el celibato 2 favorecer a los hombres en el mercado matrimonial, mientras que entre las mujeres hace más probable no casarse. El matrimonio sigue declinando. En 2010 se celebraron 249.000, lo que supone una tasa de 4 por 1.000 habitantes, cuando en los años setenta era el doble. “El estado del hombre casado y, más aún, el de la mujer casada son claramente menos universales en las generaciones recientes”, señala el estudio. Y, cuando llega, el matrimonio es más tardío: la edad media del matrimonio, que en los años ochenta era 25 años para los hombres y 23 para las mujeres, ha pasado a 31,7 años para los hombres y cerca de 30 para las mujeres. Tener hijos tampoco va unido ya al compromiso matrimonial. En 2010, el 54,8% de los nacimientos se produjeron fuera del matrimonio. o Tres PACS por cuatro matrimonios En cambio, esa especie de vínculo sin compromiso que es el PACS creado en 1999 ha tenido un éxito inesperado. Aunque al principio se vio como un modo de dar una solución jurídica a parejas homosexuales, la realidad es que se ha convertido en un sucedáneo del matrimonio. Hoy se constituyen tres PACS por cada cuatro matrimonios. En 2010 se establecieron 185.000 uniones de este tipo, el 95% de ellas entre un hombre y una mujer. Con el PACS una pareja puede hacer declaración fiscal conjunta, en caso de fallecimiento el superviviente está exento del impuesto de sucesiones y puede seguir utilizando el domicilio común, se beneficia de las prestaciones sociales del compañero, obtienen permiso de residencia para extranjeros, y asumen solidariamente las deudas contraídas para el sostenimiento familiar. Se deben ayuda material y asistencia recíproca, pero no fidelidad; pueden reconocer a los hijos comunes, pero no adoptar conjuntamente. Para establecer un PACS basta una inscripción en el juzgado, y para disolverlo es suficiente una declaración de voluntad, unilateral o conjunta. Es decir, casi todas las ventajas del matrimonio y pocos compromisos. Así que cada vez más franceses optan por esta fórmula, quizá porque están escaldados de su experiencia familiar. “Somos la generación de los padres divorciados”, confiesa uno de los que han suscrito un PACS. La mayor frecuencia de las rupturas, matrimoniales o no, ha dado lugar al aumento de familias monoparentales, por lo general a cargo de mujeres. También aquí, por debajo de los 45 años, a menos nivel de estudios, más frecuente es la familia monoparental. Artículos relacionados • Europa: Las políticas familiares sí influyen (14 Septiembre 10) • Diez años de “pacs” en Francia Salvador Bernal (13 Noviembre 09) www.parroquiasantamonica.com

Familia. Niños robados y huérfanos genéticos. A los niños nacidos por donación anónima de gametos no se les reconoce el derecho a saber la identidad de sus padres genéticos y, de ese modo, sus propias raíces.



1 Familia. Niños robados y huérfanos genéticos. A los niños nacidos por donación anónima de gametos no se les reconoce el derecho a saber la identidad de sus padres genéticos y, de ese modo, sus propias raíces. Cfr. Niños robados y huérfanos genéticos. Ignacio Aréchaga, Aceprensa, 3 Febrero 2011 Desde hace algunas semanas se agita en la prensa española el caso de los “niños robados”. Es una denuncia proveniente de mujeres o matrimonios que aseguran que les robaron a su hijo nada más nacer, con engaño. En la maternidad les decían que el niño había nacido muerto, que era mejor que no lo vieran porque estaba muy deteriorado, que el centro se encargaba de todo, incluida la inhumación. Si era preciso les enseñaban una partida de defunción falsa. Luego vendían al niño a unos padres que deseaban ardientemente un hijo, los cuales, con un parte de alumbramiento falsificado, engañaban también al Registro Civil presentando al hijo como suyo. Según denuncian estas personas, se trataba de tramas mafiosas que se enriquecían con estas prácticas, que se prolongaron desde 1940 hasta los primeros años de la democracia. La Fiscalía del Estado ha rechazado abrir una investigación nacional, pues considera que, en cualquier caso, no hubo un plan sistemático en todo el país ni hay relación entre los posibles culpables implicados, por lo que corresponde a la fiscalía de cada provincia investigar los casos que allí se denuncien. En las denuncias hay afirmaciones que suenan raras. La asociación de los afectados (Anadir) dice que ha presentado documentación sobre 261 casos de robos de niños; en cambio, Enrique J. Vila, que ha relatado esas prácticas criminales en el libro Historias robadas habla nada menos que de 300.000 casos. El periodo en que se produjeron estos hechos también es incierto: unos dicen desde la postguerra hasta los primeros años de la democracia; otros lo extienden hasta 1990. Los motivos también varían según los casos: la antifranquista Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica se ha apresurado a echarle la culpa al franquismo que “robaba los niños a las presas” (no vamos a ser menos que en Argentina); Enrique J. Vila, por el contrario, dice que el motivo político es absurdo: “Eran mafias para ganar dinero. No se pueden vincular con el franquismo porque las autoridades castigaban ese delito”. No es inverosímil que en algunos casos –sobre todo cuando las madres solteras estaban estigmatizadas– se dieran atropellos de este tipo, en lugar de seguir un procedimiento legal de adopción. Más difícil es que se dieran a miles cada año, engañando a la madre, al padre en su caso y al Registro Civil, con complicidad de médicos, matronas, funerarias... sin que nada trascendiera durante años y años. En los testimonios que han salido estos días en la prensa hay muchas sospechas y pocos datos: “Me quedó la duda de que me habían engañado” , “ahora dudo de si murieron”, “yo siempre sospeché”... A falta de conocer las pruebas presentadas, es imposible saber lo que hay de realidad en todo esto o si se trata de una leyenda urbana, que se alimenta del dolor de estas familias por la pérdida de un hijo. o La sangre tira Pero lo que está claro es que los niños supuestamente afectados se han transformado en adultos que quieren conocer sus orígenes biológicos, aunque no hayan tenido queja de los padres que les criaron. Antonio Barroso, presidente de Anadir, que descubrió hace tres años que sus padres no lo eran, explica: “Detrás de esta denuncia hay una lucha de muchos años por conocer la verdad y una ilusión por el encuentro con nuestras familias biológicas”. La sangre tira. Tampoco se trata de ir contra los padres que se hicieron cargo de ellos, ni de cambiar unos padres por otros. “No queremos sustituir a ningún padre, queremos saber de dónde venimos”, dice Enrique J. Vila, uno de estos niños que lleva quince años buscando sus orígenes biológicos. Es el mismo deseo que, según cada vez más testimonios, tienen no pocos hijos que saben que han sido engendrados con las técnicas de reproducción asistida con donación de gametos. Estas personas manifiestan un fuerte sentimiento de pérdida de identidad, por desconocer a sus padres genéticos. Así como los que se consideran “niños robados” quieren conocer a sus padres biológicos, los concebidos por obra de donantes se preguntan de dónde vienen y la falta de respuestas les crea desazón. A los niños nacidos por donación anónima de gametos no se les reconoce el derecho a saber la identidad de sus padres genéticos y, de ese modo, sus propias raíces 2 Esta inquietud ha llevado a que en la actualidad se admita que los niños adoptados tiene derecho a conocer quiénes son sus padres naturales, siempre que sea posible. A veces no lo será. Pero cosa distinta es destruir a propósito los vínculos de los hijos con sus padres biológicos, y más aún que la sociedad se haga cómplice de dicha separación. o Deseos de adultos Esto es lo que está sucediendo con los niños nacidos por donación de gametos, cuando la legislación –como ocurre en España– permite la donación anónima, sin reconocer el derecho de los hijos a saber la identidad de sus padres genéticos y, de ese modo, sus propias raíces. Las leyes sobre la fecundación artíficial se han hecho pensando solo en los deseos de los adultos y en facilitar la labor de las clínicas del sector, que se quejan de que sin anonimato habrá menos donantes de semen y óvulos. Para ellos, solo cuenta mejorar la tasa de éxito. Pero, como ha dicho Katrina Clark, una chica americana nacida por inseminación artíficial, “es hipócrita que tanto padres como médicos supongan que a los ‘productos’ del banco de semen no les interesa conocer sus raíces biológicas, cuando es el vehemente deseo de tener descendientes biológicos lo que hace que los clientes recurran a la inseminación artificial”. Este sentimiento ha llevado a que países como Reino Unido, Suecia o Austria hayan eliminado el anonimato en la donación de gametos, de modo que los niños así concebidos puedan conocer a partir de cierta edad la identidad de los donantes. En Francia el gobierno ha propuesto anular el anonimato en la próxima revisión de las leyes de biotética. Los hijos, ya sean naturales, adoptivos o engendrados con donante, quieren localizar sin engaños el hilo de la transmisión de la vida que les une con las generaciones anteriores. Artículos relacionados El dolor de los concebidos de forma anónima Michael Cook (3 Febrero 11) El derecho a conocer a los padres biológicos Margaret Somerville (15 Octubre 08) www.parroquiasantamonica.com

Familia. El dolor de los concebidos de forma anónima. Alana, escritora y música de San Francisco, nacida de un donante anónimo: “Me hace sentirme extraña pensar que mis genes son la suma de los de dos personas que nunca se quisieron y ni siquiera se conocen”. En Estados Unidos, la industria de la FIV ha hecho lo imposible por evitar que los donantes dejen de ser anónimos, pues es sabido que entonces se produciría una estampida de donantes de la noche a la mañana.



1 Familia. El dolor de los concebidos de forma anónima. Alana, escritora y música de San Francisco, nacida de un donante anónimo: “Me hace sentirme extraña pensar que mis genes son la suma de los de dos personas que nunca se quisieron y ni siquiera se conocen”. En Estados Unidos, la industria de la FIV ha hecho lo imposible por evitar que los donantes dejen de ser anónimos, pues es sabido que entonces se produciría una estampida de donantes de la noche a la mañana. Cfr. El dolor de los concebidos de forma anónima Michael Cook, Aceprensa, 3 Febrero 2011 Antes o después, tenía que ocurrir. En Estados Unidos ha surgido un foro donde las personas concebidas mediante técnicas de reproducción asistida –sobre todo, a través de donantes de esperma o de óvulos– puedan decir lo que piensan sobre esta aventura tecnológica. Ya había muchas webs donde las madres que recurren a la fecundación in vitro (FIV) podían compartir sus emociones, pero hasta ahora las de los concebidos por donación importaban más bien poco. Alana S., de 24 años, es una escritora y música de San Francisco. Nacida de un donante anónimo de esperma, acaba de lanzar The Anonymous Us Project. Se trata de una página web en la que invita a padres e hijos a contar sus historias, ya sean positivas o negativas. Alana calcula que sólo en Estados Unidos nacen cada año entre 30.000 y 60.000 hijos de donantes de esperma. Mientras que la industria de la reproducción asistida se embolsa anualmente 3.300 millones de dólares, poco se sabe acerca de las experiencias de esos niños y en qué tipo de adultos se convierten. El dolor y el resentimiento desvelado en algunas de estas historias provocan desconcierto. En Estados Unidos, la industria de la FIV ha hecho lo imposible por evitar que los donantes dejen de ser anónimos, pues es sabido que entonces se produciría una estampida de donantes de la noche a la mañana. Resulta difícil imaginarse a un estudiante universitario que veinte años después esté deseando que le llame por teléfono un hombre o una mujer que asegura ser su hijo. En Gran Bretaña, se suprimió el anonimato de los donantes en 2005, permitiendo así que –una vez cumplidos los 18 años– los nacidos de donantes puedan ponerse en contacto con sus padres biológicos. Como consecuencia de ello, ahora muchas clínicas de FIV británicas se quejan de que ya no tienen suficientes donantes de esperma para sus clientes. Por eso están presionando para que vuelva el anonimato e incluso que las donaciones de óvulos y esperma sean retribuidas como en cualquier mercado sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Los nacidos de esas “donaciones” pueden estar tranquilos, pues –según argumentan las clínicas– la mayoría de los padres de los hijos concebidos con donantes nunca les cuentan la verdad sobre sus orígenes. Recientemente varias películas han abordado este tema. Ahí están The Switch (Un pequeño cambio), protagonizada por Jennifer Aniston, o The Back-Up Plan (El plan B), con Jennifer López; ambas películas se toman a broma la donación de esperma. Otras, como Los chicos están bien –el caso de una pareja de lesbianas que tienen dos hijos por inseminación artificial–, lo hacen con un poco más de seriedad. Pero todas pasan de puntillas sobre el dolor que provoca el hecho de descubrir que tus padres no son en realidad tus padres. “No todos los hijos nacidos así estamos bien”, dice Alana S. “Muchos de nosotros queremos hablar sobre nuestro dolor, pero no deseamos exhibirnos ante las cámaras ni pretendemos herir a nuestros padres”. Alana constata que muchos adultos concebidos por donación quieren mejorar las prácticas y las políticas que rodean a la FIV, pero temen salir a la luz o crear conflictos de lealtad a sus familias. Es de esperar que AnonymousUs se convierta en “una herramienta para que padres y políticos se replanteen sus decisiones y dejen de inclinarse de forma sesgada por las demandas de las clínicas y de los vendedores”. o Testimonios inquietantes Aunque la web lleva poco tiempo en la red, ya recoge un buen número de historias que dan que pensar. Ahí van unos extractos de algunos posts recientes: –Una mujer joven explica que conocer tus orígenes genéticos es una parte inevitable de tu vida: “Me invitaron a ver la película de Jennifer Aniston. El pasado fin de semana, un amigo mío que no sabía nada acerca de mi situación, empezó a hablar sobre la donación de óvulos y esperma. Es un tema de “Me hace sentirme extraña pensar que mis genes son la suma de los de dos personas que nunca se quisieron y ni siquiera se conocen” 2 actualidad y la gente tiene sus opiniones. A muchos les encanta también preguntar sobre tu ascendencia. Nunca es divertido tener que mentir. Y peor aún si te pillan en una mentira. Es imposible escapar. Siempre hay gente dispuesta a recordártelo.” –Otra mujer joven se siente molesta al saber que no fue concebida como fruto de un acto de amor, sino fabricada como un producto: “Soy un ser humano. Sin embargo, fui concebida con una técnica que al principio se usó para la cría de animales. Peor aún: los granjeros conservaban mejor los expedientes genealógicos de su ganado que las clínicas de reproducción asistida. También me hace sentirme extraña pensar que mis genes son la suma de los de dos personas que nunca se quisieron, nunca bailaron juntas, y ni siquiera se conocen.” –Una mujer descubrió a los 13 años que fue concebida por donantes. Y para sorpresa de su madre, eso le provocó angustia: “El deseo de conocer a mi padre biológico no ha disminuido con los años. [Aunque no le conozco] lo cierto es que no me cae especialmente bien desde que aceptó hacer de padre a cambio de dinero y prometió no investigar qué sería de mí, y aceptó ese acuerdo como un buen trato... No quiero su cariño ni deseo llamarle ‘papá’; yo ya tengo un padre. Tampoco quiero aparecer en su tarjetón de Navidad ni deseo robarle su valioso tiempo. Sólo quiero saber quién es.” –Ni los padres pueden imaginar cuánto puede doler todo esto, dice otra mujer: “Ahora tengo 19 años, y todavía sigo pendiente de registrarme en Donorlink UK. Todavía me duele hasta hoy, no tanto como antes, pero sigue doliendo. A veces tengo ganas de llorar y de gritar a los padres que se están planteando concebir a través de la donación... ¡Decídselo a vuestros hijos desde pequeños, contestad a todas sus preguntas, contádselo! Si mis padres vieran esta web, a lo mejor entenderían cómo me siento. Pero tengo que tener mucho cuidado para no disgustar a nadie... ¡cuando la enfadada soy yo!” No todas las historias son negativas. Los padres de los concebidos por donación parecen encantados de haber tenido una oportunidad de criar a un hijo que les quiere. Pero hacer felices a papá y a mamá ¿es suficiente para justificar el hecho de fabricar a un niño? ------------------ Michael Cook es editor de MercatorNet.com, donde se publicó originalmente este artículo. Artículos relacionados Niños robados y huérfanos genéticos Ignacio Aréchaga (3 Febrero 11)

La figura del padre en la familia. La influencia de la figura paterna en el ámbito familiar se está convirtiendo en los últimos años en el centro de atención de muchas investigaciones. La participación del padre en las tareas cotidianas que entraña un hogar, especialmente el cuidado y la educación de los hijos, no es todavía ni mucho menos equiparable a la de las madres pero cada día es mayor. Más aún cuando la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha hecho que el reparto doméstico de roles de antaño haya quedado difuminado. Además, en la medida en que cada vez hay más casos de análisis, se constata que la presencia de la figura paterna tiene unos efectos positivos en el entorno familiar.



1 La figura del padre en la familia. La influencia de la figura paterna en el ámbito familiar se está convirtiendo en los últimos años en el centro de atención de muchas investigaciones. La participación del padre en las tareas cotidianas que entraña un hogar, especialmente el cuidado y la educación de los hijos, no es todavía ni mucho menos equiparable a la de las madres pero cada día es mayor. Más aún cuando la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha hecho que el reparto doméstico de roles de antaño haya quedado difuminado. Además, en la medida en que cada vez hay más casos de análisis, se constata que la presencia de la figura paterna tiene unos efectos positivos en el entorno familiar. Cfr. La ONU destaca la importancia de la figura paterna Álvaro Lucas, Aceprensa, 5 Abril 2011 “La vinculación y la atención del hombre son importantes en las vidas tanto de las mujeres como de los niños”, afirma el informe sobre el papel de los hombres en las familias (Men in Families and Family Policy in a Changing World) presentado recientemente por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU. Las distintas dimensiones del comportamiento paterno se han estudiado teniendo en cuenta el tiempo dedicado a los niños y a su cuidado, los tipos de tareas del hogar que desempeñan los padres, las diferencias con las madres y los efectos que tiene el ejercicio de su paternidad en la salud de los niños, su bienestar y su educación. o Los niños lo notan Los efectos beneficiosos de la presencia de los hombres en la familia inciden especialmente en el grado de desarrollo intelectual y emocional de los hijos, tanto en el caso de los varones como de las féminas. Se ha demostrado, por ejemplo, que la presencia y vinculación del padre influye positivamente sobre el resultado de los tests cognitivos y lingüísticos realizados por niños de preescolar, siendo mejores los de aquellos que tienen presente la figura de su padre en comparación con los que carecen de ella. Incluso la relación entre padre e hijo tiene gran importancia para la salud psíquica de los hijos. Según el informe de la ONU, la disponibilidad y la vinculación paternas tienen un efecto modulador de la agresividad en el caso de los chicos, debido en gran medida a que en el ejercicio de su paternidad el hombre propone un modelo de conducta masculina culturalmente apropiado. Entre las chicas, la presencia del padre se refleja en una mayor seguridad en sí mismas, niveles menores de comportamientos sexuales de riesgo y una menor dificultad para fomentar y mantener relaciones sentimentales. El estudio identifica también algunos beneficios indirectos derivados de un mayor compromiso del hombre en el hogar, entre otros que las mujeres admiten estar menos estresadas, incluso en los aspectos relacionados con el cuidado de los niños. En algunas de las investigaciones llevadas cabo en Estados Unidos y Europa, la gran diferencia entre el comportamiento paterno y materno se encuentra en el ámbito de la responsabilidad para planificar y satisfacer las necesidades de los hijos. Se ha constatado que, incluso en los casos en los que ha demostrado su compromiso, el hombre tiende a asumir una responsabilidad menor en el cuidado de los hijos. Aunque el porcentaje proporcional de trabajo de un hombre se acerca al de la mujer cuando ésta trabaja fuera de casa, no es tanto porque el hombre asuma más responsabilidades sino porque las de la mujer disminuyen. Por otro lado, una de las cuestiones que el informe destaca como un obstáculo para que el compromiso de los hombres en la educación y atención de los hijos siga en aumento es que muchos empleadores siguen concibiendo al trabajador ideal como la persona que está libre de las responsabilidades domésticas. o Algunas reservas sobre el enfoque del informe El informe de Naciones Unidas destaca la importancia de la figura paterna en las familias, y hace énfasis en que favorece el desarrollo emocional e intelectual de los hijos, además de facilitar la incorporación de la mujer al mercado de trabajo. Para centrarse en ello, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales parece “La vinculación y la atención del hombre son importantes en las vidas tanto de las mujeres como de los niños” 2 haber dejado a un lado las alusiones a los distintos modelos de familia, a las cuestiones de “género” y al feminismo más o menos radical. Sólo un guiño se aparta de esta tónica. En el informe se recoge como una medida más de avance por la igualdad entre el hombre y la mujer que el hombre se implique en las cuestiones relativas a la salud reproductiva y sexual de una manera determinada. En la ONU se concede el mismo valor a la participación de los hombres en la contracepción que a su influencia en el desarrollo de los hijos. o Contradicciones en el seno de la ONU Por otra parte, Men in Families no es lo único que dice la ONU sobre igualdad sexual y familia. Un peligro inherente a los grandes organismos en los que intervienen infinidad de comisiones sobre cuestiones dispares es que sus propuestas pueden terminar siendo contradictorias. Así ocurre a menudo en Naciones Unidas. Si bien el informe del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales subraya la importancia de la figura paterna en la familia, hace tan sólo unos días el texto final del 55 Encuentro de la Comisión sobre el Estatus de la Mujer rechazaba la propuesta de incluir el lenguaje de los derechos del padre en los mismos términos que sus responsabilidades. El observador permanente del Vaticano, Mons. Francis Chullikatt, expresó las reservas de la Santa Sede ante la redacción final de las conclusiones del encuentro. A pesar de que durante las negociaciones, dice, muchas delegaciones presentes reafirmaron el uso de “género” para referirse a “mujeres y hombres”, o “masculino y femenino”, otras tantas han intentado avanzar en una nueva y más radical definición de “género”, que afirma que la identidad sexual se puede adaptar indefinidamente con fines nuevos y diferentes, no reconocidos en el derecho internacional. Artículos relacionados • Conciliar trabajo y familia, en versión masculina Aceprensa (22 Junio 10) • Paternidad: un seguro de vida para las hijas Juan Meseguer (18 Junio 08)

La familia. La Unión Europea redescubre la familia. El caos económico ha demostrado que la familia está siendo la mejor red de asistencia para quienes sufren problemas económicos y sociales; y que un matrimonio con hijos, y con tiempo para estar juntos, genera una riqueza material y espiritual que ninguna institución puede sustituir ni igualar. Revalorización de la maternidad.



1 La familia. La Unión Europea redescubre la familia. El caos económico ha demostrado que la familia está siendo la mejor red de asistencia para quienes sufren problemas económicos y sociales; y que un matrimonio con hijos, y con tiempo para estar juntos, genera una riqueza material y espiritual que ninguna institución puede sustituir ni igualar. Revalorización de la maternidad. Cfr. La evidencia demográfica y económica se impone ante el fracaso de la ideología de género - La UE redescubre la familia Alfa y Omega n. 732, 7 de abril de 2011 Algo está cambiando en la maquinaria política de la Unión Europea. La crisis ha puesto las cartas sobre la mesa y ni los eurodiputados más sectarios pueden obviar que a Europa le falta el relevo generacional necesario para mantener su Estado de Bienestar. El caos económico ha demostrado que la familia está siendo la mejor red de asistencia para quienes sufren problemas económicos y sociales; y que un matrimonio con hijos, y con tiempo para estar juntos, genera una riqueza material y espiritual que ninguna institución puede sustituir ni igualar. Hoy, invertir en familia cotiza al alza en el Consejo de Europa, en el Comité Económico y Social Europeo, en la Presidencia de turno... Que la Unión Europea y las Naciones Unidas son el escenario de luchas ideológicas que marcan la política internacional, es un secreto a voces. En sus comisiones y grupos de trabajo, los lobbys, think tanks y toda suerte de grupos de presión se esfuerzan por influir en cada resolución, estudio, disposición, informe y en las decisiones de los diferentes Gobiernos, para imponer una concepción política, que, hasta ahora, llevaba el sello de la ideología de género: desprecio por la familia, promoción de la homosexualidad, políticas pro-abortistas, feminismo... Sin embargo, algo está cambiando en las entrañas de la Unión. La crisis ha puesto en valor la importancia de la familia, fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, y abierta a la vida, y cada vez más voces se apuntan a defenderla. Así, el pasado 21 de marzo, el Comité Económico y Social Europeo celebró una audiencia sobre El papel de la política familiar en el cambio demográfico, en la que asociaciones familiares de toda Europa explicaron que la única forma de garantizar el reemplazo generacional en el continente es abandonar la promoción del aborto y aplicar medias reales de apoyo a la maternidad. o Frenar el envejecimiento Como explicó el Presidente del Comité, el sueco Staffan Nilsson, «el problema del envejecimiento de la población es un reto para Europa», entre otras cosas porque, como confirmó la Comisión Europea el pasado viernes, en 2050, por cada 10 europeos en edad de trabajar, habrá 4 jubilados -en España, 6 jubilados por cada 10 trabajadores-. Las conclusiones de esa audiencia centraron la semana temática que la Presidencia de turno de la UE, Hungría, celebró la semana pasada con el lema: La familia, lo primero para Europa, y que terminó con una reunión informal del Consejo de Ministros, para estudiar políticas de apoyo a la familia y a la maternidad. 2 Ayudar a la conciliación También el pasado mes de mayo, el Consejo de Europa aprobó el documento Invertir en la cohesión de la familia como factor de desarrollo en tiempos de crisis, en el que se reconoce que «la cohesión familiar produce beneficios materiales y virtudes espirituales como paz, estabilidad, bienestar, estabilidad económica y ahorro», y animaba a los Estados a facilitar la conciliación laboral y familiar. Poco después, en octubre, el Parlamento europeo aprobó la ampliación a 20 semanas del permiso de maternidad, aunque la medida no entró en vigor porque los diferentes Gobiernos se negaron a aplicarla, aduciendo que su coste era inasumible en tiempos de crisis. o Revalorizar la maternidad En todo caso, y como explica don Ángel Pintado, diputado del Partido Popular y Presidente de la organización internacional Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia, «se está dando un renacer de la conciencia de la importancia que tienen la familia y la maternidad para el futuro». De hecho, «la defensa de la vida y del matrimonio, entendido como unión entre un hombre y una mujer, es una preocupación cada vez más frecuente en muchas instituciones europeas e internacionales, por dos motivos: uno, porque la familia se ha convertido en la mayor red de protección social y ningún Estado podría asumir los costes de una política social sin la familia. Y dos, porque las medidas de la ideología de género para enfrentar a la mujer con su maternidad, controlar la natalidad y fomentar modelos de convivencia que nada tienen que ver con la familia, se han demostrado abocadas al fracaso», dice. 2014: Un año clave para Europa Este reverdecer del movimiento familiar en Europa tendrá un momento clave en 2014, propuesto como Año Europeo de la Familia. Pintado explica que, «en 2014, se intentará que la UE y la ONU animen a todos los países a que incorporen la perspectiva de familia en sus políticas, según lo que todo el mundo entiende que es una familia», y abandonen «planteamientos ideológicos trasnochados, porque la ideología de género no ha podido resolver los problemas reales de los europeos». José Antonio Méndez www.parroquiasantamonica.com

Familia y Demografía. La imposición en China de la política del hijo único ha llevado al país asiático a una situación muy difícil de sostener demográficamente. El empeño por controlar la natalidad en las últimas décadas se da ahora de bruces con una realidad que no puede sortear sin dar marcha atrás: la multitud de “hijos únicos” que han crecido en la sociedad china de los últimos años no es ahora suficiente para atender el volumen de ancianos que proviene de generaciones anteriores.



1 Familia y Demografía. La imposición en China de la política del hijo único ha llevado al país asiático a una situación muy difícil de sostener demográficamente. El empeño por controlar la natalidad en las últimas décadas se da ahora de bruces con una realidad que no puede sortear sin dar marcha atrás: la multitud de “hijos únicos” que han crecido en la sociedad china de los últimos años no es ahora suficiente para atender el volumen de ancianos que proviene de generaciones anteriores. Cfr. Desequilibrios demográficos en China. El hijo único no sostiene a dos padres. Álvaro Lucas, Aceprensa, 12 Enero 2011 La imposición en China de la política del hijo único ha llevado al país asiático a una situación muy difícil de sostener demográficamente. El empeño por controlar la natalidad en las últimas décadas se da ahora de bruces con una realidad que no puede sortear sin dar marcha atrás: la multitud de “hijos únicos” que han crecido en la sociedad china de los últimos años no es ahora suficiente para atender el volumen de ancianos que proviene de generaciones anteriores. Más de 107 millones de chinos –en una población de 1.338 millones– tienen más de 65 años, una cifra que podría doblarse antes de 2030. En 2008, en el pleno anual de la Asamblea Nacional Popular, hubo un amago –aunque sin éxito- de derogar esta ley de control de la natalidad debido al envejecimiento de la población (cfr. Aceprensa, 13/03/2008). En los dos últimos años algunas medidas y sucesos hacen pensar que el Gobierno chino se replantee un cambio de rumbo en esta cuestión, después de tomar conciencia de los resultados que ha producido con esta política. En 2009, la ciudad de Shanghái se convirtió en el epicentro de la cuestión cuando se hizo público que la Administración alentaba a las parejas formadas por hijos únicos a tener un segundo hijo. Las autoridades de la ciudad negaron cualquier novedad respecto a la política nacional del hijo único, pero poco más tarde se hizo oficial el proyecto de levantar la restricción en cinco provincias con bajas tasas de natalidad. Los proyectos piloto, que están a punto de empezar en 2011, permiten un segundo hijo por familia si al menos un cónyuge es hijo único. Pekín, Shanghái y otras cuatro provincias harán lo mismo en 2012. La adopción a nivel nacional de la nueva política se espera para el año 2013 o 2014. A estas medidas se sumó además en junio de 2010 el caso del profesor universitario, Yang Zhizu, y su mujer Chen Hong, que se atrevieron a desafiar a las autoridades negándose a pagar la multa prevista para las parejas que tienen un segundo hijo. El desafío le costó a Zhizu la plaza en la universidad, pero provocó una rebelión cívica en Internet e hizo que sus colegas de la universidad enviaran una carta al gobierno, pidiéndole que le devolviera la plaza. En el texto de la misiva recalcaban que ya era hora de que el país se replanteara la política demográfica. o Obligados por ley a cuidar de sus padres. La flexibilidad que ya se atisba en ningún caso tendrá efectos inmediatos por lo que lo primero que ha decidido el Gobierno es hacer uso de la ley para recuperar a la fuerza la costumbre del cuidado de los mayores. Los ancianos que se sientan abandonados podrán acudir a los tribunales para exigir que sus hijos vayan a visitarles más a menudo. En China no queda otro remedio, porque en caso contrario muchos ancianos estarían abocados al abandono familiar. Una situación real puesto que, por razones de diferente índole, muchos ciudadanos se ven obligados a cambiar de ciudad sin poder llevarse con ellos a sus progenitores ya mayores. El abandono es una consecuencia de la política del hijo único que los Gobiernos chinos no supieron prever cuando la implantaron y cuya solución quieren hacer recaer sobre los hombros de aquellos que no son más que el fruto de su gestión: los hijos únicos. 2 La situación demográfica actual del país también pone en peligro la creación de un sistema universal de seguridad social y de pensiones de jubilación, y un desequilibrio de sexos cada vez mayor. En una sociedad con preferencia por el varón, los abortos en función del sexo son corrientes. Los hijos únicos, además de ser obligados por la ley a cuidar de sus padres, se enfrentan a otro gran problema, el de buscar consorte. A comienzos de este año, uno de los think tanks más conocidos, la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), reconoció que la política del hijo único impuesta a la población desde 1979 había creado un enorme desequilibrio entre hombres y mujeres, con implicaciones significativas para la estabilidad social del futuro. El informe de la institución gubernamental indica que en 2020 habrá 24 millones de varones en edad de casarse que no podrán hacerlo debido a la falta de mujeres. Según el mismo informe la relación hombres-mujeres es de 119/100 actualmente y puede llegar hasta un 130/100 en zonas rurales, donde los hijos varones son todavía más apreciados. La evolución y consecuencias de la política demográfica en China sirven de aviso a Occidente donde el envejecimiento de la población también es notable. Aunque la política del hijo único no se ha implantado de una manera explícita, sí se ha impuesto de un modo indirecto en los últimos años penalizando económica, social y culturalmente a aquellas familias que tenían varios hijos y en especial a las madres. o Preocupación por las enfermedades de los ancianos Una de las consecuencias del envejecimiento de la población en China es la proliferación de casos de demencia senil. Para tratar de atajar este problema, el Gobierno se ha visto obligado a comenzar campañas de formación específicas en el seno de la comunidad médica. Las grandes ciudades elaboran también programas para construir nuevas instituciones que puedan hacerse cargo del cuidado de estas personas. El cambio de actitud de la sociedad china es llamativo. Hasta ahora muchas familias, debido al desconocimiento que se tenía de estas enfermedades, confinaban a los familiares que las sufrían en hospitales psiquiátricos todavía con barrotes en las ventanas. En Shanghai se estima que hay 120.000 personas con Alzheimer u otras formas de demencia, pero las autoridades locales apenas identifican un puñado de instituciones preparadas para atenderlas. La dificultad se agrava por el denominado “problema 4-2-1” al que tienen que hacer frente los hijos únicos de padres sin hermanos: hacerse cargo en solitario de dos padres y cuatro abuelos. Para tratar de solucionar la falta de residencias preparadas, la ciudad de Shanghai ha propuesto el “Plan 90-7-3”: lograr que el 90% de los ancianos sea atendido en casa, mientras el 7% visita ocasionalmente un centro especializado y que tan sólo un 3% viva de un modo permanente en una residencia. www.parroquiasantamonica.com

Teología del Cuerpo y del Amor. El lenguaje positivo del cuerpo según el diseño originario de Dios, antes de la Caída. Los cuerpos de Adán y Eva aparecen en perfecta armonía. Nuestros cuerpos hablan, si sabemos escuchar, el lenguaje del verdadero amor. El cuerpo contiene también un lenguaje negativo: nos habla de la opresión del otro, del deseo de apropiación del otro, de explotarlo. Este lenguaje no pertenece al diseño original de Dios sino que es fruto del pecado. Después de la caída hay un camino de redención del cuerpo: la familia, lugar donde la teología del cuerpo y del amor se unen. La teología del cuerpo y la Encarnación. La llamada a la comunión de las personas.



1 Teología del Cuerpo y del Amor. El lenguaje positivo del cuerpo según el diseño originario de Dios, antes de la Caída. Los cuerpos de Adán y Eva aparecen en perfecta armonía. Nuestros cuerpos hablan, si sabemos escuchar, el lenguaje del verdadero amor. El cuerpo contiene también un lenguaje negativo: nos habla de la opresión del otro, del deseo de apropiación del otro, de explotarlo. Este lenguaje no pertenece al diseño original de Dios sino que es fruto del pecado. Después de la caída hay un camino de redención del cuerpo: la familia, lugar donde la teología del cuerpo y del amor se unen. La teología del cuerpo y la Encarnación. La llamada a la comunión de las personas. Cfr. Audiencia a los miembros del Instituto Pontificio Juan Pablo II 13 de mayo de 2011, 30 aniversario de la fundación del Instituto 1 Señores cardenales, venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, queridos hermanos y hermanas, o Conjugar la teología del cuerpo con la del amor para encontrar la unidad del camino del hombre. Con alegría os acojo hoy, pocos días después de la beatificación del Papa Juan Pablo II, que hace treinta años, como hemos oído, quiso fundar contemporáneamente el Consejo Pontificio para la Familia y vuestro Instituto Pontificio; dos organismos que muestran como él estaba firmemente persuadido de la importancia decisiva de la familia para la Iglesia y para la sociedad. Saludo a los representantes de vuestra gran comunidad, esparcida en todos los continentes, como también la benemérita Fundación para el matrimonio y la familia que he creado para sostener vuestra misión. Agradezco al presidente, monseñor Melina, las palabras que me ha dirigido en nombre de todos. El nuevo Beato Juan Pablo II, que, como se ha recordado, hace treinta años sufrió el terrible atentado en la plaza de San Pedro, os ha confiado en particular, para el estudio, la investigación y la difusión, sus “Catequesis sobre el amor humano”, que contienen una profunda reflexión sobre el cuerpo humano. Conjugar la teología del cuerpo con la del amor para encontrar la unidad del camino del hombre: este es el tema que quisiera indicaros para vuestro trabajo. o Nuestros cuerpos esconden un misterio. Los cuerpos pintados por Miguel Angel. El cuerpo es el lugar donde el espíritu habita. Por tanto, es posible entender que nuestros cuerpos no son materia inerte, pesada, sino que hablan, si sabemos escuchar, con el lenguaje del amor verdadero. Poco después de la muerte de Miguel Ángel, Paolo Veronese fue llamado ante la Inquisición, con la acusación de haber pintado figuras inapropiadas alrededor de la Última Cena. El pintor respondió que también en la Capilla Sixtina los cuerpos estaban representados desnudos, con poca reverencia. Fue el mismo inquisidor el que defendió a Miguel Ángel con una respuesta que se hizo famosa: “¿No sabes que en estas figuras no hay nada que no sea espíritu?”. En la actualidad nos cuesta entender estas palabras, porque el cuerpo aparece como materia inerte, pesada, opuesta al conocimiento y a la libertad propias del espíritu. Pero los cuerpos pintados por Miguel Ángel están llenos de luz, vida, esplendor. Quería mostrar, de esta manera, que nuestros cuerpos esconden un misterio. En ellos el espíritu se manifiesta y actúa. Están llamados a ser cuerpos espirituales, como dice San Pablo (cfr 1Cor 15,44). Podemos ahora preguntarnos: ¿Puede este destino del cuerpo, iluminar las etapas de su camino? Si nuestro cuerpo está llamado a ser espiritual, ¿no deberá ser su historia la de la alianza entre el cuerpo y el espíritu? De hecho, lejos de oponerse al espíritu, el cuerpo es el lugar donde el espíritu habita. A la luz de esto, es posible entender que nuestros cuerpos no son materia inerte, pesada, sino que hablan, si sabemos escuchar, con el lenguaje del amor verdadero. 1 Traducción del original italiano de la redacción de Vida Cristiana 2 La creación del hombre. El cuerpo nos habla de un origen que nosotros no nos hemos conferido a nosotros mismos. Lleva consigo un significado filial: nos recuerda la generación que nos lleva a Dios Creador a través de nuestros padres que nos han dado la vida. Los cuerpos de Adán y Eva aparecen, antes de la Caída, en perfecta armonía. La primera palabra de este lenguaje se encuentra en la creación del hombre. El cuerpo nos habla de un origen que nosotros no nos hemos conferido a nosotros mismos. “Me plasmaste en el seno de mi madre”, dice el salmista al Señor (Sal 139,13). Podemos afirmar que el cuerpo, al revelarnos el Origen, lleva consigo un significado filial, porque nos recuerda nuestra generación, que muestra, a través de nuestros padres que nos han dado la vida, a Dios Creador. Sólo cuando reconoce el amor original que le ha dado la vida, el hombre puede aceptarse a sí mismo, puede reconciliarse con la naturaleza y con el mundo. A la creación de Adán le sigue la de Eva. La carne, recibida de Dios, está llamada a hacer posible la unión de amor entre el hombre y la mujer, y transmitir la vida. Los cuerpos de Adán y Eva aparecen, antes de la Caída, en perfecta armonía. Hay en ellos un lenguaje que no han creado, un eros radicado en su naturaleza, que les invita a recibirse mutuamente del Creador, para poder, de esta manera, donarse. Comprendemos entonces que, en el amor, el hombre es “creado nuevamente”. Incipit vita nova, decía Dante (Vita Nuova I,1), la vida de la nueva unidad de los dos en una carne. La verdadera fascinación de la sexualidad cuando la unión en una sola carne se hace unión de toda la vida. La verdadera fascinación de la sexualidad nace de la grandeza de este horizonte que se abre: la belleza integral, el universo de la otra persona y del “nosotros” que nace de la unión, la promesa de comunión que allí se esconde, la fecundidad nueva, el camino que el amor abre hacia Dios, fuente de amor. La unión en una sola carne se hace, entonces, unión de toda la vida, hasta que el hombre y la mujer se convierten también en un solo espíritu. Se abre, así, un camino en el que el cuerpo nos enseña el valor del tiempo, de la lenta maduración en el amor. La virtud de la castidad: No es un “no” a los placeres y a la alegría de la vida, sino el gran “sí” al amor como comunicación profunda entre las personas. Desde esta perspectiva, la virtud de la castidad recibe un nuevo sentido. No es un “no” a los placeres y a la alegría de la vida, sino el gran “sí” al amor como comunicación profunda entre las personas, que exige tiempo y respeto, como camino hacia la plenitud y como amor que se convierte en capaz de generar la vida y de acoger generosamente la vida nueva que nace. o El cuerpo contiene también un lenguaje negativo: nos habla de la opresión del otro, del deseo de apropiación del otro, de explotarlo. Este lenguaje no pertenece al diseño original de Dios sino que es fruto del pecado. Después de la caída hay un camino de redención del cuerpo. La familia: lugar donde la teología del cuerpo y del amor se unen. Es cierto que el cuerpo contiene también un lenguaje negativo: nos habla de la opresión del otro, del deseo de poseerlo y de explotarlo. Sin embargo, sabemos que este lenguaje no pertenece al diseño original de Dios, sino que es fruto del pecado. Cuando se separa de su sentido filial, de su conexión con el Creador, el cuerpo se rebela contra el hombre, pierde su capacidad de hacer brillar la comunión y se convierte en terreno del que se apropia el otro. ¿No es quizás, este el drama de la sexualidad, que hoy permanece encerrada en el círculo estrecho del propio cuerpo y en la emotividad, pero que en realidad puede realizarse sólo en la llamada a algo más grande? Respecto a esto, Juan Pablo II hablaba de la humildad del cuerpo. Un personaje de Claudel dice a su amado: “la promesa que mi cuerpo te hizo, yo soy incapaz de llevarla a cabo”; a la que sigue la respuesta: “el cuerpo se rompe, pero no la promesa... “(Le soulier de satin, Día III, Escena XIII). La fuerza de esta promesa explica como la Caída no fue la última palabra sobre el cuerpo en la historia de la salvación. Dios ofrece al hombre también un camino de redención del cuerpo, cuyo lenguaje viene preservado en la familia. Si, después de la Caída, Eva recibe el nombre de Madre de los Vivientes, es un testimonio de que la fuerza del pecado no consigue cancelar el lenguaje original del cuerpo, la bendición de vida que Dios continúa ofreciendo cuando el hombre y la mujer se unen en una sola carne. La familia: he aquí el lugar donde la teología del cuerpo y la 3 teología del amor se unen. Aquí se aprende la bondad del cuerpo, el testimonio bueno de su origen, en la experiencia del amor que recibimos de los padres. Aquí se vive el don de sí en una sola carne, en la caridad conyugal que une a los esposos. Aquí se experimenta la fecundidad del amor, y la vida se entrelaza a la de las otras generaciones. Es en la familia donde el hombre descubre su relacionalidad, no como individuo autónomo que se autorrealiza, sino como hijo, esposo, padre, cuya identidad se funda en la llamada al amor, a ser recibidos por otros y a donarse a otros. o La teología del cuerpo y la Encarnación. La llamada a la comunión de las personas. Este camino de la creación encuentra su plenitud con la Encarnación, con la venida de Cristo. Dios asumió el cuerpo, se ha revelado en él. El movimiento del cuerpo hacia lo alto está integrado aquí en otro movimiento más original, el movimiento humilde de Dios que se abaja hacia el cuerpo, para después elevarlo hacia sí. Como Hijo, recibió el cuerpo filial en la gratitud y en la escucha del Padre y ha donado este cuerpo por nosotros, para generar así el cuerpo nuevo de la Iglesia. La liturgia de la Ascensión canta esta historia de la carne, pecadora en Adán, asumida y redimida por Cristo. Es una carne que está cada vez más llena de luz y de Espíritu, llena de Dios. Aparece así la profundidad de la teología del cuerpo. Esta, cuando es leída junto a la tradición, evita el riesgo de la superficialidad y consiente acoger la grandeza de la vocación al amor, que es una llamada a la comunión de las personas en la doble forma de vida, de la virginidad y del matrimonio. Queridos amigos, vuestro Instituto está bajo la protección de la Virgen María. De María dice Dante palabras luminosas para una teología del cuerpo: “en el vientre tuyo se reencendió el amor” (Paraíso XXXIII, 7). En su cuerpo de mujer ha tomado cuerpo aquel Amor que genera la Iglesia. La Madre del Señor continúe protegiéndoos en vuestro camino y haga fecundos vuestro estudio y enseñanza, a servicio de la misión de la Iglesia para la familia y la sociedad. Os acompañe la Bendición Apostólica, que os imparto a todos de todo corazón. Gracias. www.parroquiasantamonica.com

Sobre la familia. La familia cristiana es un medio decisivo para la educación en la fe, para la edificación de la Iglesia como comunión y para su presencia misionera en las más diversas situaciones de la vida. Enseñad con vuestro testimonio de vida que es posible amar, como Cristo, sin reservas; que no hay que tener miedo a comprometerse con otra persona. En la actual secularización se reduce el amor a una emoción sentimental y a la satisfacción de impulsos instintivos, sin esforzarse por construir vínculos duraderos de pertenencia recíproca y sin apertura a la vida.


1 Sobre la familia. La familia cristiana es un medio decisivo para la educación en la fe, para la edificación de la Iglesia como comunión y para su presencia misionera en las más diversas situaciones de la vida. Enseñad con vuestro testimonio de vida que es posible amar, como Cristo, sin reservas; que no hay que tener miedo a comprometerse con otra persona. En la actual secularización se reduce el amor a una emoción sentimental y a la satisfacción de impulsos instintivos, sin esforzarse por construir vínculos duraderos de pertenencia recíproca y sin apertura a la vida. Cfr. Benedicto XVI, Homilía en la Jornada Nacional de las Familias, Zagreb (Croacia), 5 de junio de 2011. Solemnidad de la Ascensión Ciclo A. Queridos hermanos y hermanas: En esta Santa Misa que tengo el gozo de presidir, concelebrando con numerosos Hermanos en el Episcopado y con un gran número de sacerdotes, doy gracias al Señor por todas las queridas familias aquí reunidas, y por tantas otras que se unen a nosotros por medio de la radio y la televisión. Gracias particularmente al Cardenal Josip Bozanić, Arzobispo de Zagreb, por sus cálidas palabras al inicio de la Santa Misa. Saludo a todos y les expreso mi gran afecto, junto con un abrazo de paz. o Permanecer juntos fue la condición puesta por Jesús a sus discípulos para recibir la llegada del Paráclito, y la oración prolongada fue el presupuesto de su concordia. Hemos celebrado hace poco la Ascensión del Señor, y nos preparamos para recibir el gran don del Espíritu Santo. Hemos escuchado en la primera lectura cómo la comunidad apostólica estaba reunida en oración en el Cenáculo, con María, la madre de Jesús (cf. Hch 1,12-14). Esto es un retrato de la Iglesia, que hunde sus raíces en el acontecimiento pascual. En efecto, el Cenáculo es el lugar en el que Jesús instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio, en la Última Cena; y donde, resucitado de entre los muertos, derramó el Espíritu Santo sobre los Apóstoles la tarde de Pascua (cf. Jn 20,19-23). El Señor había ordenado a sus discípulos «que no se alejaran de Jerusalén sino “aguardad que se cumpla la promesa del Padre”» (Hch 1,4); es decir, les había pedido que permanecieran juntos para prepararse a recibir el don del Espíritu Santo. Y ellos se reunieron en oración con María en el Cenáculo, en espera del acontecimiento prometido (cf. Hch 1,14). Permanecer juntos fue la condición puesta por Jesús para recibir la llegada del Paráclito, y la oración prolongada fue el presupuesto de su concordia. Encontramos aquí una formidable lección para toda comunidad cristiana. A veces se piensa que la eficacia misionera depende principalmente de una atenta programación y de su sagaz puesta en práctica mediante un compromiso concreto. Ciertamente, el Señor pide nuestra colaboración, pero antes de cualquier respuesta nuestra es necesaria su iniciativa: su Espíritu es el verdadero protagonista de la Iglesia, al que se ha de invocar y acoger. o Para la Iglesia, para cada cristiano, la gloria más alta es vivir la caridad, don total a Dios y a los demás. En el Evangelio hemos escuchado la primera parte de la llamada «oración sacerdotal» de Jesús (cf. Jn 17,1-11a) –como conclusión de su discurso de despedida– llena de confianza, dulzura y amor. Se llama «oración sacerdotal» porque en ella Jesús se presenta en la actitud del sacerdote que intercede por los suyos, en el momento en que está a punto de dejar este mundo. El pasaje está presidido por el doble tema de la hora y de la gloria. Se trata de la hora de la muerte (cf. Jn 2,4; 7,30; 8,20), la hora en la que Cristo debe pasar de este mundo al Padre (13,1). Pero, al mismo tiempo, es también la hora de su glorificación que se cumple por la cruz, y que el evangelista Juan llama «exaltación», es decir, ensalzamiento, elevación a la gloria: la hora de la muerte de Jesús, la hora del amor supremo, es la hora de su gloria más alta. También para la Iglesia, para cada cristiano, la gloria más alta es aquella Cruz, es vivir la caridad, don total a Dios y a los demás. 2 o La familia cristiana es un medio decisivo para la educación en la fe, para la edificación de la Iglesia como comunión y para su presencia misionera en las más diversas situaciones de la vida. Queridos hermanos y hermanas: He acogido con mucho gusto la invitación que me han hecho los Obispos de Croacia para visitar este País con ocasión del primer Encuentro Nacional de las Familias Católicas croatas. Deseo expresar mi gran aprecio por la atención y el compromiso por la familia, no sólo porque esta realidad humana fundamental debe afrontar hoy, en vuestro País como en otros lugares, dificultades y amenazas, y por tanto necesita ser evangelizada y apoyada de manera especial, sino también porque las familias cristianas son un medio decisivo para la educación en la fe, para la edificación de la Iglesia como comunión y para su presencia misionera en las más diversas situaciones de la vida. Conozco la generosidad y la entrega con la que vosotros, queridos Pastores, servís al Señor y a la Iglesia. Vuestro trabajo cotidiano en favor de la formación en la fe de las nuevas generaciones, así como por la preparación al matrimonio y por el acompañamiento de las familias, es la vía fundamental para regenerar siempre nuevamente la Iglesia, y también para vivificar el tejido social del País. Continuad con disponibilidad este precioso cometido pastoral. o La familia cristiana es un signo especial de la presencia y del amor de Cristo, y que está llamada a dar una contribución específica e insustituible a la evangelización. Es bien sabido que la familia cristiana es un signo especial de la presencia y del amor de Cristo, y que está llamada a dar una contribución específica e insustituible a la evangelización. El beato Juan Pablo II, que visitó este noble País por tres veces, decía que «la familia cristiana está llamada a tomar parte viva y responsable en la misión de la Iglesia de manera propia y original, es decir, poniendo a servicio de la Iglesia y de la sociedad su propio ser y obrar, en cuanto comunidad íntima de vida y de amor» (Familiaris consortio, 50). La familia cristiana ha sido siempre la primera vía de transmisión de la fe, y también hoy tiene grandes posibilidades para la evangelización en múltiples ámbitos. o Padres: enseñad a rezar a vuestros hijos y rezad con ellos. Queridos padres, esforzaos siempre en enseñar a rezar a vuestros hijos, y rezad con ellos; acercarlos a los Sacramentos, especialmente a la Eucaristía, en este año en que celebráis el sexto centenario del “milagro eucarístico de Ludbreg”; introducirlos en la vida de la Iglesia; no tengáis miedo de leer la Sagrada Escritura en la intimidad doméstica, iluminando la vida familiar con la luz de la fe y alabando a Dios como Padre. Sed como un pequeño cenáculo, como aquel de María y los discípulos, en el que se vive la unidad, la comunión, la oración. o «Una auténtica familia, fundada en el matrimonio, es en sí misma una “buena nueva” para el mundo». Hoy, gracias a Dios, muchas familias cristianas toman conciencia cada vez más de su vocación misionera, y se comprometen seriamente a dar testimonio de Cristo, el Señor. Como dijo el beato Juan Pablo II: «Una auténtica familia, fundada en el matrimonio, es en sí misma una “buena nueva” para el mundo». Y añadió: «En nuestro tiempo son cada vez más las familias que colaboran activamente en la evangelización... En la Iglesia ha llegado la hora de la familia, que es también la hora de la familia misionera» (Ángelus, 21 octubre 2001). o La secularización actual. Se absolutiza una libertad sin compromiso por la verdad, y se cultiva como ideal el bienestar individual a través del consumo de bienes materiales y experiencias efímeras, descuidando la calidad de las relaciones con las personas y los valores humanos más profundos; se reduce el amor a una emoción sentimental y a la satisfacción de impulsos instintivos, sin esforzarse por construir vínculos duraderos de pertenencia recíproca y sin apertura a la vida. En la sociedad actual es más que nunca necesaria y urgente la presencia de familias cristianas ejemplares. Hemos de constatar desafortunadamente cómo, especialmente en Europa, se difunde una secularización que lleva a la marginación de Dios de la vida y a una creciente disgregación de la familia. Se absolutiza una libertad sin compromiso por la verdad, y se cultiva 3 como ideal el bienestar individual a través del consumo de bienes materiales y experiencias efímeras, descuidando la calidad de las relaciones con las personas y los valores humanos más profundos; se reduce el amor a una emoción sentimental y a la satisfacción de impulsos instintivos, sin esforzarse por construir vínculos duraderos de pertenencia recíproca y sin apertura a la vida. Estamos llamados a contrastar dicha mentalidad. Junto a la palabra de la Iglesia, es muy importante el testimonio y el compromiso de las familias cristianas, vuestro testimonio concreto, especialmente para afirmar la intangibilidad de la vida humana desde la concepción hasta su término natural, el valor único e insustituible de la familia fundada en el matrimonio y la necesidad de medidas legislativas que apoyen a las familias en la tarea de engendrar y educar a los hijos. Queridas familias, ¡sed valientes! No cedáis a esa mentalidad secularizada que propone la convivencia como preparatoria, o incluso sustitutiva del matrimonio. Enseñad con vuestro testimonio de vida que es posible amar, como Cristo, sin reservas; que no hay que tener miedo a comprometerse con otra persona. Enseñad con vuestro testimonio de vida que es posible amar, como Cristo, sin reservas; que no hay que tener miedo a comprometerse con otra persona. Queridas familias, alegraos por la paternidad y la maternidad. La apertura a la vida es signo de apertura al futuro, de confianza en el porvenir, del mismo modo que el respeto de la moral natural libera a la persona en vez de desolarla. El bien de la familia es también el bien de la Iglesia. Quisiera reiterar lo que ya he dicho otra vez: «La edificación de cada familia cristiana se sitúa en el contexto de la familia más amplia, que es la Iglesia, la cual la sostiene y la lleva consigo... Y, de forma recíproca, la Iglesia es edificada por las familias, “pequeñas Iglesias domésticas”» (Discurso en la apertura de la Asamblea eclesial de la diócesis de Roma, 6 junio 2005). Roguemos al Señor para que las familias sean cada vez más pequeñas Iglesias y las comunidades eclesiales sean cada vez más familia. Queridas familias croatas: que viviendo la comunión de fe y caridad, seáis testigos de manera cada vez más transparente de la promesa que el Señor llevado al cielo hace a cada uno de nosotros: «… yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos (Mt 28,20). Queridos cristianos croatas, sentíos llamados a evangelizar con toda vuestra vida; escuchad con mucha atención la palabra del Señor: «Id y haced discípulos a todos los pueblos» (Mt 28,19). Que la Virgen María, Reina de los croatas, acompañe siempre vuestro camino. Amén. Alabados sean Jesús y María. www.parroquiasantamonica.com

Familia. En Canadá, los hijos de donantes podrán saber de quién vienen. Cfr. Aceprensa, 2 de junio de 2011



1 Familia. En Canadá, los hijos de donantes podrán saber de quién vienen. Cfr. Aceprensa, 2 de junio de 2011 En un fallo fechado el pasado 19 de mayo, el Tribunal Supremo de Columbia Británica concede un plazo de 15 meses para que esta provincia canadiense incluya explícitamente en una nueva ley de adopción el derecho de los concebidos con gametos donados a conocer la identidad biológica de sus progenitores. Hace tres años, un grupo de personas concebidas gracias a donaciones anónimas consiguió que el mismo Tribunal prohibiese la destrucción de los historiales con datos biológicos (ver artículo relacionado). Desde entonces se mantiene una orden judicial que impide la destrucción, eliminación o censura de los registros y expedientes de los bancos de material reproductivo. Pero para las personas afectadas no resulta suficiente. Esto explica que, en el caso resuelto el mes pasado, los jueces dieran la razón a la demandante, que participó también en el caso de hace cuatro años. Alegaba sentirse discriminada frente a las personas adoptadas por haber sido concebida con gametos donados de forma anónima. A los adoptados la ley otorga de forma expresa el derecho a conocer la identidad de sus padres naturales al llegar a la mayoría de edad, e incluso el gobierno se compromete a ayudarles. Sin embargo, en este caso hay una salvedad: como a las personas que dieron en adopción a sus hijos antes de 1996 se les había prometido el anonimato, tienen la posibilidad de oponerse a las pretensiones de sus descendientes. No ocurre así en los casos de los nacidos con posterioridad a esa fecha. A una solución similar podría llegarse ahora con los donantes de gametos, a quienes hasta no hace mucho se les garantizaba el anonimato. Para Carl Laskin, presidente de la Sociedad Canadiense de Fertilidad, no se puede obligar a los bancos de gametos a revelar ciertos datos, pues están atados por los acuerdos de donación. Es dudoso, en cualquier caso, que la medida tuviera efectos retroactivos. o En EE.UU se podría iniciar un cambio similar. La sentencia, sin embargo, todavía puede ser recurrida. Ahora bien, si el caso llegara hasta el Tribunal Supremo de Canadá, la decisión adoptada afectaría a todo el país. Mientras tanto, los especialistas creen que personas en la misma situación pero de otras provincias podrían seguir el ejemplo de la Columbia Británica e interponer demandas en el mismo sentido. Con este fallo, Canadá se suma a los países, principalmente europeos, que desde hace años reconocen el derecho de las personas a identificar su procedencia biológica y que han puesto en cuestión el anonimato de las donaciones de gametos. Los afectados por este cambio son principalmente las clínicas de reproducción asistida, ya que si no se asegura la confidencialidad, podría descender el número de donantes. Según Julieta Guichon, la sentencia canadiense podría tener influencia en EE.UU., que hasta ahora ha destacado por proteger la identidad de los donantes por encima de los derechos de los hijos. Naomi Cahn, profesora de la Universidad George Washington, afirma que también en EE.UU. se están preparando demandas similares y es posible que en los próximos años se produzcan cambios parecidos a los de Canadá, aunque la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva ya ha adelantado que se opondrá a cualquier intento de levantar la confidencialidad. www.parroquiasantamonica.com

viernes, 19 de mayo de 2017

Domingo 6º de Pascua Ciclo A (2017). Evangelio: el amor, los mandamientos y la dignidad humana.


Ø     Domingo 6º de Pascua Ciclo A (2017). Evangelio: el amor, los mandamientos y la dignidad humana.


v      Cfr. 6 Pascua Ciclo A  Evangelio: Juan 14, 15-21; 1 Pedro 3, 15-18   - 21 mayo 2017


Juan 14, 15-21: 15 «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. 16 Yo  pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, 17 el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. 18 No os dejaré huérfanos, volveré. 19 Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. 20 Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. 21 El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama;al que me ama lo amará mi Padre,y yo también lo amaré y me revelaré a él». 

«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos» (Juan 14, 15)
O bien, al revés:
«El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama» (Juan 14, 21)


1. El auténtico amor ha de manifestarse en obras.

    Cfr. Biblia, Nuevo Testamento, Eunsa 2004, comentario a Juan 14, 15-31

- “El auténtico amor ha de manifestarse en obras (v. 15). «Esto es en verdad el amor: obedecer y creer al que se ama» (San Juan Crisóstomo, In Ioannem 74).  Por eso Jesús quiere hacernos comprender que el amor a Dios, para serlo de veras, ha de reflejarse en una vida de entrega generosa y fiel al cumplimiento de la voluntad divina: el que recibe sus mandamientos y los guarda, ése es quien le ama” (cfr. v. 21).

2. Algunas afirmaciones de san Juan Pablo II sobre los mandamientos en la encíclica Veritatis splendor.

v      Ponen de relieve los deberes esenciales y, por tanto, indirectamente, los derechos fundamentales, inherentes a la naturaleza de la persona humana

o     Están destinados a tutelar el bien de la persona humana, imagen de Dios, a través de la tutela de sus bienes particulares. 

n. 13  En el coloquio con el joven rico (Mateo 19, 16-22), indica al joven “la «centralidad» del Decálogo respecto a cualquier otro precepto, como interpretación de lo que para el hombre significa «Yo soy el Señor tu Dios»”. (…) Como leemos en el Catecismo de la Iglesia católica, «los diez mandamientos pertenecen a la revelación de Dios. Nos enseñan al mismo tiempo la verdadera humanidad del hombre. Ponen de relieve los deberes esenciales y, por tanto, indirectamente, los derechos fundamentales, inherentes a la naturaleza de la persona humana» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2070).
Los mandamientos, recordados por Jesús a su joven interlocutor, están destinados a tutelar el bien de la persona humana, imagen de Dios, a través de la tutela de sus bienes particulares. El «no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio», son normas morales formuladas en términos de prohibición. Los preceptos negativos expresan con singular fuerza la exigencia indeclinable de proteger la vida humana, la comunión de las personas en el matrimonio, la propiedad privada, la veracidad y la buena fama.
§         Constituyen la condición básica para el amor al prójimo y al mismo tiempo son su verificación.
Los mandamientos constituyen, pues, la condición básica para el amor al prójimo y al mismo tiempo son su verificación. Constituyen la primera etapa necesaria en el camino hacia la libertad, su inicio. «La primera libertad —dice san Agustín— consiste en estar exentos de crímenes..., como serían el homicidio, el adulterio, la fornicación, el robo, el fraude, el sacrilegio y pecados como éstos. Cuando uno comienza a no ser culpable de estos crímenes (y ningún cristiano debe cometerlos), comienza a alzar los ojos a la libertad, pero esto no es más que el inicio de la libertad, no la libertad perfecta...» (In Iohannis Evangelium Tractatus, 41, 9-10).
§         Sin el amor al prójimo, que se concreta en la observancia de los mandamientos, no es posible el auténtico amor a Dios. 
n. 14 Todo ello no significa que Cristo pretenda dar la precedencia al amor al prójimo o separarlo del amor a Dios. Esto lo confirma su diálogo con el doctor de la ley, el cual hace una pregunta muy parecida a la del joven. Jesús le remite a los dos mandamientos del amor a Dios y del amor al prójimo (cf. Lucas 10, 25-27) y le invita a recordar que sólo su observancia lleva a la vida eterna: «Haz eso y vivirás» (Lucas 10, 28). (…)
Los dos mandamientos, de los cuales «penden toda la Ley y los profetas» (Mateo 22, 40), están profundamente unidos entre sí y se compenetran recíprocamente. De su unidad inseparable da testimonio Jesús con sus palabras y su vida: su misión culmina en la cruz que redime (cf. Juan 3, 14-15), signo de su amor indivisible al Padre y a la humanidad (cf. Juan 13, 1).
Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento son explícitos en afirmar que sin el amor al prójimo, que se concreta en la observancia de los mandamientos, no es posible el auténtico amor a Dios. San Juan lo afirma con extraordinario vigor: «Si alguno dice: "Amo a Dios", y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve» (Juan 4, 20). (…)
n. 15 (…)  Jesús muestra que los mandamientos no deben ser entendidos como un límite mínimo que no hay que sobrepasar, sino como una senda abierta para un camino moral y espiritual de perfección, cuyo impulso interior es el amor (cf. Colosenses 3, 14). Así, el mandamiento «No matarás», se transforma en la llamada a un amor solícito que tutela e impulsa la vida del prójimo; el precepto que prohíbe el adulterio, se convierte en la invitación a una mirada pura, capaz de respetar el significado esponsal del cuerpo: «Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal... Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mateo 5, 21-22. 27-28). (…)

3. Los mandamientos y las bienaventuranzas

     Sigue Encíclica  Veritatis splendor

n.16 La respuesta sobre los mandamientos no satisface al joven, que de nuevo pregunta a Jesús: «Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?» (Mateo 19, 20). (…) Él sabe que aún está lejos de la meta; en efecto, ante la persona de Jesús se da cuenta de que todavía le falta algo. Jesús, en su última respuesta, se refiere a esa conciencia de que aún falta algo: comprendiendo la nostalgia de una plenitud que supere la interpretación legalista de los mandamientos, el Maestro bueno invita al joven a emprender el camino de la perfección: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme» (Mateo 19, 21).
Al igual que el fragmento anterior, también éste debe ser leído e interpretado en el contexto de todo el mensaje moral del Evangelio y, especialmente, en el contexto del Sermón de la montaña, de las bienaventuranzas (cf. Mateo 5, 3-12), la primera de las cuales es precisamente la de los pobres, los «pobres de espíritu», como precisa san Mateo (Mateo 5, 3), esto es, los humildes. En este sentido, se puede decir que también las bienaventuranzas pueden ser encuadradas en el amplio espacio que se abre con la respuesta que da Jesús a la pregunta del joven: «¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?». En efecto, cada bienaventuranza, desde su propia perspectiva, promete precisamente aquel bien que abre al hombre a la vida eterna; más aún, que es la misma vida eterna.

v      Las bienaventuranzas se refieren a actitudes y disposiciones básicas de la existencia, no tienen por objeto unas normas particulares de comportamiento.

Las bienaventuranzas no tienen propiamente como objeto unas normas particulares de comportamiento, sino que se refieren a actitudes y disposiciones básicas de la existencia y, por consiguiente, no coinciden exactamente con los mandamientos. Por otra parte, no hay separación o discrepancia entre las bienaventuranzas y los mandamientos: ambos se refieren al bien, a la vida eterna. El Sermón de la montaña comienza con el anuncio de las bienaventuranzas, pero hace también referencia a los mandamientos (cf. Mateo 5, 20-48). Además, el Sermón muestra la apertura y orientación de los mandamientos con la perspectiva de la perfección que es propia de las bienaventuranzas. Éstas son, ante todo, promesas de las que también se derivan, de forma indirecta, indicaciones normativas para la vida moral. En su profundidad original son una especie de autorretrato de Cristo y, precisamente por esto, son invitaciones a su seguimiento y a la comunión de vida con él (Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1717).
(…)

v      Los mandamientos son la primera condición irrenunciable para conseguir la vida eterna

n. 17 La perfección exige aquella madurez en el darse a sí mismo, a que está llamada la libertad del hombre. Jesús indica al joven los mandamientos como la primera condición irrenunciable para conseguir la vida eterna; el abandono de todo lo que el joven posee y el seguimiento del Señor asumen, en cambio, el carácter de una propuesta: «Si quieres...». (…)

4. Breves consideraciones sobre la dignidad como rasgo característico del ser humano.


v      Lo expuesto en los números anteriores (2 y 3) nos llevan a referirnos a la dignidad humana. Los Diez Mandamientos, lejos de ser una lista de prohibiciones que nos incomoden, son un verdadero don de Dios.

o     Aunque estén redactados en forma de prohibiciones, son verdaderas invitaciones positivas para actuar como Jesús quiere que actuemos.


§         Exhortación Apostólica de San Juan Pablo II  Christifideles Laici , n. 37:
Redescubrir y hacer redescubrir la dignidad inviolable de cada persona humana constituye una tarea esencial; es más, en cierto sentido es la tarea central y unificante del servicio que la Iglesia, y en ella los fieles laicos, están llamados a prestar a la familia humana.
Entre todas las criaturas de la tierra, sólo el hombre es «persona», sujeto consciente y libre y, precisamente por eso, «centro y vértice» de todo lo que existe sobre la tierra [Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et spes, 12].
La dignidad personal es el bien más precioso que el hombre posee, gracias al cual supera en valor a todo el mundo material. Las palabras de Jesús: «¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si después pierde su alma?» (Mc 8, 36) contienen una luminosa y estimulante afirmación antropológica: el hombre vale no por lo que «tiene» —¡aunque poseyera el mundo entero!—, sino por lo que «es». No cuentan tanto los bienes de la tierra, cuanto el bien de la persona, el bien que es la persona misma.
La dignidad de la persona manifiesta todo su fulgor cuando se consideran su origen y su destino. Creado por Dios a su imagen y semejanza, y redimido por la preciosísima sangre de Cristo, el hombre está llamado a ser «hijo en el Hijo» y templo vivo del Espíritu; y está destinado a esa eterna vida de comunión con Dios, que le llena de gozo. Por eso toda violación de la dignidad personal del ser humano grita venganza delante de Dios, y se configura como ofensa al Creador del hombre.
A causa de su dignidad personal, el ser humano es siempre un valor en sí mismo y por sí mismo y como tal exige ser considerado y tratado. Y al contrario, jamás puede ser tratado y considerado como un objeto utilizable, un instrumento, una cosa.
La dignidad personal constituye el fundamento de la igualdad de todos los hombres entre sí. De aquí que sean absolutamente inaceptables las más variadas formas de discriminación que, por desgracia, continúan dividiendo y humillando la familia humana: desde las raciales y económicas a las sociales y culturales, desde las políticas a las geográficas, etc. Toda discriminación constituye una injusticia completamente intolerable, no tanto por las tensiones y conflictos que puede acarrear a la sociedad, cuanto por el deshonor que se inflige a la dignidad de la persona; y no sólo a la dignidad de quien es víctima de la injusticia, sino todavía más a la de quien comete la injusticia.
Fundamento de la igualdad de todos los hombres, la dignidad personal es también el fundamento de la participación y la solidaridad de los hombres entre sí: el diálogo y la comunión radican, en última instancia, en lo que los hombres «son», antes y mucho más que en lo que ellos «tienen».
La dignidad personal es propiedad indestructible de todo ser humano. Es fundamental captar todo el penetrante vigor de esta afirmación, que se basa en la unicidad y en la irrepetibilidad de cada persona. En consecuencia, el individuo nunca puede quedar reducido a todo aquello que lo querría aplastar y anular en el anonimato de la colectividad, de las instituciones, de las estructuras, del sistema. En su individualidad, la persona no es un número, no es un eslabón más de una cadena, ni un engranaje del sistema. La afirmación que exalta más radicalmente el valor de todo ser humano la ha hecho el Hijo de Dios encarnándose en el seno de una mujer. También de esto continúa hablándonos la Navidad cristiana[1]
§         En febrero de 2000, Juan Pablo II visitó el Monte Sinai, en Egipto, y afirmó:
-         Hoy, como siempre, los Mandamientos ofrecen las auténticas bases para la vida de los individuos,
las sociedades y las naciones. Ellos salvan al hombre de las fuerzas destructoras del egoísmo, el odio y la falsedad. Ellos eliminan todos los falsos dioses que conducen al hombre a la esclavitud: el amor a sí mismo, la codicia por el poder y el placer que altera el orden de la justicia y degrada la dignidad humana.”
§         Papa Francisco,
-         Videomensaje el 9 junio de 2013, refiriéndose a los diez Mandamientos dijo: : “¡No son
limitaciones  sino indicaciones para la libertad! Ellos nos enseñan a evitar la esclavitud a la que nos reducen los muchos ídolos que construimos nosotros mismos, lo hemos experimentado muchas veces en la historia y lo experimentamos, también, hoy”.  (…) “Los diez Mandamientos nos enseñan a vivir el respeto a las personas, venciendo la codicia de poder, de posesión, de dinero; a ser honestos y sinceros en nuestras relaciones, a cuidar toda la Creación, a fomentar ideales altos, nobles, espirituales.”
§         Conc. Vaticano II, Gaudium et spes 24, 3
-          Es tanta la dignidad del hombre, que el Concilio Vaticano II afirma que el hombre es la "única criatura
en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma".
§         Un resumen en algunos números  del Catecismo de la Iglesia Católica
-         n. 1700. La dignidad de la persona humana está enraizada en su creación a imagen y semejanza de Dios
(artículo 1); se realiza en su vocación a la bienaventuranza divina (artículo 2). (…)
-          n. 1702 La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a
semejanza de la unidad de las personas divinas entre sí (cf capítulo segundo).
-          n. 1703 Dotada de un alma espiritual e inmortal [2], la persona humana es la «única criatura en la tierra a la
que Dios ha amado por sí misma» [3]. Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna.
-          n. 1704 La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de
comprender el orden de las cosas establecido por el Creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por sí misma a su bien verdadero. Encuentra su perfección en la búsqueda y el amor de la verdad y del bien (cf Gaudium et spes 15,2). 
-          n. 1705 En virtud de su alma y de sus potencias espirituales de entendimiento y de voluntad, el hombre
está dotado de libertad, "signo eminente de la imagen divina" (Gaudium et spes 17). 
-          n. 1706 Mediante su razón, el hombre conoce la voz de Dios que le impulsa "a hacer el bien y a evitar el
mal" (Gaudium et spes 16). Todo hombre debe seguir esta ley que resuena en la conciencia y que se realiza en el amor de Dios y del prójimo. El ejercicio de la vida moral proclama la dignidad de la persona humana.

Vida Cristiana

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